A medida que los efectos del cambio climático se hacen más evidentes, se convierte en esencial evadir prácticas agrícolas erosivas para garantizar la seguridad alimentaria
No es un sueño: se puede transformar tierras erosionadas en suelos productivos

El proyecto español LIFE+ CROPS FOR BETTER SOIL - Cultivos Tradicionales ha demostrado que es posible transformar tierras erosionadas en suelos productivos gracias a una serie de prácticas ecológicas. La importancia de este programa, que comenzó en 2011 y termina este año, reside en que se presenta la posibilidad de hacer económicamente viables determinados cultivos en las zonas semiáridas de España, mejorar la calidad de los terrenos y aumentar su productividad.

Para difundir los resultados de esta iniciativa, la Asociación Vida Sana y Transfer LBC, socios del proyecto y en representación del Consorcio del proyecto europeo LIFE+ CROPS FOR BETTER SOIL, estuvieron presentes en la feria BIOCULTURA-SEVILLA los días 26 al 28 de febrero. Allí promocionaron el proyecto e invitaron a todos los interesados a la Conferencia Final de carácter internacional donde se presentarán las lecciones aprendidas del proyecto durante los días 18 y 19 de mayo de 2016 en la Universidad de Politécnica de Madrid ETS de Ingenieros Agrónomos.

Veinte agricultores de cuatro comunidades autónomas (Castilla-La Mancha, Navarra, Castilla y León y Aragón) han participado en el proyecto y han recibido asistencia técnica sobre el manejo agrícola, laboreo, manejo de malas hierbas y rotación de cultivos. Los agricultores han convertido sus cultivos en ecológicos, gracias a que han seguido un plan específico para cada caso y han asistido a cinco cursos teórico-prácticos bajo la tutela de expertos en diversas áreas.

Los socios del proyecto LIFE+ Cultivos Tradicionales sostienen que diversas técnicas y procedimientos ya han sido adaptados en algunas zonas, pero si las temperaturas globales y los niveles de precipitación siguen aumentando al ritmo actual, el cambio climático podría superar la capacidad de agricultura para adaptarse”.

Leguminosas y oleaginosas con rotación de cultivos.

Los técnicos de Cultivos Tradicionales pidieron a los agricultores participantes a que introdujeran en sus fincas leguminosas y proteaginosas con un plan de rotación de cultivos establecido previamente. Este tipo de cultivos genera productos que tienen buena relación calidad-precio en el mercado y benefician al suelo en diferentes aspectos. Una de las características de este tipo de plantas es que sus raíces son más profundas y entran en las capas inferiores evitando la compactación del terreno y promoviendo la fijación del nitrógeno para actuar como fertilizante natural para el siguiente cultivo.

Otros cultivos que han obtenido buenos resultados en los ensayos son lentejas, garbanzos, guisantes secos y algunas legumbres muy antiguas, como la arveja amarga, almorta y haba. El proyecto también ha probado cultivos mixtos como las lentejas o yeros con trigo o con cebada, y se ha probado con maíz, algarroba, alverjones, almortas, girasol, camelina y cártamo. Otra ventaja de la rotación de cultivos para los agricultores ha sido ver que pueden obtener diversos beneficios durante todo el año en vez de cada dos años rotando sólo con cereales. Además, la asesoría ayudó a solucionar diversas dudas y resolver el problema de las malezas por medio de la utilización de una máquina de laboreo llamada grada de púas, cuya función es eliminar las ‘malas hierbas’ para evitar la competencia de éstas con el cultivo.

El proyecto LIFE+ENV/ES/471 CROPS FOR BETTER SOIL Cultivos Tradicionales es cofinanciado por el programa LIFE+ de la Unión Europea. El LIFE es el único instrumento financiero de la Unión Europea dedicado, de forma exclusiva, al medio ambiente. Su objetivo general para el período 2004-2020 es contribuir al desarrollo sostenible y al logro de los objetivos y metas de la Estrategia Europa 2020 y de las estrategias y planes pertinentes de la Unión en materia de medio ambiente y clima.

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