La cuarta revolución industrial está de camino, y, con ella, los cambios sociales y ambientales que puede traer consigo. No sabemos cómo va a ser el futuro, pero sí, que va la Inteligencia Artificial (IA), va a cambiar la manera en qué vivimos y nos interelacionamos.
Inteligencia Artificial para la sostenibilidad

Más allá del dilema ético del accidente inminente, a quién debería atropellar el coche autónomo, a una mejor que a tres, o meter en la ecuación la edad o los antecedentes penales de los peatones… la IA va a afectar nuestras vidas de maneras que son difíciles de imaginar.

Habrá consecuencias previstas, consecuencias imprevistas, y posibles cisnes negros -un suceso muy poco frecuente, aunque con un elevado impacto; tan raro, que puede ni siquiera ser observado- que puedan aparecer.

Confiar en los sistemas de IA, es fundamental para que la confianza siga siendo el principal cimiento en el que se asienta la economía, la sociedad y el desarrollo sostenible.

Por ello, la IA debe tener un enfoque inequívoco no sólo para garantizar la protección de las personas, los animales y el Planeta, sino para mejorar el bienestar y colectivo, de generaciones presentes y futuras.

En este sentido, la UE pretende liderar esta camino, con las Directrices éticas para una IA fiable de la Comisión Europea, que tienen como objetivo promover una IA fiable en base a tres componentes:

  • Lícita, es decir cumplir todas las leyes y reglamentos aplicables;
  • Ética, de modo que garantice el respeto de los principios y valores éticos; y
  • Robusta tanto desde el punto de vista técnico como social, puesto que los sistemas de IA incluso si las intenciones son buenas, pueden provocar daños accidentales.

Así, partiendo de un enfoque basado en los derechos fundamentales, se considera que los sistemas de IA deben en todo caso seguir los principios éticos de:

  • Respeto de la autonomía

Debe tener como objetivo mantener el control y la supervisión humana de la IA, y aumentar y complementar las aptitudes cognitivas, sociales y culturales de las personas para tomar mejores decisiones con conocimiento de causa.

  • Prevención del daño

La IA no debería provocar daños o agravar daños existentes ni perjudicar de cualquier otro modo a los seres vivos, incluidos animales y el medio ambiente. Debe estar centrada en el respeto a la dignidad humana de todas las personas, protegiendo su integridad física y mental y sus derechos y libertades, en especial, la autonomía mental, frente a posible vigilancia injustificada, engaño o manipulación. Debe ser un medio para prestar atención especial a las situaciones que afectan a los grupos más vulnerables como los niños, personas con discapacidad y otras que se hayan visto históricamente desfavorecidas o se encuentren en riesgo de exclusión, así como las situaciones caracterizadas por asimetrías de poder o de información como pueden ser empresarios y trabajadores o entre empresas y consumidores.

  • Equidad

Garantizar una distribución justa de beneficios y costes, asegurar que la igualdad de oportunidades sin sesgos injustos, discriminación ni estigmatización, en especial, en el acceso a la educación, bienes y servicios y tecnología y respetando el principio de proporcionalidad entre medios y fines.

  • Explicabilidad

Garantizar procesos transparentes y comunicación abierta con los Grupos de Interés respecto a las capacidades y la finalidad de los sistemas de IA. Saber que Siri, Alexa o Marta, no es un humano.

La IA tiene un inmenso potencial para impactar positivamente la sociedad y el planeta, contribuyendo al Desarrollo Sostenible, en las tres dimensiones ASG:

Ambiental

El informe Harnessing Artificial Intelligence for the Earth, de World Economic Forum y PwC ofrece un análisis interesante sobre los desafíos y oportunidades de la IA a nivel ambiental.

La IA puede ser una herramienta la optimización de recursos naturales, con redes inteligentes, predicción de patrones de comportamiento de la flora y la fauna, predicción de temperaturas, sequías o desastres naturales, micro drones para la polinización, prevención y control de la sobrepesca, control de residuos o la creación de robots de limpieza de nuestros océanos, monitoreo de la agricultura, ganadería y pesca y la protección de hábitats y especies.

