La reducción de la huella de carbono de una empresa requiere un gran esfuerzo en eficiencia energética, pero no conviene descuidar pequeños detalles que también tiene su peso. Este es el caso de la labor que realizan desde Heineken en España, con iniciativas de concienciación con proveedores y clientes.
El programa de sostenibilidad "Brindando un Futuro Mejor" de Heineken España muestra como acciones cercanas, fuera de la cadena de fabricación y de las oficinas, como pueden ser la implementación de equipos de refrigeración más verdes en los puntos de venta o una campaña de sensibilización al cliente de hostelería para fomentar el uso de la botella retornable son también importantes en el objetivo de sostenibilidad que se marque una empresa.
La marca de los botellines verdes de cerveza se ha marcado para 2020 como objetivos a nivel global, el reducir el consumo específico de agua en un 25%, reducir las emisiones de CO2 en fábricas (40%), en equipos refrigeradores (50%) y en distribución (20%).
En los últimos cinco años, Heineken España ha reducido un 27,7% su consumo de agua unitario y un 35,9% sus emisiones de CO2 en sus cuatro centros de producción, ubicados en Madrid, Valencia, Sevilla y Jaén. Y es que la protección de las fuentes de agua y la reducción de las emisiones de CO2 son uno de los pilares de actuación que se recogen en el programa de sostenibilidad de esta compañía.
María Ángeles Rodríguez de Trujillo, directora de Responsabilidad Social Corporativa de Heineken en España, ha afirmado con motivo del día mundial del medio ambiente, que desde esta empresa cervecera "son conscientes de la importancia para la sociedad, para el planeta, y para las generaciones futuras" de un proyecto de sostenibilidad, y por ello se marcan unos "compromisos a largo plazo" con el objetivo de generar un impacto positivo en el entorno.
Desde 2007, Heineken España acumula un descenso del 27,7% en el consumo unitario de agua en sus fábricas, con un ahorro de 1.528.110m3, el equivalente a 611 piscinas olímpicas o el consumo de 30.525 habitantes en un año. Asimismo, las emisiones unitarias de CO2 en producción se han reducido un 35,9% en tan sólo cinco años, y un 5% en el último año, gracias a un uso más eficiente en la energía térmica.
Esta disminución se debe al trabajo desarrollado en los centros de producción utilizando la metodología TPM (Total Productive Management), que se basa en la búsqueda continua de evitar las pérdidas y mejorar la eficiencia.