
Bruselas respalda la compra conjunta de equipos eléctricos en puertos europeos para reducir emisiones. La Comisión Europea ha emitido una carta de orientación no vinculante sobre la compatibilidad con las normas de competencia de la UE de un acuerdo de sostenibilidad promovido por operadores portuarios, centrado en la compra conjunta y la definición de especificaciones técnicas comunes para equipos eléctricos de manipulación de contenedores. La medida tiene como finalidad impulsar el reemplazo de vehículos diésel por alternativas eléctricas en los puertos, contribuyendo así a la reducción de emisiones contaminantes.
La solicitud fue presentada por APM Terminals —filial del Grupo Maersk y operador de terminales portuarias— que lidera un acuerdo con otras empresas del sector para adquirir de forma conjunta straddle carriers y shuttle carriers eléctricos, dos tipos de vehículos habitualmente empleados para la manipulación de contenedores en zonas portuarias.
Actualmente, la mayoría de estos equipos en Europa funcionan con diésel, y su electrificación se ha visto frenada por el alto coste inicial y la falta de compatibilidad entre los sistemas de carga de distintos fabricantes. El acuerdo busca solucionar estos problemas facilitando la interoperabilidad de los equipos, garantizando una demanda previsible a los proveedores y permitiendo a los operadores beneficiarse de economías de escala.
La Comisión considera que el pacto no vulnera el artículo 101 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), siempre que se respeten ciertas condiciones. Entre ellas, que los operadores puedan seguir comprando equipos de forma independiente, que el volumen agrupado de compras tenga un límite que evite distorsiones en el mercado y que la información comercial sensible que se comparta entre las empresas sea estrictamente la necesaria para aplicar el acuerdo.
Este dictamen forma parte del nuevo sistema de orientación informal implementado en 2022, que permite a las empresas solicitar a Bruselas una evaluación preliminar sobre la legalidad de ciertos acuerdos o prácticas que presentan dudas o son novedosas en el ámbito del derecho de la competencia. Según explica la propia Comisión en su web oficial, estas cartas no son vinculantes ni crean derechos u obligaciones, pero ayudan a las empresas a evaluar por sí mismas el encaje legal de sus actuaciones.
La carta de orientación, válida por cinco años y aplicable en todo el Espacio Económico Europeo, se publicará próximamente en el registro público de casos de competencia de la Comisión Europea, bajo el número AT.40976, una vez resueltas las cuestiones de confidencialidad.
Este dictamen llega de forma paralela a otra carta relacionada con el sector del automóvil, marcando así las dos primeras resoluciones emitidas bajo la nueva Notificación Revisada de Orientación Informal. Con este paso, Bruselas abre la puerta a nuevas formas de colaboración empresarial para avanzar en la descarbonización de sectores clave, siempre que se respeten las reglas del juego en el mercado.