Noticia negativa
Sólo los que nos dedicamos profesionalmente y con auténtica vocación a la RSE sabemos lo difícil que resulta hacer entender el concepto en sí y lo que éste implica; el de verdad, digo. El de la auténtica responsabilidad social, la que tiene que triunfar y generar conciencia entre empresas y personas.
Por ello, creo que los medios, y, sobre todo, los dedicados si no en exclusiva, `cuasi en exclusiva´ a la difusión de la RSE, deben poner especial cariño en la selección de las noticias que se publican. Si el objetivo es generar una opinión pública consciente y concienciada e implicarse, como los agentes responsables que son, en apoyar la lucha y apuesta por la RSE en la que todos nos hemos embarcado, la selección de la información es fundamental.
El otro día llamó mucho mi atención en uno de estos medios un titular que decía así: "Apple ofrece descuentos para el iPhone 5 a cambio de terminales antiguos", y precedía a este título: "Con esta iniciativa, la multinacional pretende aumentar las ventas del último modelo".
Cuando sigo leyendo encuentro una explicación… o eso creo. En la entradilla se habla del binomio reciclaje-ventas como algo que Apple quiere fomentar; sin embargo, estas tres palabras son lo único que encuentro durante la lectura de la noticia completa que, de alguna forma, puede casar con la RSE.
¿Por qué tildamos de RSE una acción cuyo objetivo es, y cito textualmente: "aumentar las ventas del iPhone 5s y el iPhone 5c, dos modelos que los usuarios que participen en la iniciativa podrán conseguir por un precio menor de lo habitual"?
No me entiendan mal; no estoy criticando la iniciativa de Apple, pero creo que es labor de los profesionales de la RSE dirimir cuál es el objetivo real de la acción y la información relativa a su responsabilidad como empresa. Que el reciclaje sea un medio pero no un fin puede o no considerarse lícito; no seré yo quien haga en este punto un paralelismo entre Apple y Maquiavelo, ni es mi intención abrir el eterno debate en cuestión de si el fin justifica o no los medios. Recordemos que esta frase hacía referencia a que el gobernante o el pueblo debían de estar por encima de la ética, de la moral y de las leyes vigentes para conseguir sus objetivos o llevar a cabo sus planes. Ética, moral y leyes, curioso paralelismo, esta vez sí, con la responsabilidad social.
De acuerdo que la RSE es algo ambigua, y que todavía puede resultar una especie de cajón de sastre - o desastre- donde con pequeños matices, leves lavados de cara o exageraciones de lo positivo casi todo cabe, pero como en este caso, "la vuelta a la tortilla" es algo que debemos evitar de forma tajante. Flaco favor estamos haciendo a la promoción de la RSE y a nosotros mismos como profesionales, si cada vez el filtro abarca más en lugar de menos, alejándonos de la visión más auténtica de la responsabilidad social y acercándonos al peligroso terreno del "todo vale".