
Las empresas afrontan un escenario marcado por la incertidumbre geopolítica, la expansión de la inteligencia artificial y unas exigencias crecientes en materia de transparencia, sostenibilidad y confianza. En este contexto, la gestión de la reputación, las relaciones con los grupos de interés y los compromisos corporativos adquiere una relevancia cada vez mayor en las decisiones estratégicas de las organizaciones.
Así lo refleja la Corporate Affairs Survey 2026, una investigación desarrollada por la Saïd Business School de la Universidad de Oxford y GlobeScan, que recoge las opiniones de 294 responsables de Asuntos Corporativos de 51 países. El estudio, difundido en España por Corporate Excellence – Centre for Reputation Leadership, entidad aliada estratégica de la investigación para los países de habla hispana, pone de manifiesto una transformación profunda en el papel que desempeñan estas áreas dentro de las compañías.
Los resultados revelan una aparente contradicción: mientras el 79% de los profesionales consultados considera que su trabajo contribuye significativamente a crear y preservar valor empresarial, el 74% reconoce que los modelos actuales necesitan evolucionar. Esta situación evidencia la importancia de fortalecer las capacidades profesionales, modernizar las herramientas de gestión y demostrar con indicadores concretos la aportación de estas funciones a los objetivos de las organizaciones.
Los cambios internacionales continúan encabezando las preocupaciones del sector privado. Por segundo año consecutivo, la geopolítica aparece como el principal factor de riesgo, identificado por el 76% de los participantes en la encuesta.
Sin embargo, uno de los movimientos más significativos se produce en el ámbito tecnológico. La inteligencia artificial y las nuevas tecnologías han pasado de representar una preocupación para el 17% de los encuestados en 2025 al 44% en 2026. Este incremento de 27 puntos porcentuales las sitúa como el segundo gran desafío para las organizaciones.
La transformación digital presenta, al mismo tiempo, importantes oportunidades. El 71% de los líderes empresariales consultados considera que la innovación, la digitalización y la inteligencia artificial constituyen la principal oportunidad de negocio, frente al 64% que compartía esta percepción el año anterior.
No obstante, el avance tecnológico también expone importantes debilidades en la capacidad de respuesta empresarial. Más del 40% de las organizaciones admite que todavía no dispone de una preparación adecuada para afrontar amenazas relacionadas con la desinformación, la manipulación de contenidos o la pérdida de control sobre la información.
Esta situación plantea nuevos retos para las áreas responsables de proteger la reputación y fortalecer la confianza de los distintos públicos con los que se relacionan las empresas.
Más allá de los resultados económicos, la capacidad de construir relaciones sólidas y mantener la credibilidad se consolida como una dimensión central de la gestión empresarial.
De acuerdo con la investigación de Oxford y GlobeScan, el 94% de los profesionales identifica la reputación corporativa y la generación de confianza como los principales ámbitos desde los que Asuntos Corporativos puede demostrar su contribución a la creación y protección de valor.
A continuación, aparecen la anticipación de cambios regulatorios y la gestión de riesgos, señaladas por el 69% de los encuestados, mientras que el 46% destaca la contribución al crecimiento empresarial y al desarrollo del talento y las capacidades profesionales.
En este sentido, Ángel Alloza, CEO de Corporate Excellence – Centre for Reputation Leadership, subraya la necesidad de abandonar una visión fragmentada de los activos intangibles de las organizaciones. Desde su perspectiva, aspectos como la sostenibilidad, la cultura corporativa, la comunicación, la marca, la reputación y los asuntos públicos deben abordarse de manera integrada.
Este enfoque permite vincular las diferentes dimensiones de la gestión empresarial con un objetivo común: reforzar la confianza, consolidar la legitimidad social de las organizaciones y contribuir a la generación de valor.
La sostenibilidad ocupa así un lugar dentro de una estrategia corporativa más amplia, en la que los compromisos empresariales deben relacionarse con la manera en que las compañías gestionan sus riesgos, sus relaciones institucionales y su impacto en la sociedad.
Pese al reconocimiento creciente de estas funciones, las empresas todavía encuentran dificultades para demostrar sus resultados de forma sistemática.
La encuesta señala que aproximadamente la mitad de las organizaciones cuenta con mecanismos formales para evaluar el impacto de sus áreas de Asuntos Corporativos. Esto significa que una parte importante de las compañías todavía necesita desarrollar herramientas capaces de conectar sus actuaciones con los resultados empresariales y las prioridades estratégicas.
La medición se presenta, por tanto, como uno de los desafíos fundamentales para avanzar hacia una gestión más rigurosa, basada en evidencias y orientada a resultados.
Mariajosé Quiceno, exvicepresidenta de Reputación y Comunicaciones de Grupo Cibest y antigua participante del programa ejecutivo Global CCO de Corporate Excellence, destaca precisamente esta dualidad: las áreas de Asuntos Corporativos han alcanzado una importancia creciente para las empresas, pero también se enfrentan a una necesidad de transformación especialmente intensa.
El informe identifica tres ámbitos de actuación que podrían marcar la evolución de Asuntos Corporativos durante los próximos años.
La primera prioridad, señalada por el 26% de los participantes, consiste en avanzar hacia una planificación estratégica más anticipatoria y sustentada en el análisis de datos. Se trata de mejorar la capacidad de las organizaciones para interpretar los cambios de su entorno y actuar antes de que los riesgos se materialicen.
En segundo lugar, el 24% destaca la incorporación de la inteligencia artificial y otras herramientas tecnológicas como una condición relevante para modernizar los procesos y mejorar la toma de decisiones.
Por último, el 21% considera prioritario impulsar el desarrollo del talento y de nuevas competencias profesionales, especialmente ante la complejidad creciente de los desafíos que afrontan las empresas.
Vinicius Precioso, Principal de GlobeScan, sostiene que esta evolución requiere superar los enfoques tradicionales de gestión. En su opinión, el futuro de la función dependerá de su capacidad para anticipar transformaciones, incorporar las posibilidades de la inteligencia artificial y convertir las nuevas capacidades en resultados concretos para la estrategia empresarial.
Las principales conclusiones del estudio se han presentado en España en un encuentro organizado por Corporate Excellence, en el marco de su colaboración estratégica con la Universidad de Oxford y GlobeScan.
La jornada reunió a Ángel Alloza, CEO de Corporate Excellence; Vinicius Precioso, Principal de GlobeScan; Anneke Greyling, directora para África de GlobeScan; y Mariajosé Quiceno, exvicepresidenta de Reputación y Comunicaciones de Grupo Cibest y antigua participante del Global CCO, el programa ejecutivo de Corporate Excellence dirigido a la formación y el desarrollo de responsables de Asuntos Corporativos.
Mediante esta alianza, Corporate Excellence trabaja para traducir, adaptar al contexto y difundir los resultados de la investigación entre profesionales y organizaciones de habla hispana, facilitando el acceso a conocimientos internacionales sobre reputación, liderazgo y gestión empresarial.
Las conclusiones de la Encuesta Global sobre Asuntos Corporativos 2026 dibujan un escenario en el que la competitividad empresarial ya no puede desvincularse de la capacidad de gestionar la confianza, anticipar riesgos y coordinar dimensiones como la sostenibilidad, la comunicación y la reputación. El reto para las organizaciones será trasladar ese reconocimiento estratégico a modelos de gestión capaces de demostrar resultados y responder a un entorno económico, tecnológico y social en constante transformación.