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Con frecuencia se oye hablar del calor o el fragor de la batalla, en alusión a la pasión o incluso el desbordamiento con el que se defienden las posiciones personales o argumentos profesionales en el ámbito de trabajo. 

Sin embargo, el término "candor" en inglés, que hace referencia a la honestidad y sinceridad y que se aparta un poco del significado español de inocencia, nos remite a la necesidad de comunicar con franqueza lo que se opina o piensa y constituye una actitud fundamental en los directivos de empresa en el momento de determinar qué es relevante tanto para la compañía como para las partes interesadas.

Nuestra cultura, sin entrar en juicios de valor, nos hace temer la sinceridad ante un hipotético riesgo de convertirnos en un sincericida. Es frecuente verse envuelto en reuniones donde se pierde el tiempo entre comentarios y argumentos poco honestos debidamente colgados en un bonito Power Point o parapetados tras una blanca sonrisa. El domesticado sentimiento que conduce a evitar el conflicto es humano y comprensible pero no es necesariamente positivo, y conduce en ocasiones a que aquello que realmente se piensa quede para las conversaciones informales de pasillo en vez de ser compartido en el foro adecuado.

Existen algunas técnicas para evitar esta aversión a ser directos y claros por temor a ofender a otras personas o a ser interpretado como el "negativo" de la reunión o incluso a sufrir represalias debido a las asimetrías de poder de las jerarquizadas estructuras empresariales. 

1.- Dividir las reuniones en pequeños grupos de dos o tres personas que trabajan juntas durante breves períodos de tiempo y posteriormente exponen sus conclusiones al conjunto de la audiencia.

2.- Designar un "Yoda". En según que ámbitos elegir a la persona adecuada es muy fácil, en otros quizá hay que mirar un poco más detenidamente. Como en la conocida película "Star Wars", el maestro Yoda de la reunión se encargará de que todos participen y se expongan los argumentos que deben ser clarificados.

3.- Practicar con el feedback para no caer en la crítica negativa ni orientar la escucha en modo reactivo. Saber transmitir con honestidad y orientación a la mejora continua del grupo es extraordinariamente positivo.

Cuando determinamos que información queremos comunicar a las partes interesadas hay que realizar un buen número de reuniones con directivos de la empresa, exponer lo que se opina respecto de lo que es relevante, para quién lo es y el modo en que se puede responder a las expectativas detectadas, en estas reuniones la honestidad es imprescindible y redunda sin lugar a dudas en la calidad de la información final.   

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