
La igualdad de género no es una opción ni un objetivo secundario, sino un pilar irrenunciable para construir la sociedad que queremos. Sin igualdad real no hay transformación ecológica posible.
Es cierto que, históricamente, el sector de la movilidad y el transporte ha contado con una presencia mayoritaria de hombres. Sin embargo, que haya menos mujeres no significa, en ningún caso, que su papel sea menor. Al contrario: su contribución es estratégica. La diversidad de miradas, experiencias y formas de liderazgo es lo que permite a las organizaciones innovar, ser más eficientes y avanzar hacia modelos verdaderamente sostenibles.
En Alimerka trabajamos desde una premisa clara: el talento no tiene género. La igualdad es un principio transversal que aplicamos en todos los procesos de selección, promoción y desarrollo profesional. Hoy, en nuestro departamento de transporte contamos con ocho mujeres, tres de ellas conductoras de camiones de gran tonelaje, que están al frente de una flota sostenible referente en el norte de España por su apuesta por vehículos de GNL y eléctricos.