Premio Nobel de la Paz y creador de los microcréditos, una herramienta que ha revolucionado el enfoque de la financiación hacia las personas más desfavorecidas, Muhammad Yunus, o simplemente profesor Yunus (le gusta que le llamen así) tiene una concepción un poco quimérica de la economía y del futuro. Hablar con él de la pobreza es descubrir un nuevo modo de mirar el mundo, un mundo que, según afirma, "ya no vemos porque el capitalismo nos ha puesto unas gafas que hacen que sólo lo veamos a través del dólar o del euro".
M. Yunus: "Tenemos que quitarnos las gafas con las que el capitalismo nos hace ver el mundo"

El profesor Yunus ha pasado unos días en España. No es la primera vez que viene. En su primer viaje, vino a explicar "lo que hacía en mi país: el banco que abrí, Grameen los préstamos que ofrecía a las mujeres, la idea de los microcréditos... recuerdo que di bastantes conferencias con mucha gente interesada en estos temas"

Diario Responsable.- Bienvenido, profesor Yunus, un verdadero placer tenerle con nosotros

Muhammad Yunus.- Muchas gracias, igualmente

d_r.- Para Diario responsable es un honor poder hacerle esta entrevista, de verdad. Su último libro se titula 'Un mundo de tres ceros' ¿Qué significan esos tres ceros?

M.Y.- Significan cero pobreza, cero desempleo y cero emisiones netas de carbono.

d_r.- ¡Vaya, suena como un sueño!

M.Y.- Cierto, suena como un sueño, pero la verdad es que se puede llegar a ello, se puede conseguir. Si nos concienciamos de que es posible tenerlo, entonces podremos tenerlo. Y el camino para conseguirlo lo explico en mi libro, los pasos que hay que seguir, cómo podemos lograr estos objetivos.

d_r.- Así, la primera pregunta que me surge es cuál debería ser el primer paso.

M.Y.- Realmente, sería comprender y aceptar que necesitamos cambiar. Y una de las primeras cosas a cambiar es sin duda el capitalismo, que de alguna manera nos ha convertido en máquinas de hacer dinero. Ya no vemos el mundo. El capitalismo nos ha puesto una gafas en los ojos que sólo nos permiten ver el mundo a través del dólar o del euro en vez de ver a la gente. ¡Ves! Eso es lo que importa, tenemos que redescubrirnos como seres humanos, no como máquinas. Yo siempre repito la idea de que el ser humano tiene un parte interesada y otra desinteresada, una egoísta y otra altruista. El sistema capitalista ha cogido la parte interesada y egoísta para fundamentarse, y ahora es necesario que hagamos uso de esa otra parte de nosotros. Podemos crear negocios para resolver los problemas de la gente, sin necesidad de ganar dinero, gracias a la parte desinteresada. Es lo que llamo negocio social. Estos negocios buscan solucionar problemas relacionados con la pobreza, el desempleo, el agua, la sanidad... y se elimina la búsqueda de solo sacar dinero de ellos. Una vez que se cambia esta perspectiva a la hora de crear empresas, todo el sistema cambia. Empezamos a solucionar problemas y a descubrirnos los unos a los otros. Así, en vez de tener gafas con el símbolo del dólar, podemos tener unas gafas que también nos dejen ver a las personas, para poder ver el mundo de una manera mucho más clara. Entonces podremos involucrarnos de verdad y hacer que sucedan las cosas que queremos.

d_r.- En este contexto, ¿Qué es lo que piensa de la economía colaborativa? ¿Es real, o sólo sirve para algunos?

