“¿De qué tamaño son los montaditos?” Había ganas de regenerarse , necesidad. Muchos ni siquiera pudieron esperar a la fecha oficial, y el encuentro Regenera+B dio comienzo la noche antes, durante una cena informal. Primero, abrazos entre los más allegados; dos besos y sonrisas nerviosas entre los recién conocidos. Más de 40 personas se dieron cita en Arroyomolinos de León (Huelva) en este encuentro para el bien común.
Regenera+B: cambiando el mundo desde un pueblo de 950 habitantes

Entre acentos andaluces, aragoneses, catalanes, pacenses, italianos y argentinos, se alternaban conversaciones banales sobre la ensaladilla o el tamaño de los montaditos, con otras un poco más profundas, sobre la capacidad de las personas para transformar desde que nos desperezamos al despertar: con los productos que consumimos en el desayuno, cuando nos cepillamos los dientes, con el saludo a nuestros vecinos o con nuestra implicación en el trabajo. El consumo, la actitud personal, la política, la empresa… Diversas temáticas se fusionaban en las conversaciones con la naturalidad con la que distintos hilos conforman un mismo tejido.El cansancio de los viajes hizo que la velada no se alargara demasiado, así que hubo que hacer la digestión mental en la cama. En la despedida, se oyó: “¡Qué buena pinta tiene esto!”

“¿Qué vas a hacer mañana?” La lluvia y el frío dieron una tregua a Arroyomolinos de León (Huelva) el día 22 de abril. Así, a las puertas del Espacio AlmaNatura , un grupo de 40 personas se disponía a cambiar el mundo. Más aún, una vez hechas las presentaciones: nombre, una emoción y una pregunta inspiradora. El calor de grupo y esa magia que desprende el entorno de este pueblo de 950 habitantes de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, hacía parecer que lo de cambiar el mundo, además de posible, era hasta fácil. Entre los sentimientos: ilusión, esperanza, cansancio, agradecimiento, inseguridad, excitación… Y entre las preguntas, la pregunta: “¿Qué vas a hacer mañana?” ¿Qué vas a hacer mañana, sin el respaldo del grupo y fuera de un entorno idílico? ¿Qué vas a hacer mañana, cuando el cansancio y la inseguridad prevalezcan? Lo que sucedió después, puede que haya sido lo más parecido a parar el tiempo. Puede que muchos de los asistentes vivan en un eterno 22 de abril.

“Desde el mercado”. Con la sensación de no estar solos y ni siquiera estar tan locos, comienzan las dinámicas en grupo. Dirigidos e inspirados por Rafa Kemelmajer, cofundador de Quinto Impacto y Pedro Tarak, cofundador de Sistema B Internacional , comienzan a agitarse las conciencias. Se caen los cargos, pero no las perspectivas: se empieza a sumar. Innovación al servicio de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) . “¡Recordad: desde el mercado!” Apuntaba Rafa con cierta frecuencia. ¿El resultado? Seis ideas innovadoras y posiblemente viables económicamente, con foco en Hambre Cero (ODS 2), Educación de Calidad (ODS 4), Igualdad de Género (ODS 5), Energía Asequible y No Contaminante (ODS 7), Ciudades y Comunidades Sostenibles (ODS 11) y Producción y Consumo Responsables (ODS 12). Embriagados por el bienestar que causa sentir un dolor y poder darle forma desde el corazón a una solución que la cabeza también acepta, se va acercando el final, aunque, para ser menos trágicos, lo que en realidad se iba acercando era el arroz.

“Nada cambia. Yo cambio, todo cambia”. En el cierre, un convencimiento común: sí, laregeneración de la economía es posible, y la de uno mismo.Y sí, desde un pueblo de menos de 1.000 habitantes se podría cambiar el mundo. Desdeun pueblo de menos de 1.000 habitantes se está cambiando el mundo . Tras elalmuerzo-convivencia, los 40 halos que en principio se habían dado cita en este encuentro, ya estaban dispuestos a regresar como cuerpos luminosos.Kemelmajer concluyó con la conocida frase: “Nada cambia. Yo cambio, todo cambia”.

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