También va a contribuir a una mayor seguridad y eficiencia energética y menor contaminación, con la movilidad de transporte compartido bajo demanda, automóviles eléctricos habilitados para IA, vehículos autónomos o flujos de tráfico optimizados.

Social

Erradicar la pobreza es uno de los mayores retos a los que nos enfrentamos como humanidad. Actualmente 1 de cada 10 personas sigue viviendo en condiciones de pobreza extrema.

Algunas de las causas de la pobreza son el desempleo, la exclusión social y la alta vulnerabilidad de determinadas poblaciones a los desastres, las enfermedades y otros fenómenos que les impiden ser productivas.

Uno de los mayores miedos a la IA, es la destrucción del empleo, actualmente ocupado por humanos. Y es cierto, es la IA es capaz de hacer el trabajo más rápido, más barato, y mejor que cualquiera de nosotros. Si trabajas como un robot, serás sustituido por un robot.

Deberíamos reflexionar honestamente sobre nuestros trabajos actuales, y pensar si pueden llegar a ser llevados a cabo por robots… La automatización afectará en especial a las personas cuya formación es escasa y cuyos trabajos son repetitivos. Pero también afectará a profesiones de cuello blanco. Sustituirá a profesionales liberales que nunca hubiéramos imaginado. La IA ha demostrado ser capaz de diagnosticar enfermedades con mayor precisión y exactitud que los mejores médicos, y es capaz de redactar demandas y contratos legales con mayor fundamento legal y más rápidamente que los abogados más experimentados.

Los efectos serán distintos, según la economía de los países. Aquellos países cuya fuerza de trabajo depende exclusivamente de trabajos mecánicos y que no hayan invertido en educación, tecnología e infraestructuras relacionadas, obviamente sufrirán mayores consecuencias.

Sin embargo, a lo largo de la historia, la tecnología ha servido para crear puestos de trabajo, y ha mejorado la productividad. Seguirá habiendo tareas que sólo los humanos, al menos por el momento, podemos hacer, relacionados con el amor, la empatía, la creatividad, el juicio o el pensamiento crítico. Y se crearán nuevos empleos, como el de especialista en Ética de la IA y se abren de nuevo oportunidades para desarrollar bienes y servicios artesanales.

Entender el desafío que esto supone a nivel empresarial, debe llevar a analizar los riesgos de los puestos de trabajo de las organizaciones, y elaborar programas de reciclaje, para prevenir despidos masivos.

Quizás gracias a la IA dedicaremos menos tiempo al trabajo, y podamos dedicar más tiempo al ocio, al desarrollo personal o a mejorar nuestras capacidades en otras áreas.

La IA es una oportunidad magnífica para la formación y la recualificación profesional para todos.

Permite vías de aprendizaje para necesidades diferentes, que cambiarán radicalmente la manera en que conocemos la educación hasta ahora.

El apunte cómico de la noticia sobre un hombre que se ha casado con un robot nos obliga a pensar en cómo van a transformarse las relaciones humanas. Quizás sí que el futuro pasa por relaciones robot-humanoide… pero en todo caso, la IA debe ser un medio para mejorar la estabilidad emocional de las personas, prevenir enfermedades mentales y contribuir a la felicidad.

Gobernanza

Los órganos de decisión deben establecer las reglas a seguir en IA, debatir sobre el desarrollo, implantación y gestión de los sistemas de IA. En especial, deben garantizar la contribución a los valores democráticos, de participación, inclusividad y transparencia.

5 recomendaciones para abordar la IA para la sostenibilidad:

  1. Establecer comités especializados en IA a nivel de Consejo de Administración y C-Suite para garantizar su comprensión, en especial en lo relacionado con la seguridad, la ética, los valores y la gobernanza.
  2. Asegurar que las estrategias, políticas y principios garanticen el uso de la IA de manera ética y contribuir a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
  3. Innovar juntamente con otros agentes para aprovechar el potencial de la IA por la sociedad y el medio ambiente.
  4. Sensibilizar y capacitar internamente en IA y sus posibilidades de mejora social y ambiental.
  5. Establecer alianzas con competidores, universidades, ONL y gobiernos por una IA fiable.

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