M.Y.- No, la colaboración es siempre algo importante y útil. Aunque sea para cosas malas. Si hay algo que yo puedo hacer, lo hago, pero yo solo soy insignificante. Pero si tú y yo lo hacemos juntos, se vuelve más fuerte. Y si lo hacemos todos nosotros juntos, ¡mucho más! Así que sí, la colaboración es muy importante. Por eso se habla siempre de cómo hacer que la gente se una, comparta, lance iniciativas, busque solucionar los problemas que nos rodean. Porque hay enormes problemas a nuestro alrededor. Por ejemplo, la acumulación de riqueza en Occidente. Si cambiamos el sistema económico, podremos cambiar el proceso y hacer que la riqueza se redistribuya de una manera más equitativa por todo el mundo. Otro problema, en mi opinión, es que la actual dirección del sistema económico nos quiere llevar a la Inteligencia Artificial, que reemplazará a los humanos, y hará que pierdan sus puestos de trabajo.

d_r.- Es cierto que hay gente que teme que la IA sea peligrosa y termine aumentando el desempleo.

M.Y.- Sí, por supuesto, eso está claro. Porque cuando las máquinas le roben el trabajo a los seres humanos, los seres humanos se encontrarán sin salida. No deberíamos crear máquinas que sean perjudiciales para la gente, igual que no deberíamos desarrollar tecnologías que nos lleven a la destrucción masiva de personas. Ahí es donde tenemos que pararnos, la tecnología no puedo hacer perder el trabajo a la gente. La IA puede ser buena en asuntos como la sanidad, la educación... pero siempre detrás de una persona, sin sustituirla.

d_r.- Para solucionar problemas, ¿no?

M.Y.- Efectivamente.

d_r.- Estoy muy de acuerdo con usted.

M.Y.- Gracias.

d_r.- La educación es algo fundamental, pero ¿cuál cree que es la principal habilidad o herramienta que se debe potenciar en las personas?

M.Y.- Las herramientas son todas importantes, cada una a su manera. Lo que importa de verdad es que creemos instituciones que reconozcan todas las capacidades y las desarrollen en los individuos. Las escuelas de ingenieros, o de médicos, hacen esto pero con capacidades académicas. Necesitamos desarrollar nuestras capacidades que nos sirvan en nuestro día a día, no hacer las cosas tan solo para conseguir un empleo, sino encontrar la manera de hacer que estas capacidades jueguen a favor de nuestro entorno. Crear un negocio que sea útil para la gente, ofrecer servicios a la gente. No debe ser siempre que uno consiga un diploma y después un trabajo. Tenemos que volvernos más autónomos, más emprendedores. Y volvemos al problem del sistema capitalista, que nos ha condicionado para trabajar para alguien. Es necesario que nos volvamos más independientes.

d_r.- ¿Cree que realmente los países más ricos y las grandes empresas quieren combatir la pobreza hasta hacerla desaparecer?

M.Y.- Eso no es así. Las empresas están diseñadas para hacer dinero. No podemos obviar eso.

d_r.- Quizás algunas lo estén utilizando como herramientas de marketing.

M.Y.- Cierto, lo pueden usar como marketing, para quedar bien y que la gente piense bien de ellos. Lo que hacen algunas empresas es crear 'fondos responsables' a los que destinan una pequeña parte de sus beneficios y los dan a, digamos, la beneficencia. Y ya consideran que han cumplido su deber. Las empresas no disponen de tiempo para dedicarlo a temas humanos, sociales, de pobreza. Yo creo que cada empresa debería crear una 'empresa social adyacente a ella que pueda dedicarse 100% a la resolución de problemas. Estando separada de la empresa que se dedica a hacer dinero, puede destinar todos sus recursos a la búsqueda de soluciones a problemas que de otra manera no se tratarían.

d_r.- Estamos hablando de que hay empresas que usan su responsabilidad social como un elemento para reforzar o mejorar su marca...

M.Y.- Es cierto, parece que muchas veces las iniciativas de responsabilidad social y de devolver parte del beneficio y destinarlo a temas sociales es algo que surge de la crítica. Como nos criticais por preocuparnos solo de hacer dinero, vamos a tomar esta medida para que dejéis de criticarnos, para quedar bien. Las empresas son siempre instituciones cuya meta es hacer dinero. Y no tienen recursos para preocuparse de nada más.

d_r.- Usted tiene un acuerdo con Danone. ¿cree que éste es un ejemplo de una buena compañía?

