
Con motivo del Día Internacional contra el Cambio Climático, el debate medioambiental exige un enfoque riguroso y transparente. En el ámbito de la sostenibilidad corporativa, la urgencia de la crisis climática no deja margen para declaraciones genéricas ni promesas sin fundamento: es necesario que los compromisos empresariales estén respaldados por datos verificables y medidas operativas concretas.
Quienes trabajamos en los sectores de la logística y el comercio electrónico estamos en el centro de un desafío urbano evidente. El aumento de los envíos de paquetes ha intensificado la densidad del tráfico y las emisiones en los centros urbanos, lo que hace necesario evaluar la eficiencia operativa de las entregas de última milla. En este contexto, las rutas tradicionales de entrega a domicilio suelen enfrentarse a complejos retos logísticos, como las entregas fallidas y las paradas dispersas, que dificultan la gestión del tráfico urbano.
Para abordar esta situación de forma responsable, la acción climática debe guiarse por la ciencia. En InPost Group nos hemos fijado el objetivo de alcanzar las cero emisiones netas en toda nuestra cadena de valor para 2040. Este objetivo fue validado en 2023 por la iniciativa Science Based Targets (SBTi) y actualmente se está actualizando tras las recientes adquisiciones corporativas del Grupo.
De acuerdo con los criterios de la SBTi, este compromiso no implica eliminar todas las emisiones de forma inmediata, sino llevar a cabo reducciones drásticas y cuantificables: del 95 % en las emisiones de alcance 1 y 2, y del 90 % en las de alcance 3, tomando como referencia el año base 2021. Al mismo tiempo, las emisiones residuales deberán neutralizarse estrictamente mediante un plan de descarbonización público y verificable.
Desde el punto de vista operativo, nuestro objetivo es transformar el modelo de distribución mediante la expansión del sistema de entregas Out of Home (OOH), que ofrece a los usuarios una mayor flexibilidad y comodidad. Alternativas como los lockers o taquillas inteligentes y los puntos de recogida Punto Pack permiten agrupar múltiples entregas en ubicaciones estratégicas, lo que contribuye a optimizar las rutas de transporte y a evitar intentos fallidos y reiterados de entrega a domicilio.
También somos conscientes de que no podemos reducir por nuestra cuenta las emisiones de toda nuestra cadena de valor. La mayor parte de las emisiones de InPost Group procede del Alcance 3 (el 92,3 %), que comprende las emisiones indirectas generadas a lo largo de la cadena de valor de una empresa. Por este motivo, InPost Group desarrolla programas de apoyo y sensibilización dirigidos a sus principales proveedores, con el fin de fomentar la adopción progresiva de objetivos climáticos basados en criterios científicos.
Al mismo tiempo, avanzamos internamente en la integración de los principios de la economía circular: repensar, reducir, reutilizar, reciclar y concienciar. Estamos empezando a explorar la aplicación de estos principios en nuestras operaciones, incluida la revisión de las opciones de embalaje.
Esta transición también requiere una colaboración activa con las administraciones públicas. A través de iniciativas como «InPost for Cities», desarrollada en Polonia, buscamos establecer un diálogo con los gobiernos locales para impulsar soluciones de infraestructura urbana más organizadas y eficientes.
En definitiva, a menudo concebimos la acción climática como un objetivo abstracto situado en el horizonte, cuando en realidad es algo mucho más cercano y tangible: lo que verdaderamente importa son nuestras decisiones cotidianas. Todo depende de cómo nos desplazamos, cómo consumimos y, en nuestro caso, cómo entregamos cada paquete.