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Este es el título del informe realizado por KPMG y la Fundación Seres que pretende ofrecer una orientación práctica que permita, a consejos y consejeros, traducir a acciones concretas las recomendaciones que pueden encontrarse en el Código de Buen Gobierno de las Sociedades Cotizadas. Un documento en el que se destaca que los activos intangibles de las grandes compañías cotizadas suponen el 80% de su valor. 

Cuatro de las recomendaciones del nuevo Código de Buen Gobierno de las Sociedades Cotizadas anunciado el pasado febrero por la Comisión Nacional del Mercado de Valores hacen referencia al papel del consejo de administración en materia de Responsabilidad Social Corporativa (RSC), según detalla el manual “Lo que los consejeros necesitan saber de la responsabilidad social corporativa”. De esta manera, el Código recomienda, por un lado, que las sociedades cotizadas publiquen en sus webs con antelación suficiente a la celebración de la junta general ordinaria el informe sobre su política de RSC y que la supervisión del cumplimiento de las reglas de gobierno corporativo, de los códigos internos de conducta y de esta política de RSC se atribuya a una o se reparta entre varias comisiones del consejo de administración

El manual recoge las principales tareas a las que se enfrentan los consejos de administración para dar respuesta a sus responsabilidades en materia de RSE, como son la designación de tareas, definición de responsabilidades y de la política de RSE, asegurar que estos dos aspectos se cumplen, avanzar en las áreas relevantes gracias al cumplimiento de un plan estratégico, consultar a los grupos de interés y rendirles cuentas y supervisar y controlar el desempeño frente a los objetivos establecidos.

Además, este trabajo destaca los cinco errores más comunes en la formulación de un plan estratégico de RSC, entre los que se enumeran: la falta de propósito, la ausencia de objetivos y métricas integradas en el negocio, la falta de convicción real acerca del valor a capturar, la autosuficiencia o creencia que el desempeño está ya por encima de las expectativas y la selección errónea de las competencias que necesita cada función. Asimismo, la acción social debe estar alineada con los objetivos de la organización ya que ofrece la oportunidad de generar una percepción positiva de la compañía entre públicos clave.

“Si lo intangible determina ahora la mayor parte del valor de las compañías, es razonable pensar que los consejos le dedicarán tiempo de sus agendas", señala José Luis Blasco socio responsable de Gobierno, Riesgo y Cumplimiento de KPMG en España. Según el presidente de la Fundación Seres, Francisco Román, “una vez que la alta dirección se ha implicado de manera directa con la RSE como un área más de su ámbito de actuación, llega el momento de trasladar a la sociedad que la competitividad de la empresa y la salud de su entorno son mutuamente dependientes".

Cabe resaltar que las recientes recomendaciones de gobierno corporativo no sólo deberían ser de interés para los consejeros de las sociedades cotizadas. En realidad, y aunque son sobre todo de interés para sociedades cotizadas, son valiosas para consejeros de compañías de cualquier tamaño ya que ofrecen una aproximación concreta acerca de cómo consejos y consejeros pueden ejercer diligentemente sus funciones en Responsabilidad Social Corporativa 

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