Así lo muestra el informe “Sector Energético” de EAE Business School, el cual desglosa el actual panorama energético y su futuro. Según la investigación, luego del petróleo (43,8%), el gas natural (21,8%) y las energías renovables (17,4%) son el segundo y tercer combustible de nuestro país. En cuanto a la electricidad, el estudio muestra que el precio medio ha subido un 195% respecto al 2020 y, como generador de electricidad, España es líder en viento (60.485 GWH), nuclear (54.040 GWH), Ciclo combinado (44.494 GWH). Finalmente, la investigación revela que la Agenda 2030 está lejos de alcanzarse ya que las energías extraíbles como el petróleo, el gas y el carbón representan más de un 80% del consumo mundial.
El cambio deseado aún está lejos: el petróleo lidera el sector energético en España

A pesar de que España viene realizando diversos esfuerzos por avanzar hacia la descarbonización de su economía, aún falta mucho para poder hablar de una efectiva transición energética. Así lo pone de manifiesto el informe “Sector Energético” elaborado por el profesor Eduardo Irastorza de EAE Business School, el cual advierte que el petróleo se alza como el combustible líder (43,8%), seguido del gas natural (21,8%), las energías renovables (17,4%), la energía nuclear (9,1%), la hidroeléctrica (5%) y el carbón (2,9%). En cambio, sobre energías renovables, los expertos afirman que, como generador de electricidad, España es líder en viento (60.485 GWH), nuclear (54.040 GWH), Ciclo combinado (44.494 GWH), Hidro (29.582 GWH), Cogeneración (26.090 GWH) y Energía solar fotovoltaica (20915 GWH).

Sobre la energía nuclear, la apuesta española por esta fuente dejó de existir por razones de seguridad y compromisos políticos internos. Otra de las conclusiones principales que emergen de la investigación es que, hasta hace unos meses, España, dada su extraordinaria situación geográfica y estratégica y las enormes inversiones realizadas por sus empresas energéticas en plantas de conversión de gas, se pensaba que se convertiría en el hub gasístico de Europa. A pesar de ello, “Italia y Francia hoy compiten por ocupar esa posición perdida”, indica el estudio.

La crisis energética que golpea a Europa tiene un lado positivo. El informe de EAE Business School también recoge que el precio medio de la electricidad ha subido un 195% respecto al 2020, lo cual ha llevado a una tímida bajada, del 4,83%, de la demanda de la electricidad. Asimismo, la mayor concienciación ecológica de la sociedad ha hecho que las emisiones de gas invernadero disminuyeran un 24,76% en 2019, respecto de 2008.

Si bien son innegables los avances en materia energética, el informe deja en claro que aún falta un largo camino por recorrer. Pese a que el siglo XXI estaba llamado a ser el de las energías limpias y renovables, la realidad es que estamos lejos de ese objetivo. El conflicto bélico en Ucrania y las consiguientes sanciones, limitaciones y encarecimiento de los precios ha obligado a muchos países a volver a fijarse en el carbón ya que, en 2021, el consumo de este recurso energético ascendió a 161 exajulios, en comparación a los 145 de 2020, tal y como recoge el informe. Si bien, también se constata que China nunca renunció al carbón y India, la cual fue llamada a ser el horno metalúrgico del planeta, tampoco lo hizo.

Panorama energético mundial

Otro de los temas sobre los cuales indaga la publicación es la velocidad y transformación del actual panorama energético a nivel global e identifica los hechos que van a determinar su evolución futura. Así, destaca la posición dominante del país norteamericano debido a la fortaleza de su divisa y a convertirse en el gran suministrador de Occidente, castigado por el recorte de gas ruso y el incremento de precio de los carburantes.

El estudio afirma que otro de los grandes países que liderarán el futuro energético mundial será China, que casi dobla el consumo de energía de Estados Unidos, el líder del pasado siglo XX. Aunque la demanda de energía por parte del resto de países no alcanza, individualmente, la décima parte de las de China, el estudio de EAE constata el posicionamiento nuevas potencias emergentes como Brasil, Irán o Indonesia. Por su parte, India también será estratégico en el contexto energético mundial. Además de contar con la ventaja del inglés como idioma y de disponer de una fuerza laboral más joven, India tiene recursos energéticos y un socio preferencial, Rusia, que le ha otorgado en la reciente crisis ucraniana el papel de intermediario para dar salida a su gas.

Comparando el consumo de los diferentes tipos de combustibles en los últimos 46 años, la investigación aprecia que, aunque se consume menos petróleo y derivados y más electricidad, las llamadas “energías limpias” aún están lejos de implementarse. En este sentido, conceptos como sostenibilidad, equilibrio climático y regeneración todavía se encuentran muy lejos de la realidad en, al menos, cuatro quintas partes del globo.

Por último, la investigación concluye que la actual “multicrisis” (energética, política, económica, social) hará prolongar el protagonismo de las energías no renovables, a pesar de los objetivos de la “Agenda 2030”. De hecho, los países que, como Alemania, habían empezado a dar pasos decididos hacia las energías más limpias, han tenido que replantearse volver al carbón y la energía nuclear.

¡Comparte este contenido en redes!

Síguenos

Síguenos en Twitter Síguenos en Facebook
Top