Diseño circular y ‘preventivo’ para un mundo resiliente y regenerativo

En el contexto de crisis climática en que estamos inmersos, necesitamos cambiar la forma en que producimos, usamos y consumimos. Sabemos que el modelo actual, lineal, es insostenible, por el agotamiento de recursos naturales, por la cantidad de basura generada y por el desaprovechamiento de una gran cantidad de materiales. Tan solo el 9% de nuestro mundo es circular.

Pues bien, el diseño puede contribuir a la transformación hacia una economía sostenible, que regenere el sistema y aproveche ese 91% de oportunidades circulares: Se calcula que contar con el diseño desde el momento inicial de un negocio o proyecto puede ayudar a controlar hasta el 80% de los impactos medioambientales.

Este alto impacto responde a que el diseño permite definir una hoja de ruta que planifica la eficiencia en el desarrollo de la solución adecuada, ya sea en un producto, un elemento de comunicación visual, un espacio, un negocio o un servicio, siempre actuando con el foco puesto en tres pilares: las personas, la economía y el medio ambiente. Al ser resultado, pero también proceso de creación con un propósito, habitualmente resolver problemas, cubrir necesidades o bien proponer mejoras o innovaciones, el diseño condiciona todos los aspectos de la vida de un proyecto. Por eso, encontramos en el diseño la llave que cierra el círculo, al actuar desde la concepción de una propuesta, pasando por su comercialización y comunicación, hasta su utilización y su retorno al sistema, una vez finalizado su uso.

Pero, además, el diseño no solo es capaz de dar respuesta a los problemas o necesidades del presente, sino que propone nuevos escenarios futuros, que, irremediablemente, tendrán que ser sostenibles, abordando los grandes desafíos de este siglo, como el cambio climático o la pérdida de biodiversidad. Es lo que podríamos definir como ‘diseño preventivo’. En este sentido, el diseño es un medio muy potente, porque se atreve a proponer nuevas formas de prosperar, mejorando la productividad y atención a las personas, cuidando del planeta.

Algunos de los ámbitos y procesos en los que el diseño circular puede actuar son:

1.Creando productos de calidad y que conecten con las emociones de las personas, para asegurar la larga duración en su uso. Con este mismo fin, hace posible y fácil su mantenimiento y reparación.

2.Velando por el uso de materiales sostenibles y reciclables y por generar más valor con menos recursos.

3.Planificando el proyecto con una visión global, desde su ideación hasta el después del uso, para trazar la recuperabilidad de materiales y su retorno al sistema.

4.Usando metodologías como el eco-diseño, para garantizar una gestión eficiente medioambientalmente en los procesos de producción.

5.Facilitando la conversión de modelos de negocio de compra-venta a modelos de negocio de uso por servicio.

6.Contribuyendo a elevar la calidad y claridad de los mensajes en la comunicación. Tanto para reflejar los valores de las organizaciones en su posicionamiento sostenible, como para promover nuevos hábitos de consumo.

7.Fomentando la conexión e impulsando sinergias entre sectores y agentes, por su carácter transversal.

Enlazando con este último punto, es importante subrayar que tenemos la capacidad y los recursos para repensar y transformar el futuro, pero, para conseguirlo con éxito, necesitamos actuar en alianza. Proyectos como la plataforma EnCircular son punto de encuentro y conexión, para sumar objetivos y esfuerzos entre todos los agentes -Administraciones, sector privado, ecosistema investigador, emprendedores y ciudadanía- y avanzar con paso firme hacia esos nuevos modelos.

En este sentido, las organizaciones que lideran el cambio hacia un mundo en equilibrio con la naturaleza y el medio ambiente, tales como la Comisión Europea, el World Economic Forum o la Fundación Ellen MacArthur, reconocen y ponen en valor este papel del diseño como clave para redefinir el sistema actual y proponer uno sostenible, eficiente e integrador. También el diseño se encuentra en el centro de las políticas actuales de reconstrucción, como el Green Deal o la New European Bauhaus.

El diseño circular es una fuerza de cambio positivo, que permite tomar las riendas hacia un futuro regenerativo y resiliente. Un futuro en el que nos acercamos a las necesidades de las personas y buscamos sumar beneficios no solo a la cuenta de resultados, sino, también, al planeta en el que vivimos.

El diseño circular es una fuerza de cambio positivo, que permite tomar las riendas hacia un futuro regenerativo y resiliente. Un futuro en el que nos acercamos a las necesidades de las personas y buscamos sumar beneficios no solo a la cuenta de resultados, también al planeta que vivimos.

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