Según un nuevo informe elaborado por Naciones Unidas los líderes mundiales han fracasado en su batalla contra el cambio climático. La investigación se centra en los efectos del calentamiento global y revela que no se están cumpliendo los compromisos para limitarlo.
El cambio climático, una batalla casi perdida

El pasado lunes 28 de febrero el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas publicó un informe en el cual advierte que el cambio climático inducido por el ser humano está causando una perturbación peligrosa y generalizada en la naturaleza y afectando a miles de millones de vidas en todo el mundo. Además, el estudio denuncia que, a pesar de los esfuerzos por reducir los riesgos, las personas y los ecosistemas más vulnerables frente a estos riesgos son los más azotados por los efectos del clima.

Se trata del segundo de una serie de tres informes llevados a cabo por los principales científicos del clima de la ONU. El Secretario General de la ONU, António Guterres, calificó el primer informe, publicado el pasado mes de agosto, como un "código rojo para la humanidad", y afirmó entonces que "si aunamos fuerzas ahora, podemos evitar la catástrofe climática".

El documento hace hincapié en los efectos del cambio climático en las personas y el planeta, afirmando que el colapso de los ecosistemas, la extinción de las especies, las mortales olas de calor y las inundaciones son algunos de los "múltiples riesgos climáticos inevitables" a los que se enfrentará el mundo en los próximos 20 años debido al calentamiento global. Hoesung Lee, presidente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) expresó que: " El informe demuestra que el cambio climático es una amenaza grave y creciente para nuestro bienestar y para la salud del planeta. Nuestras acciones de hoy determinarán la forma en que las personas se podrán adaptar y cómo la naturaleza responderá ante los crecientes riesgos climáticos", denunció, añadiendo: "Las medias tintas ya no son una opción".

A la vista está que los esfuerzos realizados por los líderes mundiales no están siendo suficientes. Antonio Guterres resaltó que los mayores contaminadores del mundo son los culpables de incendiar el único hogar que tenemos. Ante este contexto por demás complejo, es esencial cumplir el objetivo de limitar el aumento de la temperatura global a 1,5ºC, y la ciencia demuestra que eso requerirá que el mundo reduzca las emisiones en un 45% para 2030 y logre las emisiones netas cero para 2050. En este sentido, una de las afirmaciones fundamentales del informe es que el carbón y otros combustibles fósiles están asfixiando a la humanidad, explicó el Secretario, que pidió a todos los gobiernos del G20 que cumplan sus acuerdos de dejar de financiar la energía basada en el carbón en el extranjero y en su propio país, y que desmantelen las instalaciones que operan con carbón.

Si bien, en términos generales, el panorama es muy adverso, la segunda conclusión principal del informe del grupo de expertos es una noticia ligeramente más positiva: las inversiones en adaptación funcionan. El compromiso de Glasgow en materia de financiación para la adaptación es claramente insuficiente para hacer frente a los retos de las naciones que se encuentran en primera línea de la crisis climática. Al respecto, Guterres explicó que: “A medida que empeoren los impactos del cambio climático, y lo harán, será esencial ampliar las inversiones para sobrevivir. Se deben impulsar la adaptación y la mitigación con la misma fuerza y urgencia. Por eso he abogado por dedicar a la adaptación el 50 % de toda la financiación para el clima".

El mensaje del informe es claro: nos estamos quedando sin tiempo. Para detener una catástrofe climática aún más grave, los responsables políticos deben actuar comprometidamente y deben hacerlo ahora. El Grupo de Expertos afirma que el aumento de las olas de calor, las sequías y las inundaciones ya están superando los umbrales de tolerancia de plantas y animales, provocando mortalidades masivas en especies como los árboles y los corales. Estos fenómenos meteorológicos extremos están ocurriendo simultáneamente, causando efectos en cascada que son cada vez más difíciles de gestionar.

En este escenario, para evitar la creciente pérdida de vidas, biodiversidad e infraestructuras, es necesario adoptar de manera acelerada nuevas medidas para adaptarse al cambio climático, al mismo tiempo que se reducen en forma sustancial las emisiones de gases de efecto invernadero. El problema mayor es que, hasta ahora, los avances en materia de adaptación son desiguales y las diferencias entre las medidas adoptadas y las necesarias para hacer frente a los crecientes riesgos son cada vez mayores, según el nuevo informe. Estas diferencias son más preocupantes entre las poblaciones de menores ingresos.

El documento concluye que es prioritario invertir en tecnología e innovación para la preservación del medioambiente. En este sentido, los expertos subrayan la necesidad urgente de tomar medidas para mitigar el cambio climático, centrada en la equidad y la justicia. Una financiación adecuada, la transferencia de tecnología, el compromiso político y la colaboración conducen a una adaptación al cambio climático y a una reducción de emisiones más eficaces.

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