España ha caído siete puntos desde 2012 en el Índice de Corrupción de Transparencia Internacional. Este país tiene un problema de corrupción política muy serio, unos datos que podrían tener efectos negativos sobre posibles inversiones destacan desde la organización

Los efectos de las medidas tomadas hasta ahora contra la corrupción no son aún perceptibles, son insuficientes, y hay que seguir insistiendo en el trabajo anti-corrupción en todos los niveles de gobierno. Es lo que se extrae del Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2015 de Trasnparencia Internacional. España obtiene unos resultados muy negativos, registra el peor dato de percepción de corrupción de su historia.

España ha vuelto a perder puntos y se sitúa ahora con 58/100. Con ello pierde dos puntos con respecto al IPC 2014 (que era de 60); la puntuación que recibió en 2013 fue de 59, con una bajada muy fuerte, por ello, tras observar los datos de 2014, se preveía que continuara la mejora, pero los datos de 2015 no lo expresan. Otra forma de analizar el índice es comparar entre países. Desde esta perspectiva, en 2013 se descendió 10 puestos en este Índice (hasta el puesto 40 del ranking global), este año está en el puesto 36 entre los 168 países analizados, el mismo que el año pasado (éramos el 36/37, empatados con Israel), pero esos cambios no son los importantes, pues pueden deberse a que un año no se incluya a un país que estaba por encima de nosotros en la evaluación y, entonces, se sube, aunque en realidad se baje en puntos reales.

Desde esta organización se resalta que España no tiene corrupción sistémica, como ocurre en un gran número de países, sino múltiples escándalos de corrupción política en los niveles superiores de los partidos y de los gobiernos. La crisis política y la debilidad institucional pueden ser un problema para la continuidad de las reformas, pero pueden ser una oportunidad para el cambio profundo y la llegada de nuevas fuerzas realmente comprometidas con la transformación institucional que se necesita en este terreno.

Los resultados del IPC a nivel internacional

El IPC 2015 contempla la percepción de corrupción en el sector público en 168 países. Más de dos tercios de estos 168 países obtuvieron una puntuación inferior a 50, en una escala de 0 (percepción de altos niveles de corrupción) a 100 (percepción de ínfimos niveles de corrupción). Dinamarca ocupa el primer lugar por segundo año consecutivo, mientras que Corea del Norte y Somalia muestran el peor resultado, con apenas 8 puntos cada uno. 

Entre los países que han tenido un mayor descenso en sus posiciones durante los últimos cuatro años se incluyen Libia, Australia, Brasil, España y Turquía. Brasil es el que más posiciones ha descendido en el índice, al empeorar 5 puntos y bajar 7 posiciones en una escala de 76 (como consecuencia probable del escándalo de Petrobras). Los países que han mostrado mejoras más sustanciales fueron Grecia, Senegal y el Reino Unido. Por otra parte, países como Guatemala, Sri Lanka y Ghana, son ejemplos de cómo la ciudadanía y la sociedad civil han unido esfuerzos para combatir de forma efectiva la corrupción.

En la rueda de prensa participaron tres miembros del Comité de Dirección de TI España, Jesús Lizcano, Manuel Villoria y Jesús Sánchez Lambás.

Aquí puede ver toda la lista

Indice de percepción de la corrupción Ipc-2015

¡Comparte este contenido en redes!

Este sitio utiliza cookies de terceros para medir y mejorar su experiencia.
Tu decides si las aceptas o rechazas:
Más información sobre Cookies
Top