"Un Gobierno a la valenciana, a la valenciana, a la valenciana"... no se para de escuchar esto en las últimas semanas. España sigue sin Gobierno y algunos partidos políticos sostienen la idea de que un Gobierno "progresista" es posible, tal y como se ha hecho en la Comunidad Valencia con el acuerdo del PSOE y Compromís. Pero, ¿cómo está desarrollando este Gobierno a la Valenciana todos los aspectos de RSE? Para saberlo entrevistamos a Josep Ochoa, Director General de Responsabilidad Social y Fomento del Autogobierno
Josep Ochoa: "No hemos venido para que nada arda"

El encargado de la Responsabilidad Social del Gobierno de Ximo Puig es de Compromís, el partido que lidera Mónica Oltra. Profesor titular en la Universidad de Alicante de Derecho Administrativo, donde la administración pública, la buena gestión, la contratación pública y los ciudadanos son su punto central de dedicación. La RSE en la Comunidad Valenciana se enmarca dentro de una conselleria de nueva creación llamada  Conselleria de Transparencia, Responsabilidad Social, Participación y Cooperación encabezada por el conseller Manuel Alcaraz Ramos. Un departamento del gobierno autonómico que sólo por el nombre ya apunta maneras.

d_r.- Llama la atención el nombre de su cargo. ¿Por qué relacionan la Responsabilidad Social y Fomento del Autogobierno?

Josep Ochoa.- Mi Dirección General “hereda” en buena parte las competencias de la antigua Dirección General de Desarrollo Estatutario. A pesar del avance legislativo dado desde que se accedió a la autonomía, y de acciones que aún se podrán poner en marcha, lo que cabe ahora es profundizar en este autogobierno; fomentar una nueva forma de entender el ejercicio de las responsabilidades de gobierno, ya públicas, ya en otras organizaciones y priorizar valores como la transparencia y el buen gobierno. La ligazón con la Responsabilidad Social deviene, así, tras los acuerdos del Botànic, algo naturalmente residenciable, como acción transversal, en una Conselleria como la de Transparencia, que por sí sola casi identifica esa nueva acción de gobierno con valores propios de una Administración moderna y responsable que aspira a que sus políticas tengan como punto central las personas, y que se las tenga en cuenta en las decisiones que les afecten.

d_r.- ¿Cuáles son las directrices de actuación en materia de Responsabilidad Social de la Generalitat?

J.O.- El Consell tiene como uno de sus objetivos prioritarios impulsar y coordinar la aplicación de las políticas e instrumentos de responsabilidad social en las administraciones públicas y especialmente en el ámbito competencial de la Generalitat y su sector público. Así como impulsar y dinamizar los procesos de implantación de la cultura de la responsabilidad en el conjunto de la sociedad valenciana, especialmente entre el sector empresarial. Para la consecución de estos fines ya se han llevado a cabo encuentros, reuniones, forums, jornadas con todos los grupos de interés del Gobierno Valenciano, pero también ya hemos adoptado medidas como la creación en un Grupo Técnico de una guía o catálogo de posibles cláusulas a incluir en la contratación pública y en ayudas y subvenciones. El proyecto ahora prioritario es la elaboración de un anteproyecto de Ley de Fomento de la Responsabilidad Social, dentro de un procedimiento ampliamente participativo.

d_r.- A pesar de que llevan menos de un año en el Gobierno, ¿qué valoración hace de la ejecución de las políticas de RSE del Gobierno valenciano?

J.O.- Vamos a buen ritmo desde que accedimos al Gobierno. Ha habido problemas lógicos de arranque en cuanto a tener medios personales y materiales adecuados, pero hemos tenido multitud de reuniones con todos los grupos de interés como ya he dicho. Hemos colaborado con entidades referentes en el sector como Forética o la Fundación Etnor; organizamos una Conferencia Estratégica sobre RS en la Universidad de Alicante el 23 de noviembre de 2015 con más de 35 interlocutores. Toda nuestra actividad del año pasado, como no podía ser de otra forma es pública y está en la web de nuestra Conselleria.

d_r.- He leído que quieren fomentar las relaciones de la Comunitat Valenciana con otros países en materia de responsabilidad social. ¿Podría darme más detalles y algún ejemplo que tengan previsto?

