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La nueva variante del coronavirus está causando estragos en África. Sin embargo, el continente ha recibido 150 millones menos dosis de vacunas de las esperadas a través de COVAX. En este contexto, Alianza por la Solidaridad-ActionAid denuncia que liberar las patentes resulta indispensable.
Variante Omicrón: urge liberar las patentes de las vacunas

Aunque en muchos países la situación sanitaria ha mejorado de manera notoria, lo cierto es que la pandemia aún no ha terminado en el mundo entero. La continua aparición de nuevas mutaciones del virus junto con la falta de vacunas es una mala combinación. Concretamente, la aparición de la última variante del coronavirus, bautizada como “Omicrón”, ha puesto de manifiesto que el mayor riesgo para la salud mundial por la pandemia de COVID-19 es la “insolidaridad”, como se ha visto en la distribución de las vacunas anticovid.

Mientras algunos países tienen vacunas de sobra, en otras latitudes aún no llegan la cantidad de dosis para inocular al personal esencial. De los 8.000 millones de dosis que se han producido, sólo un 5,5% ha llegado a países de bajos ingresos, según datos de la ONU. En el caso de África, el porcentaje de vacunados es de entre un 5% y un 7% para una población de 1.300 millones. Esto ha supuesto, no sólo un riesgo en la vida y salud de miles de millones de personas en el hemisferio sur, sino que también las de propias poblaciones de los países ricos. Tal como avisaba la ciencia: a más contagios, más variantes del coronavirus y más difícil su control.

El mundo debe comprender que la empatía y la solidaridad son esenciales para detener la pandemia. No se trata sólo de proteger a la propia población, sino que, mientras siga habiendo casos en algunos países el virus no se detendrá. Hasta el momento, COVAX, que implica a 144 países, tan sólo ha repartido, según sus cifras, unos 563 millones de dosis, mientras que la UE -para 447 millones de europeos- ha adquirido ya más de 2.000 millones. La desigualdad está a la orden del día y los lideres políticas continúan mirando hacia otro lado.

Ante el avance de la nueva variante, en países con los que se están cancelando vuelos, como Mozambique, con 28 millones de habitantes, según la web de COVAX se han enviado poco más de 400.00 dosis –son dos per cápita- y en Botsuana apenas han recibido unas 20.000 dosis por esta vía. En este país, donde se han detectado uno de los primeros casos de la variante, tan sólo se han vacunado 469.000 personas, un 20% del total. Su presidente lleva meses pidiendo la liberación de las patentes pero sin resultados favorables aún.

Ante esta crítica situación, Alianza por la Solidaridad- ActionAid, que forma parte de la campaña global People´s Vaccine Alliance, reclama la total liberación de las patentes de las vacunas y medicamentos para frenar esta pandemia, facilitando su producción y distribución global. La iniciativa COVAX de la OMS, puesta en marcha para promover la donación de dosis, ha demostrado ser absolutamente insuficiente para garantizar un suministro equitativo y justo en todo el mundo.

Mientras millones de personas en los países más vulnerables arriesgan sus vidas por no estar vacunados, paralelamente, empresas farmacéuticas como Moderna, BioNTech y Pfizer están obteniendo ganancias astronómicas al mantener sus monopolios sobre las vacunas COVID. Gracias a monopolizar las patentes, las tres corporaciones obtuvieron más de 26.000 millones de dólares en ingresos en la primera mitad de este año. El análisis de People’s Vaccine Alliance, basado en datos de investigadores del Imperial Collage, revela que están cobrando hasta 41.000 millones por encima del costo de producción. Es decir, las venden a un precio hasta 24 veces superior al que cuesta fabricarlas, que sería de UN EURO por dosis.

Actualmente, la producción de vacunas para países en desarrollo está en manos de empresas de India, Estados Unidos y Sudáfrica. En el caso de India, el mayor fabricante es Serum Institute, que tuvo que dejar la producción de vacunas de Astra Zeneca para exportar en marzo pasado, tras la oleada de contagios en su país. Ahora, ha anunciado que retomará las exportaciones y proporcionará 200 millones de dosis a COVAX. Por su parte, la productora sudafricana, que trata de copiar la vacuna de Moderna, no cree que disponga de ella hasta septiembre de 2022.

Ante este escenario preocupante, Alianza por la Solidaridad denuncia la extrema gravedad que tiene el hecho de que la Organización Mundial de Consumo (OMC) haya suspendido la reunión convocada para ayer miércoles, 30 de noviembre, encuentro en el que debía haberse tratado de nuevo la liberación de estas patentes, a las que hace unos meses se opusieron miembros como la UE, Reino Unido o Suiza. Las vacunas deben ser para salvar vidas, no para aumentar ganancias de empresas multinacionales. Asimismo, la ONG apoya la Iniciativa Ciudadana Europea para recoger firmas a favor de la liberación de las patentes de las vacunas. Esta iniciativa ya suma más de 240.000 firmas.

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