La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha presentado las primeras medidas para la emergencia en materia de vivienda que sufre la ciudad. Colau ha asegurado que "Barcelona utilizará todos los mecanismos que estén a su alcance para movilizar pisos vacíos". La alcaldesa ha recordado que la competencia lo políticas de vivienda es de la Generalidad de Cataluña, pero que a pesar de ello, dada la urgencia del momento actual y de muchas familias que pasan dificultades, "el Ayuntamiento no puede quedarse de brazos cruzados ". "La emergencia de vivienda no puede esperar", concluyó, la alcaldesa, que ha insistido en que "2.000 desahucios anuales de familias vulnerables requieren medidas de choque y un cambio de paradigma".
La alcaldesa ha llevado a cabo desde comienzos del mandato varias reuniones y conversaciones con entidades financieras y con la Sareb. "Durante los primeros 100 días, este gobierno ha abierto el diálogo con las entidades financieras, los siguientes 100 días deben servir para cerrar acuerdos que se conviertan en pisos", indicó Colau. Estos pisos deben servir para incrementar de forma notable el parque de alquiler social, que es la apuesta de del Gobierno municipal. Sobre estas conversaciones con entidades financieras, Colau ha explicado que "perseguimos un acuerdo voluminoso".
Las primeras medidas que impulsa el gobierno municipal, que tienen como objetivo detener los desahucios e incrementar el parque público de alquiler social, incluyen, además de la ronda de conversaciones con las entidades financieras, las siguientes iniciativas:
Impulsar una modificación de presupuesto que permita disponer de 3,5 millones de euros para comprar y poner a punto viviendas a través del derecho de tanteo y retracto, medida que se enmarca en el Decreto Ley 1/2015 de 24 de marzo de 2015 . El Ayuntamiento ya ha expresado a la Generalitat que ejercerá este derecho sobre un paquete de 17 pisos de los cuales 7 serán propiedad municipal el las próximas semanas. Estos son los primeros pisos que el Ayuntamiento de Barcelona adquiere en el marco de este decreto con esta fórmula de tanteo y retracto.
El Ayuntamiento también ha aprobado una dotación presupuestaria extraordinaria para activar un programa de ayudas al alquiler, dado que la mayoría de las situaciones extremas que se viven actualmente, y que acaban derivando en la pérdida de la vivienda, en concreto el 90% , corresponden a situaciones de impago de alquileres. "Es la primera vez que el Ayuntamiento de Barcelona asume el 100% del pago de las ayudas". Además, el nuevo gobierno ha modificado las bases para acceder a alguna de estas ayudas. Según ha explicado Colau, "hasta ahora se daba la paradoja de que las familias sin ingresos no podían acceder a estas ayudas, no podían pedir y se quedaban fuera". Esta modificación, por tanto, permite que personas sin ningún ingreso puedan también recibir la ayuda necesaria para cubrir la totalidad de su alquiler.
Finalmente, el Ayuntamiento de Barcelona ha retomado los procedimientos que se iniciaron el pasado mandato contra las entidades bancarias y financieras que mantienen pisos vacíos en la ciudad en periodos largos de tiempo. "La medida la aprobó la Comisión de Gobierno de este Ayuntamiento hace un año y quedó parada", dijo Colau. De momento ya se han tramitado las primeras 12 multas coercitivas, con un importe de 5.000 euros cada una.
Imagen Marga Ferrer