Hablar de viviendas ecológicas es hablar de medio ambiente y de ahorro; de mucho ahorro. Una vivienda ecológica va más allá de casas con huertos y placas solares. Ahorrar agua, reutilizar recursos, aprovechar la energía natural para que la vivienda funcione y ahorrar... ahorrar mucho en nuestras facturas. Estas son algunas de las máximas de las viviendas ecológicas, una solución más que factible a la escasez de recursos que vive el planeta.
Así pues, la empresa Habitissimo, especializada en conectar oferta y demanda en el sector de obras, reformas y servicios para el hogar, sugiere las siguientes claves para convertir tu casa en una vivienda ecológica:
1. Bioclimatismo y casas pasivas: La unión perfecta
Un tipo de vivienda que, por su diseño, no necesita de climatización alguna ya que aprovecha las condiciones climáticas del entorno para acondicionar la vivienda de forma natural. Una realidad que es posible gracias a 3 sencillos pasos:
1. Una apuesta por el aislamiento: Aislarnos del exterior (en el mejor de los sentidos) no sólo mantiene nuestra casa perfectamente climatizada sino que es la mejor opción para ahorrar energía.
¿Cómo conseguimos este aislamiento? Por ejemplo con cubiertas y fachadas vegetales. Éstas no sólo nos protegen del ruido exterior sino que impermeabilizan nuestra casa y mejoran la calidad del aire que respiramos.
2. Jugando con las ventanas: Jugar con la posición, tamaño y forma de nuestras ventanas es fundamental para conseguir que nuestra casa sea un un lugar caliente en invierno y fresco en verano. ¿La mejor elección? Aquellas ventanas que, además, protegen de la radiación solar.
3. Buscar la ventilación natural: Ese sistema de generar corrientes de aire que tanto usaban nuestras madres para ventilar la casa en verano es el must en este tipo de viviendas. ¿Motivo? Evitan el calor en verano y expulsan la humedad en invierno.
Generar estas corrientes de aire es sencillo, basta con instalar nuevas ventanas en orientaciones opuestas para conseguir esa "ventilación cruzada" tan útil. ¿Que no queremos obras? Bastará con invertir en un dispositivo de enfriamiento evaporativo de bajo consumo para tener en nuestro hogar aire fresco low cost.
2. El truco: el uso sostenible de nuestra vivienda
Toda casa ecológica que se precie debería poder funcionar de forma autónoma sin tener que depender de los suministros públicos de agua o electricidad.
Aunque para hacer uso de esa energía natural tenemos que invertir en determinadas instalaciones, lo cierto es que el ahorro será notable y la sostenibilidad indiscutible. ¿Cómo lo conseguimos?
1. Invirtiendo en energías renovables: Nuestras casas gastan el 20% de la energía que se consume en España así que aprender a economizar es casi una obligación.
Aunque suena a tópico, la inversión en energías renovables es la mejor opción para convertir tu hogar en una casa ecológica. Del amplio abanico de energías renovables que el mercado nos ofrece, son la solar y la minieólica las que se llevan la palma en precio, en utilidad y en ahorro.
2. Haciendo un uso responsable del agua: ¿Cómo? Recogiendo y aprovechando el agua de la lluvia para regar y limpiar o reutilizando el agua de la ducha y del lavabo para llenar el tanque del inodoro.