A veces es bueno echar la vista atrás para entender porqué reconocemos, ya por segundo año, las empresas con mejores prácticas en materia de Diversidad e Inclusión. Las empresas partimos históricamente de unas políticas de no discriminación. Sistemas de cuotas, por todos conocidos que en su origen querían garantizar la participación de las personas tradicionalmente excluidas de la sociedad y del empleo. ¿Sus máximos exponentes? La Ley de Igualdad y La LISMI, hoy LGD. Dos normativas por todos conocidas.
El ciclo de la inclusión

Pero el cumplimiento de esta norma no nos puede hacer perder el espíritu de la misma: el foco no puede estar en cumplir con una ley o un porcentaje. La norma debe ser el punto de partida, (no el objetivo final) para garantizar el bienestar y el desarrollo de todas las personas, y en concreto, a través del empleo.

Para la Fundación Adecco, las personas se encuentran en el centro de nuestra actividad. En el centro de lo que nosotros llamamos EL CICLO DE LA INCLUSIÓN, trabajando al mismo tiempo con las empresas y con las personas.

Con las personas trabajamos desde etapas iniciales, en el núcleo familiar, sensibilización en los colegios, apostando de una forma clara y directa en la formación de jóvenes con discapacidad para facilitar su acceso al empleo, para finalmente diseñar un itinerario laboral que les permita incorporarse al mercado laboral. Pero esto no lo hacemos solos, lo hacemos con el compromiso de más de 420 empresas que están generando a día de hoy un cambio cultural en sus organizaciones, integrando la Diversidad Corporativa como un valor estratégico en su identidad.

En este sentido, las empresas están transformando la obligación en oportunidad, reemplazando las actuales políticas de no discriminación por políticas de Diversidad Corporativa e Inclusión Sociolaboral.

¿Cómo lo hacemos?

  1. La Diversidad debe gestionar al conjunto de personas con las que se relaciona y desarrollar iniciativas que contemplen a todas las personas, poniendo el foco en aspectos positivos y comunes de la diversidad, como el talento y los derechos humanos. Cuando catalogamos, estamos restando valor a la identidad de cada persona.
  1. En segundo lugar, la aplicación de la D&I debe dirigirse a todos los Grupos de Interés de la empresa, y no sólo a empleados. La diversidad es el conjunto de competencias, habilidades, condiciones, experiencias, valores, actitudes… diferentes que presentan las personas que se relacionan con una empresa y que por lo tanto enriquecen dicha relación, bien sea comercial (empresa-cliente | empresa-proveedor) o laboral (empresa-empleado). Desde este punto de vista, conocer la diversidad y diferencias de nuestros Grupos de interés, mejora la experiencia de los grupos de interés con la empresa y nos previene de escenarios futuros.
  1. En tercer lugar, hablemos de talento. El talento no entiende de etiquetas (sexo, edad o raza), sólo de competencias, habilidades, visiones, ideas y experiencias diferentes que una empresa necesita para llevar a cabo una actividad empresarial. Los prejuicios basados en etiquetas reducen la competitividad de la organización, mientras que la ausencia de los mismos atrae el talento de forma natural y sostenible.
  1. La eliminación de Prejuicios y la lucha contra la discriminación laboral son mayoritariamente los ámbitos de actuación de las políticas de Diversidad e Inclusión en la actualidad. Aquí si cabrían las políticas específicas de no discriminación para ciertos grupos tradicionalmente excluidos. Sensibilización, formación, comunicación, identificar los prejuicios, sesgos inconscientes, es a día de hoy, la gran apuesta de la empresa en esta materia
  1. Por último, la Inclusión sociolaboral adquiere relevancia en las políticas de D&I como consecuencia de los niveles elevados de exclusión social en nuestra sociedad. Las empresas tenemos que asumir nuestra responsabilidad y contribuir a reducirla desarrollando iniciativas educativas, formativas y laborales que ayuden a empoderar a las personas más vulnerables de nuestra sociedad.

¿Y cuáles son los beneficios? Estos son los principales que las empresas ya están experimentando:

  • Mejora de la experiencia de nuestros grupos de interés con nuestra marca. Es fundamental cuidar la relación de nuestra empresa con todos sus públicos desde la base de la diversidad e inclusión.
  • Contribuye a incrementar la competitividad del talento de la empresa y, por lo tanto, variables como la productividad y el rendimiento de nuestros profesionales.
  • Fomento de la innovación y el intraemprendimiento, ya que, a mayor diversidad de experiencias y puntos de vista, se favorece más la creatividad y los modelos de trabajo colaborativos.
  • La visión D&I ayuda a construir organizaciones inclusivas que se adecúen a las realidades de las personas con el fin de atraer, retener y multiplicar el talento, así como consolidar el bienestar de los empleados.

Es por ello, que hemos reconocido aquellas organizaciones que ya están caminando en ese sentido y a aquellas cuyas iniciativas en materia de Diversidad les está diferenciando en su mercado.

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