Increíblemente ya hace un año del inicio de la pandemia. Luego de pasar lo peor de la crisis, hace unos meses comenzaron las promesas de re activar la economía y la tan esperada recuperación respetuosa con el medioambiente. Sin embargo, una investigación sobre el gasto de las principales economías, dirigido por el Proyecto de Recuperación Económica de Oxford y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)advierte que solo el 18% del gasto para la recuperación anunciado puede considerarse “verde”.
La recuperación verde es aún un horizonte lejano

La pandemia re ordenó nuestras prioridades. No hay dudas que tras la llegada del coronavirus muchos aspectos de la vida se vieron afectados como así también la importancia y valor que le dábamos. En este sentido, el cuidado del medioambiente cobró una importancia inédita. Es por esto, que la mayoría de las administraciones orientaron, al menos parte de sus esfuerzos, en que esa recuperación fuera “verde”. Empero, una investigación sobre el gasto de las principales economías, realizado por el Proyecto de Recuperación Económica de Oxford y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)advierte que el gasto para la recuperación no ha cumplido con los compromisos de las naciones de reconstruir de manera más sostenible. Concretamente, solo el 18% del gasto para la recuperación anunciado puede considerarse “verde”.

Evidentemente las promesas están lejos de la realidad y la tan esperada recuperación resiliente y sostenible es un horizonte cada vez más lejano.  El informe, ¿Estamos reconstruyendo mejor? Hoja de ruta para un gasto verde e inclusivo en la recuperación pos-COVID-19 hace un llamado a los gobiernos para que inviertan de manera más sostenible y aborden las desigualdades a medida que estimulan el crecimiento tras la devastación provocada por la pandemia.

La investigación llevada a cabo por un equipo de expertos en la materia realiza un análisis completo de los esfuerzos de recuperación y rescate fiscal relacionados con la COVID-19 por parte de 50 economías líderes, y revela que solo US$ 368.000 millones de un total de US $14,6 billones de gastos inducidos por la COVID-19 (rescate y recuperación) en 2020 fueron verdes.

Existe evidencia empírica que demuestra que la recuperación verde puede generar un crecimiento económico más fuerte, al tiempo que ayuda a cumplir con los objetivos ambientales globales y a abordar la desigualdad estructural, el estudio abona también esta idea. Para evitar que se pierdan décadas de avances en la lucha contra la pobreza, los países de bajos ingresos requerirán una significativa financiación en condiciones favorables por parte de los socios internacionales. Sin embargo, la problemática no está siendo tomada con la seriedad que merece.

En el estudio se plantean cinco preguntas clave para el camino hacia la recuperación sostenible: ¿Qué está en juego ahora que los países están comprometiendo recursos sin precedentes para la recuperación?; ¿Qué vías para el gasto público podrían mejorar la recuperación económica y la sostenibilidad ambiental?;¿Qué papel puede jugar el gasto para la recuperación en las desigualdades exacerbadas por la COVID-19?;¿Qué tipo de inversiones para la recuperación están realizando los países para abordar el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación?; ¿Qué más se necesita hacer para asegurar una recuperación sostenible y equitativa?

Encontrar respuestas a estos interrogantes sería esencial para poder caminar en la senda de la recuperación sostenible. En términos generales, los investigadores explican que hasta ahora, el gasto verde global “ha sido insuficiente en relación con la escala de las crisis ambientales en curso”, según el informe, en referencia al cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación, con lo cual se han perdido importantes beneficios sociales y económicos a largo plazo.

Algunos de los hallazgos que emergen del análisis en términos de gastos para la recuperación muestran que, en primer lugar, sólo US$ 341.000 millones o 18.0% del gasto fue realmente verde, representado principalmente por un pequeño grupo de países de altos ingresos. Hasta ahora, el gasto para la recuperación global ha perdido la oportunidad de una inversión verde. En segundo lugar, se afirma que se invirtieron US$ 661.000 millones en energía baja en carbono, en gran parte gracias a subsidios españoles y alemanes para proyectos de energía renovable e inversiones en hidrógeno e infraestructura, pero está cifra no es significativa en relación a lo que debería haberse invertido.

En tercer lugar, la investigación recuerda que se anunciaron US$ 861.000 millones para transporte verde mediante transferencias y subsidios a vehículos eléctricos, inversiones en transporte público e infraestructura para ciclistas y peatones; US$ 352.000 millones para mejoras en la construcción verde con el fin de aumentar la eficiencia energética, principalmente en modernizaciones, en particular en Francia y el Reino Unido; US$ 563.000 millones para capital natural o soluciones basadas en la naturaleza, es decir, iniciativas de regeneración de ecosistemas y reforestación y US$ 289.000 millones en Investigación y Desarrollo ecológicos, los cuales incluyen tecnologías de energía renovable, tecnologías para descarbonizar sectores como la aviación, los plásticos y la agricultura y la captura de carbono.

En este sentido, las y los investigadores instan a los gobiernos a cumplir con los compromisos asumidos y a redoblar esfuerzos. Inger Andersen, directora ejecutiva del PNUMA, afirmó que: “La humanidad se enfrenta a una pandemia, una crisis económica y un colapso ecológico; no podemos permitirnos perder en ninguno de los frentes”. Por su parte, el profesor de Economía Ambiental de Oxford, Cameron Hepburn, dijo que “Este informe es una llamada de atención. Los datos del Observatorio de Recuperación Global muestran que no estamos reconstruyendo mejor, al menos no todavía. Sabemos que una recuperación verde sería una ventaja para la economía y para el clima, así que es momento de tomar cartas en el asunto”.

¡Comparte este contenido en redes!

Síguenos

Síguenos en Twitter Síguenos en Facebook
Top