Las cuatro ONG señalan en un comunicado que "la UE, sumida en la crisis del euro, ha dejado en evidencia en Río+20 su falta de liderazgo en unas negociaciones marcadas por la ausencia total de voluntad política para avanzar hacia una justicia socio-ambiental y hacia un cambio del actual modelo de desarrollobasado en el crecimiento económico ilimitado, la explotación indiscriminada de los recursos naturales y la prevalencia de los intereses económicos sobre las necesidades básicas de las personas."
Así mismo consideran que los resultados de Río+20 son decepcionantes y no son ni mucho menos "El futuro que queremos". Los gobiernos han lanzado un mensaje claramente negativo al mostrar su incapacidad para dar un giro al sistema. Río+20 se ha centrado fundamentalmente en el pilar económico del desarrollo sostenible con una definición de economía verde excesivamente amplia, que deja abierto el campo a la mercantilización de la naturaleza, algo preocupante.
Respecto a la postura del gobierno español señalan que ha estado mucho más centrada en la crisis interna y en la promoción de la inversión de las empresas españolas para generar crecimiento y empleo, así como en las alianzas público-privadas.
Para Ecologistas en Acción, Manos Unidas, Inspiraction e IPADE la participación de la sociedad civil en el espacio oficial de la Cumbre ha sido muy limitada. Además, indican que "bajo el paraguas de sociedad civil se ha incluido al sector privado cuando las capacidades de unos y otros nada tienen que ver. La sociedad civil no debe ser instrumentalizada para legitimar procesos en los que la participación no es real ni efectiva."
Para terminar, hacen énfasis en que los líderes mundiales no han querido escuchar las voces que diversos pueblos del mundo han alzado a escasos kilómetros de Río Centro, en la Cúpula de los Pueblos, donde se clamaba por un cambio de paradigma. "No pueden hablar por tanto de participación y democracia sin tener en cuenta estas propuestas".