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Así lo muestra la segunda parte de la encuesta sobre el clima 2022-2023 del Banco Europeo de Inversiones (BEI). La investigación explora las opiniones de las y los ciudadanos sobre el cambio climático en un mundo que evoluciona rápidamente. Los resultados de esta publicación se centran en el comportamiento individual de las personas y en las medidas que están adoptando para combatir el cambio climático.
La estrategia de sostenibilidad, un criterio clave para la juventud española en la elección de un trabajo

La última encuesta anual sobre el clima del Banco Europeo de Inversiones (BEI) realiza una evaluación exhaustiva de la percepción que tienen las y los ciudadanos sobre el cambio climático. La quinta edición de esta publicación se realizó en agosto de 2022 y fue publicada el pasado martes 21 de marzo. Durante el proceso participaron en la encuesta más de 28.000 personas, con una muestra representativa de la población mayor de 15 años de cada uno de los 30 países consultados.

En España, una de las principales preocupaciónes que muestra el estudio es la pérdida del poder adquisitivo tras el impacto de la guerra de Ucrania y sus consecuencias, como el encarecimiento de la energía y aumento de la inflación. No obstante, el cambio climático sigue siendo el tercer reto más importante para el país, después de los problemas económicos y de empleo, según los encuestados. Concretamente, más de tres cuartas partes de las y los encuestados (el 80 %, es decir, 8 puntos porcentuales por encima de la media de la UE) dicen estar convencidos de que su propio comportamiento puede marcar una diferencia a la hora de hacer frente a la emergencia climática.

En este escenario, para muchos, el gobierno debería fomentar cambios en el comportamiento individual. La mayoría de las y los españoles (74 %) está a favor de medidas gubernamentales más estrictas que impongan un cambio en el comportamiento de la gente para hacer frente al cambio climático (el 79 % de los encuestados menores de 30 años vería con buenos ojos este tipo de medidas).

Otra de las conclusiones que se desprende de la investigación es que las consideraciones climáticas a la hora de elegir un empleador van ganando terreno entre las personas que se incorporan cada año al mercado de trabajo. La mayoría de la población (74 %) afirma que es importante que su futuro empleador dé prioridad a la sostenibilidad. Para el 21 % de los demandantes de empleo, es incluso una prioridad absoluta. Esta mayoría se mantiene en todos los grupos del espectro y en todos los niveles de renta. Más de tres cuartas partes (83 %) de las personas de entre 20 y 29 años que buscan su primer empleo afirman que la sostenibilidad es un factor importante en su elección, y el 32 % dice que es una prioridad absoluta.

El consumo en el centro del debate

Desde hace un tiempo, circula con fuerza la idea de que nuestro modo de consumir debe cambiar. La crisis medioambiental nos obliga a pensar nuevas estrategias en relación al consumo, y así lo muestra la investigación del BEI. Concretamente, se observa que la mayoría de las y los españoles encuestados (59 %) se declara favorable a un sistema de presupuesto de carbono que asigne a cada persona un número fijo de créditos anuales para gastar en artículos con una huella de carbono elevada (bienes no esenciales, vuelos, carne, etc.). Esta opinión es compartida casi en la misma proporción por los franceses (57 %) y por un porcentaje mayor de portugueses e italianos (más del 68 % y el 64 %, respectivamente).

Cabe destacar que una mayoría de españoles está a favor de esta medida independientemente de su renta (65 % de los encuestados con rentas más bajas, 60 % de clase media y 57 % de renta más alta). La edad es también un factor determinante: muchos más encuestados menores de 30 años (73%) están a favor de introducir un sistema de presupuesto de carbono que sus mayores, ya que solo el 56 % de los mayores de 65 años encuestados apoyan dicha medida.

Por otra parte, con respecto a la producción de alimentos, la cual genera una parte importante de las emisiones de gases de efecto invernadero, el estudio dirá que, para ayudar a la ciudadanía a tomar decisiones más sostenibles a la hora de hacer la compra, el 84 % de los españoles está a favor de etiquetar todos los productos alimentarios para identificar su huella climática. Este porcentaje es similar a la de Francia (83 %), pero 6 puntos porcentuales inferior al de Portugal (90 %).

Además, el 66 % de las y los españoles afirma que estaría dispuesto a pagar algo más por alimentos producidos localmente y de forma más sostenible (porcentaje similar al de los portugueses, con un 67 %, pero 6 puntos porcentuales por encima de los franceses, con un 60 %). Esta disposición a pagar más por los alimentos abarca todos los grupos de edad (71 % de los encuestados de renta baja, 62 % de los encuestados de renta media y 66 % de los encuestados de renta alta).

Finalmente, la investigación destaca que reducir el consumo de carne y productos lácteos sería otra forma eficaz de limitar las emisiones de gases de efecto invernadero. Los españoles están divididos, con un 50 % a favor de limitar la cantidad de carne y productos lácteos que se pueden comprar (7 puntos porcentuales por debajo de los portugueses y franceses, con un 57 % a favor en ambos países).  Esta cifra varía considerablemente en función de los ingresos: el 57 % de los encuestados de renta baja está a favor, frente a solo el 47 % de los encuestados de renta alta. También existe una clara brecha generacional: el 66 % de los menores de 30 años está a favor de limitar el consumo individual de carne y productos lácteos, frente a solo un 41 % entre los mayores de 65 años.

En palabras del vicepresidente del BEI, Ricardo Mourinho Félix, «El resultado de la encuesta sobre el clima del BEI muestra que los españoles están más dispuestos a contribuir a la lucha contra el cambio climático. Como banco climático de la UE, celebramos este compromiso, una implicación que se hace aún más evidente entre los jóvenes españoles que se incorporan al mercado laboral, esos jóvenes que liderarán la sociedad en el futuro con su talento y determinación. En el BEI hacemos posible que la gente tome medidas para luchar contra la crisis climática, y lo hacemos financiando servicios verdes como transporte sostenible, economía circular, energía renovable y edificios energéticamente eficientes. En 2022, España se situó entre los 3 primeros países de la UE por volumen de financiación recibida del BEI. Seguiremos apoyando proyectos e iniciativas que aceleren la transición ecológica y buscando formas innovadoras de contribuir a un futuro próspero que no deje a nadie atrás».

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