J.O.- Sí. Es un objetivo para los próximos meses. Lo razonable sería, y ya hemos hecho alguna gestión, tener una reunión en el Parlamento Europeo y ver qué experiencias hay en los países de la Unión Europea en esta materia. Mientras tanto, estamos alerta a posibles colaboraciones, entre ellas la inmediata que está detrás del programa Enterprise 2020 que tiene por objeto cohonestar tres ejes: Responsabilidad Social, Empleo y Juventud.

d_r.- La RS de la Generalitat la tienen situada dentro de la Conselleria de Transparencia, Responsabilidad Social, Participación y Cooperación. ¿Cómo se coordinan todas estas áreas?

J.O.- Pues con una visión de asumir la tarea que tenemos de impulsar todo el tema, y de crear sinergias con otros Departamentos del Gobierno. Hemos tenido ya varias reuniones con otras Consellerias, como la de Hacienda y Modelo Económico, la de Economía Sostenible, Sectores Productivos, Comercio y Trabajo y la de Igualdad y Políticas Inclusivas. Hemos creado un Grupo de trabajo técnico que elaborará una guía de cláusulas de responsabilidad social; grupo en el que hay representantes de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias y Consejo de Interventores y Técnicos de la Administración Local (COSITAL).

d_r.- El conseller de Transparencia, Responsabilidad Social, Participación y Cooperación, Manuel Alcaraz, anunció a principios del mes de marzo la próxima publicación de una guía que marcará la pauta en el establecimiento de cláusulas de responsabilidad social en la contratación de la administración pública. ¿Cuáles son las buenas prácticas que deben regir la contratación en la Generalitat?

J.O.- En breve daremos publicidad a la guía, ésta pretende ser un catálogo ejemplificativo y de carácter abierto de posibles cláusulas en función de las diferentes tipologías contractuales, siendo su objetivo ayudar a los órganos de contratación a introducir este tipo de cláusulas en el procedimiento contractual, es decir será una relación de cláusulas no tasada, las cuales junto con su vinculación directa al objeto del contrato, la fase más idónea para incluirla, así como los criterios concretos de ponderación,deberán ser analizadas por el órgano de contratación con carácter previo a su aplicación.

La contratación pública socialmente responsable supone una oportunidad para devolver a la sociedad una buena parte de lo conseguido por las empresas mediante una mejora en la calidad de vida de las personas, supone potenciar el desarrollo de una sociedad más ética, más solidaria y más inclusiva, a través de la aplicación de cláusulas de responsabilidad social, tales como :

- El fomento del empleo de personas en situación o riesgo de exclusión social,

- La inserción laboral de personas con discapacidad,

- El fomento de la estabilidad en el empleo,

- La promoción de la igualdad efectiva entre mujeres y hombres a través de medidas que favorezcan la conciliación de la vida personal, familiar y laboral ,

- La inclusión de requerimientos ambientales como eficiencia energética, el uso de productos reutilizables, empleo de energias renovables, minimización de emisiones o adecuada gestión de residuos.

- El impulso del comercio justo o responsable, etc.

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El director general de Responsabilidad Social y Fomento del Autogobierno de la Comunitat Valenciana, Josep Ochoa, en una reunión de trabajo

d_r.- Hace unas semanas coincidimos en una presentación de un informe sobre transparencia en Madrid y usted intervino comentando que, a pesar de la fama que la Comunidad Valenciana ha adquirido en los últimos años con sonados casos de corrupción, existen empresas valencianas que hacen las cosas muy bien en materia de RSE. ¿Cómo se puede recuperar la reputación de la Comunidad Valenciana?

J.O.- Voy a centrarme solo en materia de RS. El resto te lo explicaría mejor el Conseller de Transparencia, pero aún a fuer de ser complaciente, la reputación se recupera con lo que él y nosotros como parte de su equipo estamos haciendo: escuchar a las ciudadanía; articular un discurso no derrotista, pero realista, no prometiendo lo que no podemos cumplir, destacar el carácter emprendedor del pueblo valenciano, etc.

