Falta mucho para que haya una participación (no solo presencia) equilibrada que aporte el valor que deben recibir y poder aprovechar las empresas.
Sí, he cambiado el foco. No es la mujer aquí lo importante, sino el valor que deben recibir las empresas de su propio Consejo de Administración. Se les está impidiendo aprovechar lo que deberían estar recibiendo. ¿Por qué?
Si pensamos como debe pensar un Consejero, que se debe a la empresa en su totalidad, entenderemos mejor la torpeza que se está cometiendo. Por interés comodidad o elitismo las empresas siguen muy lejos de la sociedad a la que quieren servir/vender, y esa distancia es miopía y perjudica su negocio.