El “Grupo de Acción en Economía Circular” de Forética, compuesto por 12 grandes empresas, ha presentado un documento de posicionamiento que incluye una serie de recomendaciones para acelerar el cambio de modelo empresarial. Entre ellas se encuentran: la mejora de la gobernanza, la aceleración de la acción y el impulso de alianzas de impacto. El documento tiene como objetivo dar una perspectiva completa acerca de las fortalezas, oportunidades y desafíos que tiene el sector empresarial para dar respuesta al contexto actual que es cada vez más ambicioso y de este modo hacer posible el cambio hacia un modelo económico más sostenible.
Recomendaciones rumbo a una España circular en 2030

Desde el año pasado, España ha avanzado hacia un modelo de economía circular con la publicación de la "Estrategia España Circular 2030", la aprobación del I Plan de Acción de Economía Circular 2021-2023, así como la trasposición de Directivas europeas claves para posibilitar el cambio a través del Proyecto de Ley de Residuos y Suelos Contaminados.  Ante este contexto actual cada vez más ambicioso y en el cual la transformación hacia modelos económicos más sostenibles es urgente, resulta central pensar estrategias para la transición del sector empresarial y su modelo de negocios.

Este nuevo contexto de cambio en nuestro país obliga a las empresas a redefinir e innovar en su actividad, no sólo como respuesta a la ambición de los marcos legislativos, sino también para dar respuesta a los consumidores, inversores y para mejorar su competitividad y acceso a nuevos mercados. Sin embargo, este camino de transición cuenta con barreras o desafíos a los que el sector empresarial ha de dar respuesta.

Con el objetivo dar una perspectiva sobre las fortalezas y desafíos que tienen las empresas para dar respuesta a este nuevo escenario y hacer posible el cambio hacia una economía circular en nuestro país, el ’Grupo de Acción en Economía Circular’ de Forética -compuesto por 12 grandes empresas- ha presentado el día de ayer, 6 de julio, un documento de posicionamiento que incluye una serie de recomendaciones para acelerar la acción empresarial hacia una España más circular en 2030. Para articular las recomendaciones, se han dividido en tres bloques: Gobernanza, Acción y Alianzas de impacto. Para cada bloque, se han identificado los desafíos empresariales y las recomendaciones para dar respuesta a dichos desafíos.

En primer lugar, el documento plantea que se debe realizar una mejora de la gobernanza circular. Al respecto, se identifica que el principal desafío es que actualmente no existe un marco nacional común en materia de economía circular, sino que las distintas Comunidades Autónomas cuentan con legislaciones diferentes y con distinto nivel de ambición. Para lo cual se propone:

  • Definición de un marco nacional común derivado de la transposición de las directivas europeas con objetivos armonizados, mecanismos de implantación, con alcances claros y que aplique a todas las Comunidades Autónomas por igual.
  • Activación de los órganos de gobernanza recogidos en la Estrategia Española de Economía Circular y dotación a la Comisión de Residuos del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITERD) de las atribuciones necesarias para la uniforme aplicación de normas y objetivos para impulsar la economía circular, que unifique todos los avances de las Comunidades Autónomas

En segundo lugar, el informe presenta como otro eje central la aceleración de la acción hacia una economía circular. Sobre este aspecto se identifica como principal desafío que los marcos existentes (Estrategia España Circular 2030, el I Plan de Acción 2021-2023, el proyecto de Ley de Residuos y Suelos contaminados, entre otros), suponen un cambio de paradigma por su ambición, que impactan a distintos grupos de interés, entre ellos las empresas. En algunos casos, el tiempo de respuesta y de acción empresarial que exigen dichos marcos no está en línea con sus recursos, incentivos o con el propio proceso que las empresas tienen para incorporar innovaciones en sus procesos y productos. Sobre este eje la investigación despliega las siguientes recomendaciones:

  • Definición de una hoja de ruta para acompañar a las empresas en la incorporación de los requerimientos legales, en línea con los objetivos país y acompañada de incentivos para acelerar el cambio.
  • Regular, apoyar e impulsar la I+D+i como un eje clave del avance hacia una economía circular bajo modelos de colaboración público-privada, poniendo en el centro todos los incentivos posibles e identificando las tecnologías palanca para impulsar la circularidad (desarrollo a mayor escala de Blockchain, inteligencia artificial para la optimización del consumo, desarrollo de nuevos materiales, reciclaje para el upcycling, entre otros)
  • Profundizar en el conocimiento y diagnóstico de problemas relativos al origen y composición del littering o basura marina y el impacto en la salud humana de los microplásticos, determinando metodologías normalizadas para la adecuada aplicación de la próxima Ley de Residuos y Suelos Contaminados.
  • Regular eficazmente la Responsabilidad Extendida al Productor para todos los flujos y de los sistemas colectivos que la asumen, presentes y futuros, basándose en los principios de proporcionalidad, corresponsabilidad, consenso y eficiencia global del sistema, dotando además a cada una de la capacidad de negociación necesaria para enriquecer la colaboración y su eficiencia.
  • Apoyar, guiar y definir pautas de eco-diseño, dentro de un enfoque del Análisis del Ciclo de Vida (ACV), para tener una visión más completa sobre la sostenibilidad de los productos (incluido el estudio de la mejor opción de tratamiento de los residuos), evitando así cualquier incremento de las tasas no justificadas que han de pagar los productores por medio de las ‘tasas ecomuduladas’.
  • Establecer un enfoque de ‘circularidad por diseño’, ampliando la circularidad de un producto teniendo en cuenta no solo sus elementos materiales, sino también los aspectos relacionados con la energía, ya que ambas necesidades son esenciales.
  • Potenciar la eficiencia en las plantas de selección de envases y en los recicladores, para tener evidencias de que todo el trabajo de eco-diseño se complementa con el reciclado efectivo de los envases

Por último, el tercer eje propuesto es impulsar las alianzas para la circularidad. Al respecto, el documento advierte que existen áreas de mejora en la articulación de alianzas y acciones de colaboración entre todos los agentes económicos y sociales, cuya importancia es clave para hacer posible un avance en materia de economía circular. Las recomendaciones que se hacen al respecto son:

  • Definir unas recomendaciones claras por parte del sector público sobre las claves de la articulación de las alianzas para guiar a los distintos actores implicados en hacer posible un ecosistema circular.
  • Crear canales de comunicación permanentes para hacer posible una articulación público-privada, sobre todo cuando se lanzan nuevas políticas públicas que puedan ser de interés para el sector empresarial.
  • Favorecer el desarrollar proyectos piloto público-privados para testear nuevas tecnologías y así potenciar la inversión privada en iniciativas innovadoras.
  • Identificar y fortalecer las sinergias o áreas de colaboración entre los distintos sectores de actividad a nivel nacional, estableciendo diversos mecanismos.

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