La colaboración público privada para transformar las ciudades ya es una realidad por lo menos en Madrid. Este lunes 4 de marzo, El Ayuntamiento de Madrid e Impact Hub Madrid han presentado el documento marco "Transformar la ciudad a través de la inversión de impacto". Madrid necesita contar con un equipo diverso de agentes sociales para lograr resolver los retos que se presentan en estos próximos años, alcanzando al mayor número de personas. Esto se logrará junto al sector privado y en particular gracias a la economía social y las empresas sociales
Una de cada cuatro empresas que se crea en la Unión Europea tiene un componente social

La Comisión Europea, según el informe Transformar la ciudad a través de la inversión de impacto , afirma que "una de cada cuatro empresas que se crea en la Unión Europea son empresas sociales u organizaciones de la economía social". Países que van por delante son Finlandia, Francia o Bélgica que tienen un ratio de una de cada tres.

Dicho informe ha sido presentado hoy en Impact Hub Gobernador para dar luz a los diferentes actores referentes en proyectos sostenibles económicamente y con un impacto positivo, social y ambiental, tanto en la sociedad como en la ciudad. El objetivo del trabajo conjunto entre Impact Hub y el Ayuntamiento de Madrid es el de, por primera vez, analizar y contextualizar el ámbito de la inversión de impacto social, para dar un espacio exclusivo a plantear propuestas a la Administración Pública de cómo complementar sus políticas públicas de inversión y gasto social a la vez que fomente un ecosistema de inversión de impacto social acompañado del sector privado. No debemos olvidar que el sector privado es el mayor aliado, puesto que es capaz de proponer soluciones innovadoras que den respuesta a los retos sociales actuales que perviven en la ciudad.

¿A qué nos referimos con la Inversión de Impacto? 

Según el Pacto Global de las Naciones Unidas, se refiere a “la colocación de capital, en empresas sociales y otras estructuras, con la intención de crear beneficios más allá del rendimiento financiero”. Con esta definición se intenta plantear que el objetivo de la empresa se amplie para crear proactivamente un impacto positivo y generar ganancias.

Como se lee en el documento marco, es la primera vez que se dedica un objetivo específico a las ciudades, el número 11 "Ciudades y Comunidades Sostenibles" que promueve que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles. Esta iniciativa apremia a las administraciones públicas y en concreto a los gobiernos municipales para que haya un alineamiento de sus estrategias locales de desarrollo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).  

¿Pero cuál ha sido el interés de incluir este objetivo 11? Estamos ante un escenario en el que las ciudades y el crecimiento de población serán los mayores protagonistas. Según cifras del informe: "Hoy más del 50% de la población vive en ellas, ocupan solo el 3% de la tierra, pero representan entre el 60% y el 80% del consumo de energía y el 75% de las emisiones de carbono". Además, las Naciones Unidas insiste en que en 2050, casi el 70% de la población mundial vivirá en ciudades, una proporción 5 veces mayor desde 1950. No es de extrañar la importancia de las ciudades como actores clave en el logro de los objetivos y su mayor centralidad. 

La organización de las Naciones Unidas es consciente de la importancia de las ciudades en un futuro cercano, definiéndolas como "hervideros de ideas, comercio, cultura, ciencia, productividad y desarrollo social”, son actores que tendrán que resolver retos sociales cada vez más grandes en los próximos años. Pero no podrán lograrlo si no cuentan con el sector privado para resolverlos, ya que los recursos públicos son limitados y no son suficientes.

Estamos ante el comienzo de una transformación social desde la ciudadanía que demanda al Ayuntamiento y otros poderes públicos el fomentar un tipo de inversión que supone un mayor bienestar social, entendiendo que a largo plazo esto suponga un ahorro futuro en determinado gasto social.

En esta ocasión, Antonio González, CEO de Impact Hub Madrid nos ha presentado el Documento Marco, lanzando tres preguntas: 

-¿Quién es el promotor? "Que una Administración Pública genere un proceso de trabajo y reflexión sobre la Inversión de Impacto y la capacidad de transformación de una ciudad, nos parece una oportunidad muy importante y un elemento muy diferencial", comenta Antonio. 

-¿Cuál es el propósito? "El propósito va claramente dirigido a la acción, no es un propósito de estudio, nos gustaría identificar qué oportunidades y sinergias se pueden generar en el entorno de la administración municipal para impulsar a este ecosistema", prosigue.  

