¿Es posible crear un ambiente de bienestar y cooperación en una fábrica textil ruidosa, donde los trabajadores realizan la misma tarea día tras día, durante diez horas seis días a la semana, cobrando un salario mínimo y siendo coaccionados constantemente por sus supervisores que a su vez están presionados porque la producción tiene que salir ya mismo?
Trabajo en fábricas: ideas sencillas que generan grandes cambios

“Absolutamente sí”, responden al unísono Ana Aslan y Helena Pérez, fundadoras de la empresa Spread the Word (Corre la voz, en castellano). La industria textil proporciona el mejor trabajo al que pueden acceder millones de personas en el mundo, sobre todo mujeres, y tiene el potencial de generar bienestar fuera y dentro de la fábrica. Todo depende de como se enfrentan a los retos de sus operaciones complejas y su alta presión.

Las condiciones en las fabricas textiles han mejorado sustancialmente en estos últimos 20 años, desde que salieron a la luz las condiciones casi esclavas e inhumanas en las que estaban atrapados la mayoría de los trabajadores. Grandes tragedias como la sucedida en Bangladesh en 2013 le dieron otra vuelta de tuerca a la atención sobre las condiciones laborales, y muchas fábricas van haciendo sus pinitos para cumplir la ley, y ofrecer, finalmente, un trabajo y salario digno, aunque lo hagan por mera imposición de sus compradores (las grandes marcas de ropa internacionales). Marcas como GAP, Levis, H&M, Calvin Klein, entre otras, ván más allá del mero cumplimiento y llevan años implementando programas en las fábricas que crean dialogo entre los trabajadores y la gerencia y forman a los trabajadores en temas tan variados como educación financiera, derechos laborales e higiene personal. “Sin embargo, todo este esfuerzo se queda corto,” asegura Aslan, una argentina radicada en Washington DC, y CEO de Spread the Word. “Las capacitaciones llegan a muy pocos, y muchos de los esfuerzos por incluir a mas gente se limitan a lograr que los trabajadores tengan acceso a quejarse de lo que esta mal. Es decir, todavía no se les involucra en la búsqueda de soluciones, todavía no se escuchan sus ideas sobre como mejorar”.

Por eso, Aslan y Pérez, Directora Creativa de Spread de Word y madrileña, crearon una empresa que se dedica a llevar técnicas creativas de resolución de problemas a las fábricas, metodologías que rompen esquemas y promueven el fluir de ideas. Estas técnicas de generación de ideas nivelan el campo de juego de grupos mixtos de trabajadores y gerencia y ayudan a dejar de lado rápidamente conceptos y sentimientos tan arraigados como la jerarquía y la confrontación. Tanto es así, que trabajadores y gerentes que hasta entonces no eran capaces de mirarse a la cara y mucho menos de considerar que el otro tenía algo que aportar, juntos logran generar hasta 100 ideas en una hora. Buscar y encontrar soluciones conjuntamente, y sobre todo implementar sus ideas codo con codo y medir sus resultados produce cambios radicales en el clima de la fábrica. Trabajadores y gerencia terminan sorprendidos de lo bien que pueden trabajar juntos. De pronto son conscientes de que cada uno de ellos aportan al bienestar de todos.

“Nosotras no hemos inventado nada” asegura Pérez “lo que hacemos es adaptar técnicas de creatividad aplicada comunes en otros sectores y las llevamos a las fábricas. Se las ofrecemos a gente que no esta acostumbrada a formar parte de la toma de decisiones, pero que sin duda conocen muy bien su entorno y sabe qué puede funcionar”. Los resultados son sorprendentes, aseguran las dos: los trabajadores logran entender cómo funciona la fábrica a través de las ideas y las acciones implementadas por ellos mismos la información fluye de forma natural. “Por ejemplo, información estancada en carteleras obtusas que nadie lee ni logra entender se transforma en información accesible, transmitida por los mismos compañeros de boca en boca. Diseñan ellos mismos carteles, escriben obras de teatro o toman videos con el teléfono que en 5 minutos explican los que nadie entendía, y que dejaban en la oscuridad a tanta gente que pasa allí la mayor parte de su día y tantos años de su vida.”

“Todos, da igual del rincón del mundo que seamos, queremos que nos escuchen, poder aportar y tener sentimiento de pertenencia. Todos tenemos ideas brillantes. Nosotras ofrecemos a los trabajadores y a la gerencia el espacio y la oportunidad” dicen las creadoras de Spread the Word, con una enorme sonrisa.

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