M.Y.- Justamente, porque lo han hecho ellos es lo que yo comentaba antes. Han creado una empresa social separada de la que se encarga de hacer dinero. Todas las empresas pueden hacer algo similar para ejercer así su responsabilidad social. Potencian su capacidad creativa y pensante para buscar soluciones a problemas como la vivienda, el agua, la pobreza, el desempleo...

d_r.- ¿Qué opina del control de natalidad? ¿Cree que puede tener influencia en la reducción de la pobreza?

M.Y.- Es uno de los muchos asuntos que se relacionan con la pobreza. Cuando tienes muchos hijos, tienes problemas para darles de comer, para educarlos. Cuando tienes familias más reducidas tienes más recursos dedicados a cada niño. Pero esta medida no soluciona el problema de la pobreza por sí sola. Por aplicar políticas de control de natalidad no vamos a sacar a nadie de la pobreza. Se necesitan muchos más esfuerzos desde otros ángulos.

d_r.- Si la pobreza fuese una enfermedad ¿Cuál sería el mejor tratamiento? Si fuese un doctor que tiene que curar esta enfermedad, ¿Qué medicina usaría?

M.Y.- La pobreza no la crea la gente, la pobreza la crea el sistema. Para cambiar la situación de pobreza, hay que crear un nuevo sistema que no empuje a las personas hacia la pobreza, este es el primer punto. En segundo lugar, es necesario crear instituciones bancarias destinadas a los pobres, que les financien. Luego entran en juego otros factores como la educación o la sanidad. Si no tienes salud, da igual todo lo demás. Necesitas salud para salir de la pobreza. Básicamente, la gente pobre no tiene la culpa de ser pobre, es el sistema el que les impide salir de su condición de pobreza. Ellos tienen capacidades de sobra para hacerlo, pero hay que cambiar el sistema para que esto ocurra.

d_r.- ¿Cree que algún día no habrá pobreza?

M.Y.- Es posible. Y pronto, no en un futuro lejano. Estoy seguro de ello. Es posible que haya un mundo totalmente libre de pobreza. Cero pobreza, cero desempleo, cero emisiones, todo ello es posible. Y todo puede ser conseguido en los próximos 20 o 25 años. Todo.

d_r.- Una última pregunta ¿Cuál cree que es la mejor manera para empoderar a las mujeres?

M.Y.- Primero, abrirles la puerta de una manera física, ¿cómo? a través de financiación, y permitirlas salir del sistema que las contrataría y las oprimiría. Mediante normas y esquemas preconcebidos, el sistema hace permanecer a las mujeres por debajo de sus posibilidades. Tenemos que olvidar estas normas y crear otras nuevas. Entonces, instituciones, educación, tecnología... todas son buenas herramientas para que ayudar a que las mujeres trabajen independientemente. No tienen que esperar a que alguien les dé el visto bueno. Un vez que se liberan, no tienen que pararse a escuchar a nadie.

d_r.- Muchas gracias por esta entrevista.

 

Un mundo con tres cerosEl profesor Muhammad Yunus, Premio Nobel de la Paz 2006, ha visitado las principales capitales españolas, Madrid, Barcelona y Valencia, para presentar su nuevo libro “Un mundo de tres ceros: la nueva economía de pobreza cero, desempleo cero y cero emisiones netas de carbono”.

La cooperativa Tandem Social, que ofrece servicios de consultoría estratégica para la transformación social y medioambiental, ha acompañado al Profesor M. Yunus durante su estancia en el marco de un acuerdo estratégico para el desarrollo y fomento de empresas sociales en la península ibérica.

En esta ocasión, se ha apoyado en organizaciones sociales de referencia en cada ciudad visitada. En Madrid ha colaborado con la Fundación Biodiversidad, en Barcelona lo ha hecho con Social Business City Barcelona y en el caso de Valencia, junto a la Fundación Novaterra.

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