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En el último tiempo, la sostenibilidad en la empresa ha dejado de ser algo excepcional y ha ido ganado importancia y centralidad. Las organizaciones que han logrado sobrevivir a las múltiples crisis y continuar creciendo han apostado por el desarrollo sostenible. Y, en esta transformación, para conseguir organizaciones sostenibles es preciso llevar a cabo acciones eficientes y aceleradoras. Así lo muestra el informe “ODS Año 7. Innovación para lograr la Agenda 2030” publicado por el Pacto Mundial de las Naciones Unidas España. El documento presenta ocho sectores emergentes y modelos de negocio que colocan a la innovación en el centro de su estrategia de sostenibilidad.

Estamos ante la era sostenible, basada en la innovación. Esta ha desempeñado un papel clave para el desarrollo de la humanidad. Desde el desarrollo de internet hasta la digitalización y robotización de la economía, la humanidad está experimentando un cambio a nivel exponencial basado en la innovación constante. El impulso de soluciones innovadoras es uno de los pilares fundamentales de la denominada década de acción, el llamamiento que hizo el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, en 2020 para acelerar e intensificar la contribución a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). En esta década, para poder lograr los retos de la Agenda 2030, se requieren ideas y acciones que sean capaces de cambiar las reglas del juego y repensar la forma en la que los diferentes actores impactan en el entorno y en la sociedad.

Según el informe de resultados de la consulta empresarial sobre sostenibilidad, elaborado por el Pacto Mundial de Naciones Unidas, prácticamente la mitad de las empresas de nuestro país están llevando a cabo algún tipo de innovación con un enfoque en sostenibilidad y ODS, aunque solo el 16% afirma que todas sus innovaciones están enfocadas en este sentido. En este mismo sentido, los grupos de interés han comenzado a marcar la pauta y a pedir nuevas soluciones innovadoras que transformen a las empresas en organizaciones más alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Los clientes quieren productos más respetuosos con el medioambiente, las plantillas demandan mejores políticas de conciliación, los accionistas ven mayores oportunidades en empresas socialmente responsables y los marcos normativos empiezan a convertir estas innovaciones en obligaciones legales.

En este escenario de continuos cambios, las empresas tienen un papel fundamental como uno de los principales actores que impulsan la innovación dentro de sus actividades y entre sus grupos de interés. El informe “ODS Año 7. Innovación para lograr la Agenda 2030” publicado por el Pacto Mundial de las Naciones Unidas España afirma que solo en nuestro país el gasto en I+d (investigación y desarrollo) interna empresarial asciende a 8.700 millones de euros.  Según la investigación, la innovación no se está extendiendo por todas las empresas por igual: depende del tamaño y de su naturaleza. Considerando su tamaño, las grandes empresas son las que llevan a cabo más innovaciones enfocadas en sostenibilidad y ODS, en concreto un 67% de ellas. El porcentaje de pymes y microempresas y autónomos/as se reduce al 43% y al 32% respectivamente. Esta brecha entre grandes corporaciones y empresas de menor tamaño es significativa no solo en el ámbito de la innovación empresarial, sino en prácticamente todos los indicadores de la consulta empresarial.

En cuanto a su naturaleza, cerca de un 50% de las empresas privadas, públicas y de economía social llevan a cabo innovaciones con un enfoque en sostenibilidad y ODS. Destacan en todo caso las empresas de economía social, un 21% de ellas afirman que prácticamente todas sus innovaciones están orientadas a la consecución de los ODS. Por su parte, en cuanto a los sectores, se observa que el sector de utilidades y energía (87%) se sitúa en el primer puesto, seguido del de telecomunicaciones (78%) y del sector farmacéutico y sanitario (61%). A la cola del ranking se sitúan el sector del deporte y ocio (36%), el de servicios profesionales (36%) y el textil, lencería y calzado (32%). La publicación muestra cómo las empresas se pueden valer la innovación como palanca para ser más sostenibles y advierte que los pilares básicos sobre los que hay que incidir para adoptar el cambio exponencial que transforme una compañía en una empresa que se base en innovaciones disruptivas son: en primer lugar, el Pensamiento exponencial; en segundo lugar, la Transformación del modelo de negocio y, por último, el Uso de tecnologías innovadoras.

  1. Pensamiento exponencial

El primer aspecto que señala la publicación es que, para transformar los modelos de negocio es imprescindible cambiar la mentalidad a través de ideas capaces de modificar procesos, mejorar los productos o la calidad de vida de los grupos de interés. Sin una mentalidad transformadora, se tiende a ignorar ideas que pueden suponer un cambio exponencial en las organizaciones. Pero hay que entender que la mentalidad transformadora no corresponde únicamente a la alta dirección, sino que debe ser generada por toda la organización, que sea capaz de atraer nuevas ideas y que desarrolle un pensamiento exponencial que multiplique los resultados.

En este punto, los expertos sostienen que, para lograr este pensamiento exponencial en toda la organización, es clave la creación de programas de intra emprendimiento entre la plantilla y la escucha activa a los grupos de interés a través de diferentes canales de comunicación. La diferencia entre un pensamiento lineal y uno exponencial es la disrupción. Es imposible que un negocio lineal supere los resultados de un negocio exponencial. Actualmente vivimos en un mundo más tecnológico que permite crear valor en menos tiempo: lo que antes llevaba décadas ahora se puede conseguir en meses. Si este cambio de mentalidad se introduce en las empresas y en las estrategias de sostenibilidad, lograremos un verdadero cambio que nos empuje a conseguir resultados visibles en menos tiempo y alcanzar las metas propuestas en la Agenda 2030.

  1. Transformación del modelo de negocio

El segundo pilar es la transformación. Al respecto, el documento sostiene que, aunque es imprescindible que los grupos de interés demanden cada vez más acciones sostenibles, debe existir un cambio radical en la estrategia corporativa. Se necesita un verdadero cambio disruptivo que lleve a cabo acciones más ambiciosas como por ejemplo: incorporar dentro de la estrategia corporativa la contribución a la Agenda 2030 y el respeto a los Diez Principios del Pacto Mundial, establecer objetivos públicos y cuantificables en base a los ámbitos de los ODS, integrar la cultura de la sostenibilidad en todas las áreas de la organización a través de formación y sensibilización o llevar a cabo una gestión responsable de la cadena de suministro minimizando los impactos sociales y ambientales, entre otras.

  1. Uso de tecnologías innovadoras

Finalmente, el informe expone que el desarrollo de nuevas tecnologías es fundamental para poder dar soluciones sostenibles a los problemas actuales de una forma inteligente y eficiente. Existe evidencia acerca de que los avances tecnológicos son una poderosa herramienta para aplicar la innovación en materia de sostenibilidad. Su desarrollo e implementación resultan indispensables. Es necesario que las empresas utilicen estas tecnologías dentro de sus modelos de negocio para acelerar su contribución a los ODS, llevando la innovación disruptiva a toda su cadena de valor.

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