En materia de RS el discurso se articula poniendo en valor lo bueno que tenemos. Un sector industrial o empresarial pujante con ejemplo de buenas prácticas o de buen gobierno corporativo, y no es necesario poner nombres, con políticas consolidadas de responsabilidad social. Los mismo valdría para el sector financiero, y para el poco genuinamente valenciano que nos ha quedado tras la catástrofe económico-financiera de estos años. También hemos podido acercarnos a un sector, como el del cooperativismo que, como bien dicen ellos, llevan la RS en el ADN. Prestigiar a las Universidades Públicas y reclutar a todos los que llevan años investigando y trabajando en RS, etc.

En suma, buscando casos, y hay muchos, en donde hemos encontrado una sintonía total y con todos los apoyos por seguir hacia adelante. Por ello cabe avanzar en este camino y crear espacios permanentes de debates e incluso órganos estables de colaboración y participación entre todos los grupos de interés, como es nuestro deseo, tal y como valoramos en el Anteproyecto de Ley de Fomento de la Responsabilidad Social.

d_r.- ¿En qué estado les dejó el anterior gobierno autonómico la materia de Responsabilidad Social?

J.O.- En el estado en que se solían hacer muchas cosas: en mucho ruido y pocas nueces. En 2009 se aprobó una Ley de Ciudadanía Corporativa que no tuvo recorrido y que se deroga en 2015, justamente, con la Ley 2/2015, de 2 de abril, de Transparencia. Se aprobó en marzo de 2015 otro Acuerdo sobre contratación pública, ayudas y subvenciones y Responsabilidad Social que es francamente mejorable, y técnicamente incompleto y farragoso, etc.

Queremos trabajar bien; con buen conocimiento de causa. Por ello, lo primero que hemos hecho como antes decía es “formarnos más e informarnos aún más” en todos los Foros, Jornadas y demás encuentros sobre la materia y tener contactos con otras Comunidades Autónomas. Hemos oído a los interlocutores directos o grupos de interés, las empresas, sin olvidar que el tejido productivo valenciano es básicamente el de la mediana y pequeña empresa; hemos intercambiado impresiones con el tercer sector, sindicatos, etc., pero el proceso de relaciones y participación seguirá en los próximos meses.

d_r.- Lamentablemente, la crisis ha puesto en la agenda mediática el aumento de la pobreza energética en España. ¿Trabaja la Generalitat con los departamentos de RSE de las grandes empresas energéticas del país para tratar de corregir esta dramática situación que se vive en millones de hogares españoles?

J.O.- Uno de los compromisos del actual Consell es el rescate de personas, todas las personas deben tener cubiertas las necesidades vitales básicas tales como energia eléctrica, gas y agua con este objeto la Conselleria de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio ha convocado una orden de ayudas para evitar la pobreza energética en hogares en riesgo de exclusión social y pérdida de la vivienda por no atender el pago del alquiler, así como ha suscrito Acuerdos de colaboración con las compañías suministradoras como Iberdrola, Endesa y Gas Natural Fenosa. 

d_r.- ¿Y en tema de desahucios?

J.O.- Este es otro de los acuerdos del Botánico, el derecho a la vivienda de todas las personas y evitar que se desahucien personas sin alternativa de vivienda . Y en este sentido la Generalitat valenciana también está avanzando. Está actualmente en fase de información pública la propuesta de anteproyecto de la ley por la función social de la vivienda de la Comunitat Valenciana que pretende asegurar el derecho a una vivienda digna en relación con el derecho a la vida y a la integridad física y psíquica de las personas y sus familias afectadas por desahucios provenientes de ejecuciones hipotecarias. Asimismo el Consell va a introducir cláusulas en los contratos de servicios de operaciones de créditos y servicios financieros de la Generalitat y su sector público de manera que se prime a las entidades financieras que se comprometan a no desahuciar a las personas.

d_r.- Tengo entendido que están trabajando por la implantación de los PRME (Principios para la Educación Responsable en Gestión) en las universidades públicas valencianas, ¿cree que en unos años los universitarios de cualquier carrera tendrán interiorizados conceptos de RSE?

J.O.- Sin duda. Hay ya mucho terreno abonado y buenas experiencias en algunas Universidades. En PRME la tarea de coordinación corre a cargo de la Dirección General de Cooperación y de la Secretaría Autonómica de nuestra Conselleria.

d_r.- ¿Qué aspectos de los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) son prioritarios para el Gobierno que preside Ximo Puig?

