
El compromiso empresarial con la sostenibilidad sigue avanzando en España, aunque de forma desigual. Según recoge el informe “Comunicando el Progreso: Análisis de informes ESG 2025” del Pacto Mundial de la ONU España, siete de cada diez compañías ya han puesto en marcha políticas específicas para mitigar los efectos del cambio climático, consolidando esta cuestión como un eje central en la gobernanza corporativa.
El estudio, que analiza a más de mil empresas participantes en la iniciativa y a todas las del IBEX 35, muestra que el 70% de las organizaciones ha formalizado políticas climáticas. Este compromiso es aún mayor entre las grandes cotizadas: el 97% de las empresas del IBEX 35 ya ha incorporado el cambio climático en sus políticas medioambientales.
Según explica Cristina Sánchez, directora ejecutiva del Pacto Mundial de la ONU España, las empresas están avanzando hacia modelos más sostenibles mediante la adopción de medidas concretas, aunque reconoce que todavía quedan desafíos por abordar.
En esta línea, el informe señala que el 72% de las compañías ha desarrollado acciones para prevenir riesgos asociados al cambio climático, incluyendo la fijación de objetivos de reducción de emisiones. De hecho, una de cada tres ya ha validado externamente sus metas en emisiones directas (alcance 1), un indicador clave en términos de transparencia y rendición de cuentas. En el caso del IBEX 35, todas las empresas miden sus emisiones y un 60% cuenta con objetivos verificados por terceros.
A pesar de estos avances, la transición hacia modelos bajos en carbono aún presenta carencias. Más del 30% de las empresas analizadas no dispone de un plan de adaptación al cambio climático ni prevé desarrollarlo a corto plazo, lo que evidencia una brecha relevante en la planificación estratégica.
Asimismo, el informe advierte de que un 24% de las compañías no ha reducido su dependencia de los combustibles fósiles, mientras que un 44% todavía no ha incrementado sus inversiones en tecnologías bajas en carbono, dos aspectos clave para acelerar la descarbonización.
En el ámbito operativo, la gestión de recursos se posiciona como la principal palanca de acción climática. La economía circular destaca especialmente: el 96% de las empresas ya aplica medidas para reducir los residuos generados en sus operaciones, reflejando una apuesta clara por modelos productivos más eficientes.
Además, el 66% identifica la gestión de residuos como un aspecto prioritario —por encima de la media europea y global— y el 75% ha desarrollado mecanismos de colaboración con sus grupos de interés para abordar los riesgos asociados.
En materia energética, el 59% de las empresas considera esta área como estratégica y el 79% cuenta con políticas específicas para regular el uso de energía y recursos. Sin embargo, los datos del Pacto Mundial de la ONU España evidencian que la transición energética aún no es homogénea en todo el tejido empresarial.
Por su parte, la gestión del agua también gana protagonismo dentro de las políticas de buen gobierno ambiental. El 62% de las empresas dispone de políticas específicas y más del 64% conoce su consumo total. No obstante, el informe subraya la necesidad de reforzar el control en contextos de estrés hídrico y de aumentar la inversión en infraestructuras y tecnologías que permitan un uso más eficiente de este recurso.
En conjunto, los datos reflejan avances significativos en la integración de la sostenibilidad en la gobernanza empresarial, pero también ponen de manifiesto la necesidad de acelerar el ritmo en ámbitos clave como la adaptación climática, la descarbonización y la gestión eficiente de los recursos.