
Madrid reúne las mejores condiciones de España para desarrollar un ecosistema de emprendimiento orientado a generar transformaciones sociales y ambientales. Así lo recoge el Índice de Ecosistemas de Emprendimiento de Impacto, elaborado por Impact Hub Madrid e Impact Hub Donostia a partir del análisis de las 50 provincias españolas.
La herramienta examina más de 120 indicadores agrupados en tres grandes dimensiones: salud social, salud ecológica y salud económica-emprendedora. Su finalidad no es establecer una competición entre provincias, sino identificar las fortalezas y debilidades de cada territorio para mejorar su capacidad de adaptación, colaboración e innovación.
Los resultados fueron presentados durante un encuentro organizado por Impact Hub Madrid en el que participaron representantes de las administraciones públicas, empresas, universidades, fondos de inversión y organizaciones vinculadas al emprendimiento de impacto.
La Comunidad de Madrid ocupa el primer puesto en salud social, el segundo en salud económica y el octavo en salud ecológica. Entre sus principales fortalezas aparecen el bienestar económico, la conectividad, la cultura, la economía del conocimiento y los indicadores relacionados con la salud.
El estudio también destaca su tasa de actividad emprendedora, la disponibilidad de espacios de trabajo compartido, las iniciativas de apoyo a nuevos proyectos, la presencia de asociaciones empresariales y el nivel educativo de la población. A ello se suma una elevada concentración de entidades capaces de conectar talento, inversión, conocimiento e instituciones.
Sin embargo, el liderazgo madrileño convive con desafíos relevantes. El índice identifica margen de mejora en la participación de las mujeres en el mercado laboral y en los puestos de responsabilidad, así como en el avance de la transición energética y de la economía circular.
También señala resultados más modestos en variables vinculadas con la economía social, el cooperativismo, el sector primario y determinadas actividades relacionadas con la producción de recursos. Esta situación responde, en parte, a la especialización de Madrid como región metropolitana centrada en los servicios avanzados, la investigación y la generación de conocimiento.
Para Alberto Alonso, director de Impact Hub Madrid, la región dispone de una gran capacidad para articular empresas, instituciones y talento, aunque debe responder a problemas como el acceso a la vivienda, la circularidad y la gestión de los recursos. En este contexto, consideró esencial continuar fortaleciendo las conexiones entre los distintos actores para acelerar las transformaciones pendientes.
Durante el encuentro, las administraciones y las organizaciones participantes coincidieron en que la innovación territorial no depende solamente de la cantidad de empresas o del tamaño de la economía. También requiere relaciones estables entre el sector público, las universidades, los centros tecnológicos, los inversores, las compañías y las personas emprendedoras.
El concejal delegado de Innovación y Emprendimiento del Ayuntamiento de Madrid, Ángel Niño, explicó que la estrategia desarrollada durante los últimos siete años busca consolidar a la ciudad como un referente europeo. Según señaló, el impacto económico debe estar acompañado de beneficios sociales y de una colaboración capaz de ofrecer respuestas a los desafíos colectivos.
En representación del Ayuntamiento también participaron responsables de las áreas de innovación, emprendimiento, economía, comercio y consumo. Por parte de la Comunidad de Madrid asistieron representantes de los departamentos de estrategia digital, investigación, innovación tecnológica, trabajo autónomo y emprendimiento.
La directora general de Investigación e Innovación Tecnológica, Marina Villegas, destacó el cambio cultural experimentado por las empresas durante la última década gracias al avance de la innovación abierta. Ignacio Azorín, director general de Estrategia Digital, defendió la necesidad de construir conexiones efectivas entre los proyectos innovadores y las administraciones para facilitar su consolidación.
Nikolay Yordanov, director general de Autónomos y Emprendimiento, recordó que la región está formada por 179 municipios y que el apoyo no puede concentrarse exclusivamente en la capital. Como ejemplo, mencionó los talleres impulsados en la Sierra Norte para promover iniciativas vinculadas con las necesidades y oportunidades de cada localidad.
El diagnóstico también abre un debate sobre la dependencia de Madrid respecto de otras provincias que suministran alimentos, energía y otros recursos esenciales. Reforzar esas relaciones y reconocer la complementariedad territorial resulta clave para construir un modelo más resistente ante las crisis económicas, climáticas y sociales.
Rafa Cobo, Regenerative Lead de Impact Hub, sostuvo que la principal ventaja de Madrid no reside únicamente en su peso económico, sino en su capacidad para atraer talento y conectar actores diversos. No obstante, advirtió de la necesidad de fortalecer la resiliencia regional y la cooperación con otros ecosistemas.
Según el responsable, Madrid cuenta con condiciones para convertirse en un espacio de experimentación, un “Territorio Lab” en el que administraciones, empresas y organizaciones prueben soluciones capaces de impulsar cambios sistémicos.
El Índice de Ecosistemas de Emprendimiento de Impacto fue desarrollado durante 2025 y 2026 por Impact Hub Madrid e Impact Hub Donostia, con el apoyo técnico de Mercatec Investigación Estratégica y financiación del Programa ALIANZAS ES del Ministerio de Trabajo y Economía Social.