J.O.- Digo lo mismo que antes. Desde mi Dirección General trabajamos con otros centros directivos de la Conselleria y del Gobierno Valenciano. Todos los ODS son prioritarios y posibles para que las políticas del Consell, como ya se aprobó, se alineen con ellos. Puedo adelantar que el próximo mes de abril hay prevista una reunión con representantes empresariales valencianos, nuestra Conselleria y el Pacto Mundial de la ONU sobre este tema. Poco más podemos añadir sobre la importancia que para el nuevo Gobierno Valenciano suponen temas que tiene como punto de atención las personas.

d_r.- Un tema muy candente en los últimos tiempos en la RSE es el Compliance. Algunos creen que con la nueva Circular de la Fiscalía General del Estado 1/2016 se está ante la esperanza o la panacea de la Responsabilidad Social. ¿Cuál es su posición?

J.O.- Que duda cabe que la nueva regulación penal ratifica el protagonismo de los modeles de “Códigos de Buenas Prácticas”. Y desde ahí, si esto sirve para poner en valor una verdadera cultura ética empresarial será oportuno, como dice la misma Circular 1/2016, si ello vale para que las empresas adopten medidas que garanticen el desarrollo de su actividad conforme a la ley y permitan la detección rápida y prevención de cualquier situación de riesgo. En cambio, si como a veces también ha ocurrido con la responsabilidad social, se buscan fines espúreos, y en el caso del Compliance la implantación de buenas prácticas, de códigos de conducta solo vale para eludir la posible responsabilidad penal, se pervierte la finalidad de algo útil como dichos Códigos, ya sean obligatorios o voluntarios.

d_r.- A pesar de que no soy partidario de las generalizaciones, se suele decir que los partidos de izquierda tienen un enfoque de la Responsabilidad Social menos voluntario y más imperativo.   ¿Cómo definiría la visión de Compromís de la RSE?

J.O.- No hay dualismos válidos en este tema, y coincido contigo en que las generalizaciones son arriesgadas. Una Administración moderna tiene que ser socialmente responsable pero antes debe ser legalmente responsable. Debe cumplir con lo que le exige el Ordenamiento Jurídico (planes de igualdad, cumplir la cuotas de empleo para discapacitados, reserva efectiva de contratos públicos para Centros Especiales de Ocupación o Empresas de Reinserción, etc.) y, si es posible, ir más allá.

Ese es el quid: la voluntariedad de toda RS. Ahora bien, si una empresa quiere hacer un ejercicio de transparencia corporativa, si quiere hacer y seguir haciendo buenas prácticas de RS debemos fomentarlas e incentivarlas. Compromís, y me atrevo a decir, que el Gobierno valenciano, apuesta por un cambio normativo que clarifique esta materia y que sirva asimismo para exigir esa misma RS al Gobierno Valenciano y a su sector público. Absurdo sería “exigir” algo a empresas privadas y que las públicas no siguieran el mismo rasero. De ahí que, al menos, para la Administración sea necesario un cambio legal por aquello de estar sujeta a la ley, al derecho. Por lo demás, no es éste el momento de ser más preciso, pero cada vez más la voluntariedad en materia de responsabilidad social se diluye o matiza. Ejemplo de ello fue la ley de economía sostenible, las obligaciones de las empresas cotizadas o la aún pendiente de trasponer Directiva 2014/95/UE de 22 de octubre de 204 sobre la divulgación de información no financiera.

d_r.- Para terminar y ya que acabamos de finalizar el mes fallero por excelencia, ¿qué aspectos de la RSE hubiera metido en una hoguera para arder el pasado día 19 de marzo?

J.O.- Jajajaja. No hemos venido para que nada arda, sino para apagar incendios, en su caso. Por seguir con el símil, para ello necesitamos agua y financiación para “los bomberos”; para prestar mejores servicios y hacer políticas que redunden positivamente en las personas. Fomentar prácticas de RS tanto en la Administración como en las empresas abunda en esto, estamos convencidos. Con todo, y no tengo todos los datos, y para que veas que no eludo ninguna pregunta, y aún a riesgo de equivocarme, no sé si los materiales que se usan en las Fallas pueden mejorar su impacto ambiental. Si así fuera, cabría incidir en esto.

@ignaciocayetan 

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