La guía, titulada A Guide to Forest-Water Management (Guía para la gestión de los bosques y el agua) es la primera publicación mundial completa que ofrece orientación sobre la contribución de los bosques a un enfoque holístico de la gestión de los recursos hídricos. Este nuevo informe dirigido por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, brinda orientación sobre la gestión integrada de los bosques y el agua.
La FAO advierte sobre la importancia creciente de los bosques en la defensa del agua

¿Qué tienen que ver los bosques y el agua? Pues mucho. Los bosques y los árboles desempeñan un papel fundamental para satisfacer la creciente demanda mundial de agua, y, por tanto, deben ser gestionados en favor de los servicios ecosistémicos relacionados con el agua. Las cuencas hidrográficas boscosas contribuyen sustancialmente al agua dulce accesible en el mundo para usos agrícolas, industriales, ambientales y domésticos, y las principales ciudades del mundo dependen cada vez más del agua de estas cuencas.  Así lo explica la nueva guía publicada conjuntamente por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Unión Internacional de Organizaciones de Investigación Forestal (IUFRO), el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea, el Servicio Forestal de los Estados Unidos y otros asociados.

Se trata de la guía, titulada A Guide to Forest-Water Management (Guía para la gestión de los bosques y el agua), la primera publicación mundial completa que ofrece orientación sobre la contribución de los bosques a un enfoque holístico de la gestión de los recursos hídricos, que incluye la gestión, el seguimiento y la valoración de los bosques para la prestación de servicios ecosistémicos relacionados con el agua.

Este documento está dirigido a profesionales de los recursos naturales con el objetivo de mantener y gestionar activamente los bosques en favor de la prestación de servicios hídricos y de hacer participar en este compromiso a la comunidad, los responsables de la formulación de políticas y los inversionistas. En la guía se revisan técnicas y metodologías emergentes, se ofrecen orientación práctica y recomendaciones sobre cómo gestionar los bosques en favor de los servicios ecosistémicos relacionados con el agua, y se presentan estudios de casos de ecosistemas en los que los dos recursos están fuertemente conectados, como los manglares, las turberas, las tierras secas y los bosques tropicales de zonas nubosas.

El informe que acompaña la guía explica que dos tercios del suministro de agua de las ciudades se beneficiarían de contar con una mayor calidad del agua gracias a una mejor gestión forestal, lo que incluye protección, restauración o reducción de la carga de combustible en los bosques a fin de reducir al mínimo el riesgo de incendios. Las y los expertos de la FAO advierten que la conexión entre los bosques y el agua es esencial para cumplir la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, especialmente los Objetivos 6 (Agua limpia y saneamiento), 14 (Vida submarina), 15 (Vida de ecosistemas terrestres) y 13 (Acción por el clima). Los bosques y los árboles son un componente esencial del ciclo del agua, afirma el informe. También desempeñan un importante papel en la regulación de la cantidad, la calidad y la periodicidad del agua, y ofrecen funciones de protección contra la erosión del suelo y las costas, las inundaciones y las avalanchas, conocidas en su conjunto como servicios ecosistémicos relacionados con el agua.

Según la Evaluación de los recursos forestales mundiales 2020 de la FAO, solo el 12 % de los bosques del mundo se gestionan con la protección del suelo y el agua como objetivo principal. Es por esto, que el nuevo documento publicado por la FAO insta a mejorar la gestión forestal, dando prioridad a la prestación de los servicios ecosistémicos relacionados con el agua. Esto es necesario para garantizar que los bosques también alcancen su pleno potencial como solución basada en la naturaleza para abordar la seguridad hídrica, ayudando a garantizar agua de calidad suficiente para sostener comunidades y ecosistemas resilientes.

Finalmente, otro aspecto importante que plantea la publicación es que la ciencia ciudadana -la participación del público en la investigación científica y el seguimiento-- y las nuevas herramientas de Internet pueden ayudar a mejorar la evaluación de los bosques y el agua y, a su vez, influir positivamente en las decisiones en materia de políticas y de gestión. Asimismo, se describe un mecanismo de distribución de beneficios y cooperación entre los sectores de los bosques y del agua, denominado “sistema de pago por servicios ambientales en cuencas hidrográficas.”

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