La Casa de América de Madrid vibró el pasado miércoles con el seminario sobre "Microfinanzas y Desarrollo" organizado por Luis Vives Centro de Estudios Sociales de Acción contra el Hambre. Durante dos horas, que se hicieron cortas, la RSE, la Banca Sostenible y las microfinanzas fueron los temas que se escucharon en este palacio de la Plaza de Cibeles.
Entre lámparas francesas, pinturas mitológicas y cuidadas alfombras, Tomás Poveda, Director General de la Casa de América dio la bienvenida a los asistentes. Un breve discurso que sirvió para destacar los aspectos positivos de la globalización, donde sugirió que el mundo se está “reequilibrando” entre los países industrializados y los emergentes. Sin embargo, no quiso perder el horizonte, y recalcó el reto que sigue imperando, el de tener una economía inclusiva “frente a la economía de las desigualdades”. De seguido, José Luis Leal, Presidente del Patronato de la Fundación Acción contra el Hambre, ensalzó la labor de la Revista Responsabilidad Social de la Empresa, al apostar en su ultimo número por las microfinanzas y las ONG.
“Dinero y conciencia: El papel de la banca ética en el emprendimiento social” este fue el nombre de la contundente conferencia que Joan Antoni Melé, subdirector general de Triodos Bank y vicepresidente de la Fundación Triodos realizó. Antoni Melé se mostró confuso por la falta de implicación de la sociedad en temas que incumben al ser humano. Criticó la falta de voluntad de los países para no cumplir con los “Objetivos del Milenio” de la ONU; una de las causas es la “obsesión por maximizar el beneficio” que se acepta como norma, pero que “no es una ley” recalcó. Así pues, apostó por una economía que se basara en los unos en los otros en lugar de la feroz competencia. “Mi ideal es un futuro en el que no existan las ONG porque nuestro sistema económico impida las desigualdades y la destrucción del medio ambiente”, pronunció el subdirector de Triodos Bank.
Del mismo modo, Melé se agitó al denunciar la actitud de las personas, que años atrás seguía habiendo pobreza pero no existían movimientos de los indignados; solo cuando “toca de cerca” la gente protesta. Asimismo, se sorprendió de cómo la gente critica a los bancos, y sin embargo nadie acude a las sucursales a preguntar por los principios éticos de dicha entidad. Mirando el reloj, terminó el tiempo que tenía establecido apelando a la Responsabilidad Social de los propios individuos. “Hay que tener coraje para cambiar el sistema económico, y lo primero que hay que hacer es cambiar uno mismo”, mediante acciones que parecen insignificantes del día a día, como interesarse por la procedencia de la madera de una mesa que se compra.
Enmudecidos y boquiabiertos tras las palabras de Antoni Melé, llegó el turno de la mesa redonda “Microfinanzas y desarrollo” con Marta de la Cuesta, profesora titular de Economía Aplicada de la UNED y miembro del Consejo Estatal de RSE, Prosper Lamothe, catedrático de Economía Financiera (UAM), Dña. Carmen Pérez Sánchez, Directora General de Nantik Lum y D. Javier Ibañez, vocal de la Junta Directiva y fundador de la Asociación Española de Microfinanzas.
La primera en abrir el diálogo fue Marta de la Cuesta que detalló con claridad el significado de los microcréditos y su idiosincrasia en los países en vías de desarrollo. “No siempre son la panacea, requieren la ayuda de las instituciones públicas para implementarlos”, destacó de la Cuesta. Con otro enfoque, Prosper Lamothe abogó por el modelo del sector privado para apostar por los microcréditos, poniendo como ejemplo el del BBVA, que tiene una gran estructura directiva, algo que a veces “se echa en falta en las ONG”. Pérez Sánchez subrayó que las microfinanzas deben dar dinero pero también “acompañar, formar y capacitar, para no evitar el fracaso del emprendimiento y de la persona”. Por último, Javier Ibáñez apeló a la necesidad de una regulación en España para el sector de las microfinanzas.
Para concluir este seminario, Óscar Alzaga Villaamil, Presidente del Consejo Asesor de Acción contra el Hambre, quiso reconocer el trabajo de la revista Responsabilidad Social Corporativa por invitar a “hacer que la reflexion académica no sea abstracta, sino apegada a la realidad”.