-¿Desde qué mirada? "Acercarnos al sector de una manera muy inclusiva y generando territorios transfronterizos, colaboración público-privada es la clave, apostar por la economía de impacto con una terminología más inclusiva que no tiene en cuenta a figuras jurídicas de los actores sino que priorice el impacto social y que sea medible y que tenga un modelo de sostenibilidad económica". 

La estructura del trabajo se compone en primer lugar del concpeto de Ciudad, Inversión de Impacto y Economía de Impacto, después se contextualiza al sector en la UE y en España. Se aporta un mapeo de los recursos municipales y se añaden los instrumentos financieros para la medición de impacto. Por último se presentan una serie de propuestas para el Ayuntamiento de Madrid. La primera propuesta es la del uso de una terminología inclusiva, acuñando el concepto de "Economía de Impacto", una invitación interesante que sume a diferentes actores, añade Antonio González. 

Este documento sirve para diferenciar la Inversión Responsable de la Inversión de Impacto. Las inversiones responsables, añade Mario Sánchez, co-director de Ecooo, son "vehículos de inversión en los cuales determinados sectores perjudiciales para la sociedad no van a ser objeto de inversión, ya estás siendo responsable si un fondo de inversión te garantiza que no va a invertir en determinados sectores, estás actuando de manera ética. Mientras que en la Inversión de Impacto, la retribución económica no se obtiene automáticamente, está condicionada al hecho de que determinados indicadores de naturaleza social o medioambiental se estén cumpliendo". Es decir que se tiene que renunciar a la rentabilidad económica si no se alcanzan los objetivos sociales y medioambientales acordados. 

¿Cuál es la situación de la Inversión de Impacto en España y en Europa?

En España, el CEO de Impact Hub Madrid, recuerda que el concepto de "Empresa Social" todavía no tiene cobertura jurídica. En España y en otras ciudades del mundo los ejemplos de empresas sociales son diversos y abordan una gran cantidad de temáticas y retos sociales. Algunas de estas empresas ofrecen oportunidades laborales para determinados colectivos desfavorecidos generando negocios innovadores. Hace 8 años este fenómeno de Inversión de Impacto estaba todavía en los laboratorios de think tank y de reflexión de algunos colectivos, por lo tanto el movimiento de tranformación está siendo espectacular, comenta Antonio González. 

El mayor reto al que se enfrentan los negocios de impacto es al acceso de financiación, un problema compartido por cualquier proyecto empresarial pero que se acentúa cuando son empresas sociales porque se asocian con menores perspectivas de retornos financieros. Para este tipo de organizaciones, las fuentes de financiación tradicionales no suelen ser atractivas debido a los altos tipos de interés que ofrecen por el alto riesgo que comportan y su baja rentabilidad. El desarrollo de un ecosistema de inversión de impacto es urgente y necesario para canalizar y coordinar la ambición de obtención de un rendimiento financiero en beneficio de la búsqueda de un retorno social. 

En el caso de España, el Foro de Inversión Sostenible de España Spainsif, proporciona los siguientes datos: "En 2017 se estima que se realizaron inversiones de impacto por valor de unos 311 millones de euros". Es un sector aún emergente y pequeño pero la tendencia internacional es la de un crecimiento que puede ser exponencial para los próximos 5 años. 

"Ahora somos capaces de medir y comunicar el bien que se está haciendo" comenta el moderador, José Moisés Martín Carretero y  reflexiona sobre los retos que aparecen en la medición de ese impacto. 

Antonio González confiesa que desde este ecosistema se experimenta una falta de coordinación e inclusión, surgen muchas iniciativas donde "el nivel de proactividad, de creatividad y movimiento desde el punto de vista de talento orientado a la innovación social en esta ciudad es tremendo, pero se generan entornos de trabajo desconexionados los unos de los otros, hace falta una labor de invitar al otro a trabajar conjuntamente". 

Por otro lado insiste en la necesidad de divulgación, "la de cosas que se están haciendo y la de cosas que el emprendedor de a pie no tiene ni idea que se están haciendo, hace falta un ejercicio coordinado de divulgación de todas estas iniciativas para darlo a conocer al talento emprendedor y a la sociedad para que sea utilizado con mayor amplitud". 

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