Así lo explica un informe recientemente publicado por IPBES, un organismo intergubernamental independiente creado en 2012 con el objetivo de evaluar el estado de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos para la conservación y uso sostenible de la diversidad biológica.
La inclusión del medioambiente en las políticas públicas es vital para detener la emergencia climática

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, en representación del Gobierno de España, ha participado en la IX reunión plenaria de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES, por sus siglas en inglés), celebrada en Bonn (Alemania) a comienzos de corriente mes de julio. IPBES es un organismo intergubernamental independiente creado en 2012 con el objetivo de evaluar el estado de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos para la conservación y uso sostenible de la diversidad biológica.

Durante el evento se presentó un informe que destaca la evidencia científica de la relación entre la crisis global de pérdida de biodiversidad y la forma en que la sociedad valora y considera la biodiversidad en la toma de decisiones políticas y económicas. El documento advierte sobre la importancia de integrar la consideración de los valores de la naturaleza, en toda su diversidad y no sólo de mercado, como elemento clave para mejorar la toma de decisiones sobre conservación y uso sostenible de la biodiversidad.  De este modo, durante el encuentro se ha aprobado una evaluación de los valores diversos y valoración de la naturaleza, que profundiza en los métodos y enfoques disponibles para introducir los valores de la naturaleza en la toma de decisiones, aportando un marco conceptual para ello.

El estudio examina la situación y tendencias en el uso de especies silvestres, así como las consecuencias y grado de sostenibilidad de estos usos, especialmente a lo largo de los últimos 20 años. Si bien el uso de especies silvestres ha aumentado en las últimas décadas en la mayoría de los casos, la sostenibilidad de estos usos ha variado de forma diversa. Al respecto subraya la evaluación sobre el uso sostenible de las especies silvestres, adoptada también en esta reunión plenaria de IPBES. En ella se constata la importancia del uso sostenible de las especies silvestres, tanto para la biodiversidad como para el bienestar humano. De este modo, se reconoce el uso de especies silvestres como una importante fuente de ingresos para miles de millones de personas en el mundo, tanto por sus usos extractivos – como la pesca, recolección, tala o captura de animales terrestres– como por las practicas no extractivas, como el turismo basado en la observación de especies silvestres.

De acuerdo con las conclusiones del informe, la sociedad utiliza unas 50.000 especies silvestres, de las que más de 10.000 se utilizan directamente como alimento humano. El 70% de las personas pobres en el mundo dependen de las especies silvestres. Una de cada cinco personas depende de plantas, algas y hongos silvestres para obtener alimento y generar ingresos; 2.400 millones utilizan madera como leña para cocinar; y de los 120 millones de personas que trabajan en la pesca de captura, alrededor del 90% se gana la vida con la pesca en pequeña escala.

Los expertos concluyen que la sobreexplotación es una de las principales amenazas para la supervivencia de muchas especies silvestres terrestres y acuáticas. Así, el estudio destaca que, a nivel mundial, la supervivencia de cerca del 12% de las especies de árboles silvestres está en riesgo debido a la tala insostenible; el 34% de las poblaciones de peces marinos silvestres están sobreexplotadas; la recolección insostenible es una de las principales amenazas para varios grupos de plantas; y la caza insostenible se ha identificado como una amenaza para 1.341 especies de mamíferos silvestres, y también se ha identificado con frecuencia como una causa de impactos negativos sobre especies de aves.

El informe también examina algunos posibles escenarios futuros respecto al uso de especies silvestres, que confirman que es probable que el cambio climático, el aumento de la demanda y los avances tecnológicos puedan conllevar algunos desafíos para el uso sostenible en el futuro, por el potencial de incrementar la eficiencia de muchas prácticas extractivas. Para abordar estos desafíos, el informe plantea acciones como apoyar la pesca a pequeña escala o promover la gestión y la certificación de los bosques para usos múltiples.

Finalmente, cabe destacar que la delegación española ha participado activamente en las reuniones de IPBES-9, apoyando activamente la adopción de las dos evaluaciones acordadas. Nuestro país también ha contribuido con liderazgo, entre otros aspectos, a consolidar el camino hacia la realización de una nueva evaluación de IPBES sobre conectividad ecológica, que podría constituir una contribución esencial para impulsar una mejor consideración de la conectividad ecológica en las políticas de conservación y restauración de biodiversidad, a través de la revisión y

Las conclusiones de las evaluaciones adoptadas serán de especial utilidad para orientar las negociaciones en las próximas Conferencias de las Partes (COP) de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) y del Convenio de Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica (CBD).Asimismo, la información y la evidencia generada servirán de apoyo a gobiernos e instituciones en la adopción de políticas nacionales a todos los niveles, para promover la sostenibilidad en las actividades sectoriales que implican un uso de especies silvestres.

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