¿Han apostado nuestras empresas del Ibex35 por integrar su reporting? ¿Dan la talla las empresas españolas del selectivo a la hora de facilitar información acerca de su estrategia a futuro, su modelo de negocio o la gestión de sus riesgos? ¿Progresamos adecuadamente o necesitamos mejorar nuestra rendición de cuentas? ¿Se ha hecho una apuesta por el cambio en el modelo de reporting? Las respuestas a estas y a otras tantas cuestiones se encuentran en este estudio de PWC que han analizado el compendio de informes anuales, informes de responsabilidad social corporativa e informes de gobierno corporativo que publicaron las 35 mayores compañías españolas en 2010.
En un contexto de incertidumbre y falta de confianza generalizada, los grupos de interés están buscando pruebas de la calidad en la gestión y de la sostenibilidad de los negocios, cuestionándose la utilidad de la información que reciben sobre la empresa, su dirección, su gobierno o sus ambiciones y perspectivas. Los mercados, los reguladores, los inversores y otros públicos están exigiendo el cambio. Y al parecer, a las empresas del Ibex35 todavía les queda un largo camino por recorrer en materia de reporting integrado, siempre tomando como referencia las compañías del FTSE.
La gran conclusión es que los mecanismos de reporting actuales no reflejan de una forma sencilla y sistemática el equilibrio necesario entre la gestión realizada y las perspectivas a largo plazo. La información financiera actual ofrece información aislada, centrada en datos históricos, y no en una imagen profunda y completa de los riesgos y oportunidades a los que se enfrenta una empresa, por lo que no contribuye a ser un factor estratégico para la organización. Cada vez más se está exigiendo un pensamiento integrado para controlar, gestionar y comunicar los elementos clave del proceso de creación de valor y para saber cómo contribuyen al éxito de una empresa.

Como se puede ver en la anterior tabla, la base del reporting integrado será la comunicación de información concisa, conectada y material, alineada con la estrategia, que se centre en el futuro, sin olvidar el pasado, y que cubra la estrategia corporativa, los resultados operativos y financieros y aspectos de índole económica, ambiental, social y de gobierno.
La proporción de empresas del Ibex35 con baja eficacia informativa es reducida, concentrándose la mayoría en un grupo central caracterizado por la realización de avances significativos en materia de reporting pero con un amplio camino por recorrer hacia un reporting integrado efectivo. De hecho, comparadas con las compañías del FTSE350 y FTSE100, las del Ibex35 muestran un nivel de avance inferior en la integración de la información.
El informe presenta doce indicadores sobre el reporting integrado que se dividen en cuatro categorías, que desglosaremos a continuación. Las compañías del Ibex35 se sitúan por delante de las del FTSE solo en dos indicadores: comentarios acerca de la gestión de recursos y relaciones clave, por un lado, y explicaciones sobre qué significa el futuro para las decisiones estratégicas, por otro.

Los grupos de interés reclaman, cada vez más, una información que les permita entender el contexto en el que la empresa opera y las perspectivas de futuro a las que hará frente. En España, el 71% del índice hace referencia a la tensión de los mercados financieros, las políticas económicas, la volatilidad de los precios de las materias primas o a las novedades normativas que han afectado a su desempeño actual. Además, el 84% incluye información sobre tendencias (por encima del de las entidades del FTSE350). Sin embargo, solo una cuarta parte incorpora información sobre cómo las perspectivas de futuro afectarán al negocio a largo plazo de una forma alineada con la estrategia.
Las estrategias eficaces se desarrollan teniendo en cuenta los factores externos del mercado. El 89% del Ibex35 describe sus prioridades estratégicas, aunque la información se reduce notablemente cuando se trata de conectar la información reportada con la estrategia de la compañía, aspecto que realiza únicamente un 11%.
A pesar de que el 83% de las compañías informa sobre sus principales riesgos, la rendición de cuentas se reduce si nos centramos en el detalle y la precisión a la hora de explicar sus impactos en el negocio y los mecanismos de mitigación establecidos.
Aportar información sobre la gestión y la monitorización de los recursos y capacidades clave, las actividades de valor añadido y su impacto en la obtención de recursos o la incorporación de la gestión de los grupos de interés como un elemento clave en la cadena de valor son aspectos básicos a tener en cuenta. Sin embargo, en España menos del 10% de las compañías analizadas hace una descripción detallada y precisa de su modelo de negocio integrado con la gestión de recursos, lo que dificulta en gran medida el entendimiento del valor aportado por la organización a sus grupos de interés.
Si bien el desempeño financiero seguirá siendo decisivo, el cambio de expectativas de la sociedad conllevará una mayor evaluación de la contribución del negocio, incluyendo aspectos como el consumo de recursos o la distribución de riqueza, que puede proporcionar una visión real de la sostenibilidad a largo plazo. Un 63% de nuestras grandes empresas españolas identifica sus KPI, si bien solo una mínima parte lo hacen de forma armonizada con las prioridades estratégicas. Algo similar ocurre en el ámbito de la sostenibilidad, donde un 97% ofrece indicadores clave ligados a la sostenibilidad pero sólo una décima parte lo hace de forma vinculada con la estrategia.
Otros datos interesantes son que el 97% informa sobre la creación y distribución de valor a la sociedad y que tanto las empresas del Ibex35 como las del FTSE no suelen vincular sus políticas retributivas con los KPI alineados con la estrategia.
En resumen, hay motivos de peso para mejorar el reporting y avanzar hacia su integración. En nuestro próximo post os daremos algunos consejos para conseguirlo.