El presidente de la Fundación Empresa y Sociedad, Juan Arena, presentó el pasado jueves la dimisión irrevocable al frente de la institución debido a que el Protectorado de Fundaciones ha reconocido los derechos de veto de los tres fundadores. Entre éstos se encuentra el antiguo director general de la Fundación, Francisco Abad, quien fue apartado de su cargo hace ahora seis meses. La que fuera la Fundación de referencia, en temas de Acción Social, para las grandes empresas parece que tiene hoy sus días contados.
El presidente de la Fundación Empresa y Sociedad, Juan Arena, presentó el pasado jueves la dimisión irrevocable al frente de la institución debido a que el Protectorado de Fundaciones ha reconocido los derechos de veto de los tres fundadores. Entre éstos se encuentra el antiguo director general de la Fundación, Francisco Abad, quien fue apartado de su cargo hace ahora seis meses. La que fuera la Fundación de referencia, en temas de Acción Social, para las grandes empresas parece que tiene hoy sus días contados.
El presidente de la Fundación Empresa y Sociedad (FES), Juan Arena, ha
presentado la dimisión irrevocable al frente de la institución "debido a
la imposibilidad de mantener un modelo de gestión democrático y
ajustado a los valores de Buen Gobierno".
En su decisión de abandonar la Fundación le acompañan, asimismo, los miembros de la Comisión Permanente, Maite Arango, Jaime Castellanos, Carmen Mur y Alfredo Sáenz.
La dimisión del Presidente y de los miembros de la Comisión Permanente se hace efectiva tras "conocer que el Protectorado de Fundaciones no puede avalar el acuerdo del Patronato de modificar los estatutos con el fin de eliminar distintos privilegios atribuidos a los fundadores; entre otros, el derecho de veto a determinados acuerdos del Patronato."
Según señala Juan Arena, la dimisión se produce porque “Existía un derecho de veto atribuido a los fundadores que podían, por ejemplo, paralizar el cambio de Estatutos o el nombramiento de Patronos. Estos privilegios impedían que la Fundación, que cuenta entre sus cuarenta Patronos y ochenta Socios con lo mejor de las Empresas españolas, se rigiera por los principios de Gobierno Corporativo que nos parecen imprescindibles”.
“No es sostenible una fundación en la que una sola persona disponga de privilegios que puedan anular las decisiones adoptadas por la mayoría de los Patronos. Y más, como es el caso, cuando en esa institución los Patronos y Socios representan a importantes empresas voluntariamente comprometidas con la acción social. Quienes abandonamos la Fundación Empresa y Sociedad seguiremos defendiendo y apoyando la acción social empresarial y, desde este momento, empezaremos a trabajar para constituir una nueva fundación que responda a una gestión democrática fundamentada en los valores de Buen Gobierno”.
Cuatro miembros históricos del Patronato de la Fundación (su antiguo Presidente, Felipe Oriol, Ignacio Muñoz Pidal, Ricardo Egea y Pelayo Primo de Rivera) han decidido permanecer en FES para mantener la legalidad de los acuerdos adoptados y asegurar que se preservan los valores y el correcto funcionamiento de la fundación.
Por su parte, el hasta ahora Vicepresidente Primero de FES, Ignacio Muñoz Pidal, quien continuará en el Patronato de la misma, ha dicho que: “Entendemos y compartimos la decisión que se han visto obligados a tomar Juan Arena y los Patronos. Nuestra única razón para no acompañarles en este momento es que, como Patronos de FES desde su inicio, queremos defender la legalidad de los acuerdos del Patronato y conseguir que sean eliminadas unas prerrogativas a favor de los fundadores que no tienen razón de ser”.