La contratación municipal se guiará a partir de ahora no sólo por el precio más bajo sino por la calidad. Así de categórico ha sido el concejal de Economía y Hacienda, Carlos Sánchez Mato, que este miércoles ha firmado la modificación del Decreto de 26 de abril de 2012 sobre la contención del gasto en el ámbito de la contratación del Ayuntamiento de Madrid.
Para el Gobierno municipal, que dirige Manuela Carmena, es fundamental conseguir que la prestación de servicios públicos y las compras públicas sean de calidad, estratégicas, sostenibles y socialmente responsables. Y que tenga muy en cuenta, además de estos criterios, la necesidad de no incidir negativamente sobre las condiciones en que se desarrolla la prestación laboral o sobre el propio empleo. Son argumentos de peso para dejar sin efecto la obligatoriedad de que el precio más bajo determine la elección de la empresa que prestará los servicios públicos cuando haya más de un criterio de valoración.
El Plan de Ajuste puesto en marcha durante el anterior mandato primaba en las contrataciones públicas la oferta económica más baja sobre otros elementos de valoración.
Por el contrario ahora se establece que la concesión de los contratos se realice en base a criterios objetivos valorables en cifras y porcentajes. En palabras de Carlos Sánchez Mato, “esto significa que vamos a apreciar conceptos como la calidad de las condiciones de empleo; la inserción sociolaboral y la diversidad funcional; políticas de género, medioambientales y de comercio justo por encima del precio”.
En definitiva, “la propuesta económicamente más ventajosa no tiene por qué identificarse con la del precio más bajo”, constató el concejal. Hasta ahora el precio más bajo determinaba el 65% del total. Y con el nuevo decreto aumenta el peso de los criterios objetivos hasta el 75% del total de la puntuación a distribuir, salvo para los contratos de prestaciones personales de carácter sanitario o social.