Otra de las conclusiones reseñables del Informe Reporta 2011 es que la calidad del reporting de las 113 compañías que cotizan en el Índice General de la Bolsa de Madrid (IGBM) es más baja en lo que se refiere a la información voluntaria, es decir, aquella normalmente incluida en el informe anual de actividades y el informe de responsabilidad corporativa o sostenibilidad. De hecho, en 2011 ha crecido el número de sociedades que no han hecho referencia a sus actuaciones en materia de responsabilidad corporativa a lo largo del año.
Como explica el profesor Joaquín Garralda en el epílogo de la edición de este año, la transparencia en responsabilidad corporativa es la que marca la diferencia en las empresas mejor valoradas en 2011. Entendemos por transparencia en esta materia la información que la empresa publica sobre su enfoque, sus políticas y sistemas de gestión éticos y de su impacto ambiental y social, así como sobre sus relaciones con sus grupos de interés, tanto internos como externos.
En 2011, el número de empresas en el grupo A ha aumentado respecto a 2010 y está ahora formado por 26 empresas, nueve más que en el ejercicio anterior. Este dato parece indicar cierta mejora en el reporting de las compañías españolas en la materia, pero lo cierto es que los grupos C y D, con una información voluntaria incompleta representan más de la mitad del IGBM.

Las empresas líderes en Transparencia en responsabilidad corporativa son: Indra, que ha experimentado un notable progreso y pasa del puesto 19 en 2010 al primero en 2011, Red Eléctrica e Iberdrola, que este año ocupa, además, el primer puesto del ranking global.
Si bien se observa una tendencia de mejora en las compañías que se situaban en los primeros lugares de la clasificación en 2010, también es cierto que la integración de la responsabilidad corporativa en la comunicación corporativa, y cabe pensar que en la gestión y en el gobierno de las organizaciones, se muestra como asignatura pendiente.
Y es que unas veces se evita concretar el alcance de los datos facilitados, incluso en áreas sujetas a legislación como medioambiente o salud y seguridad. Otras, como en los códigos de conducta, la información se limita a hacer brindis al sol, declaraciones genéricas que no permiten ahondar en el enfoque de la empresa. En otras ocasiones, no se alcanza el mejor estándar de transparencia en asuntos regulados como el gobierno corporativo o la información financiera detallada.
Sin embargo, cabe esperar que la nueva legislación implique un aumento de la información que ahora es voluntaria en los próximos años y lo que debería resultar en una mayor puntuación en el principio de Transparencia. Y el reporting sobre responsabilidad corporativa supondrá un mayor desarrollo de la relación con los grupos de interés, incrementando también la puntuación en el principio de Adecuación.
Un año más el sector de petróleo y energía es el que obtiene las mejores puntuaciones medias, seguido por construcción y servicios financieros. El sector de tecnología y telecomunicaciones aumenta notablemente su media en seis puntos. Disminuyen sus puntuaciones medias de forma significativa el sector de alimentación y, en menor medida, materiales básicos e industria y bienes y servicios de consumo.
