La III edición del informe “Observatorio IBEX 35. Salud, Bienestar y Sostenibilidad en las empresas del IBEX 35”, realizado en el marco del Grupo de Acción de Salud y Sostenibilidad, liderado por Forética afirma que el 70% de las empresas del IBEX 35 ya ha lanzado algún programa específico sobre salud mental. Además, el 42% de estas compañías identifica la salud y el bienestar dentro de su mapa de riesgos.
El IBEX 35 prioriza la salud mental de sus equipos

La salud mental es un elemento fundamental en la sociedad y, por ende, en las empresas también. Si bien parece una obviedad, lo cierto es que hace unos años hablar de salud mental en la empresa parecía algo impensado. El ’Grupo de Acción de Salud y Sostenibilidad’, liderado por Forética y compuesto por 17 empresas ha publicado recientemente la III Edición del ‘Observatorio IBEX 35. Salud, Bienestar y Sostenibilidad en las empresas del IBEX 35’, primer espacio para dar seguimiento a la contribución del sector empresarial al Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 3 y compartir buenas prácticas empresariales en materia de salud y bienestar.

El documento profundiza en cuestiones vinculadas a la Huella de salud de las empresas, con el objetivo de poder medir su contribución y avanzar hacia un mayor impacto en la salud y bienestar de las personas de su entorno, desde diferentes perspectivas: empleados, clientes y consumidores, y personas implicadas en su cadena de suministro.

Sin dudas, uno de los grandes aprendizajes que la pandemia nos dejó fue la centralidad que tiene la salud mental y el bienestar en la Agenda ESG (ambiental, social y de gobernanza) y como se ha ido constituyendo como un elemento central de las estrategias empresariales y de desarrollo sostenible, adelantando posiciones en las agendas de administraciones públicas, organizaciones y empresas. En este sentido, una de las primeras conclusiones que se desprende del Informe es que la salud ha pasado de ser una variable operacional a ser una prioridad estratégica para las empresas, siendo imprescindible a la hora de diseñar una reconstrucción sostenible y resiliente. Concretamente, se observa que un 73% de las compañías analizadas informan de manera específica sobre el ODS 3 y, un 67%, contaban en 2021 con acciones concretas encaminadas a proteger y cuidar la salud y seguridad, ya sea de sus trabajadores, o yendo más allá, abordando también la salud de consumidores y proveedores.

A partir del análisis de las memorias de sostenibilidad realizado, se observa una respuesta empresarial comprometida. En 2021, el 42% de las empresas del IBEX 35 identifican la salud y el bienestar dentro de su mapa de riesgos; y el 39% presentan objetivos en salud y seguridad vinculados a la remuneración de la alta dirección, lo que muestra un abordaje más estratégico y un creciente compromiso desde la alta Dirección de las compañías. 

Otro dato que expone la investigación es que la promoción de la salud mental por parte de las compañías conlleva numerosos beneficios para las mismas. Entre ellos destaca el aumento de la productividad, la disminución del absentismo laboral, la minimización de la rotación laboral o la rebaja de costes sanitarios. Las empresas dan cada vez un rol más activo a los empleados en materia de salud y bienestar, otorgándoles voz y fomentando su participación a través de distintas herramientas.

El estudio también expone que, durante el pasado ejercicio, un 88% de las empresas del IBEX 35 contaban con algún mecanismo vinculado al cuidado de la salud mental de su plantilla. Esto se debe a que la escucha activa se configura como un elemento fundamental en el proceso de integración de la cultura del bienestar en la empresa. Este es un proceso que consta de 4 elementos fundamentales: el compromiso, la identificación (donde se encuadra la importancia de dar voz a los trabajadores), la implementación y, por último, la monitorización y evaluación.

Ante la importancia creciente de esta temática, desde el Grupo de Acción se ha trabajado con el objetivo de medir la Huella de Salud de las empresas, su contribución a la salud y bienestar de las personas de su entorno y avanzar hacia un mayor impacto, analizando la importancia para las compañías de implementar programas que aseguren los máximos estándares de salud, seguridad y bienestar para los empleados –incluyendo la salud mental- en todas las operaciones y cadenas de valor globales. Finalmente, el documento concluye que, como actores clave de la economía, las organizaciones están llamadas a desarrollar una buena gestión empresarial implementando programas que aseguren los máximos estándares de salud, seguridad y bienestar para los empleados (scope 1), promoviendo estilos de vida saludables entre sus clientes y consumidores a través de su oferta de productos y servicios (scope 2); y salvaguardar la salud y el bienestar en sus operaciones y cadenas de suministro y comunidad en general (scope 3).

 

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