Publicado el
Con un récord de 600 asistentes, el XXIII Congreso de Fundraising celebrado en Madrid ha puesto sobre la mesa los principales desafíos del Tercer Sector en un contexto marcado por la emergencia climática, la polarización social y la desinformación. Durante tres jornadas, organizaciones, expertos y comunicadores han explorado nuevas estrategias para impulsar un modelo más sostenible, transparente y conectado con las personas.
El fundraising se reinventa: alianzas, tecnología y propósito para enfrentar los grandes retos actuales

El Congreso de Fundraising organizado por la Asociación Española de Fundraising (AEFr) ha cerrado su XXIII edición con una participación histórica: 600 profesionales del ámbito del marketing, la comunicación y la captación de fondos procedentes de 130 entidades no lucrativas (ENL) se han reunido en Madrid para analizar cómo afrontar los retos que plantea la transición ecológica, la crisis de confianza social y el papel cada vez más central de la tecnología.

Según informa la AEFr, el encuentro ha reunido a más de 50 ponentes nacionales e internacionales que, a lo largo de tres días, han compartido herramientas, experiencias y propuestas para reforzar el impacto social de las organizaciones en un contexto de alta complejidad.

Tecnología con propósito y comunidades digitales

La inauguración corrió a cargo de Glòria Oliver, presidenta de la AEFr, quien subrayó la necesidad de fortalecer la confianza ciudadana y contrarrestar la desinformación mediante una comunicación más eficaz y emocional. Oliver destacó también la importancia del trabajo en red: “Debemos avanzar hacia un Tercer Sector más fuerte, sostenible y conectado con las personas”.

La sesión inaugural fue protagonizada por Paul de Gregorio, referente europeo en fundraising digital, que instó a las organizaciones a construir poder colectivo en la red. “El fundraising por sí solo no cambia el mundo; lo hacen las personas movilizadas por causas claras”, afirmó.

Entre los desafíos más analizados destacaron la gestión de la reputación en escenarios de riesgo, la desinformación como amenaza estructural, y la necesidad de crear comunidades digitales auténticas. Ximena Villagrán, de Maldita.es, advirtió que la desinformación “ya no es marginal: afecta a todas nuestras relaciones sociales y puede dañar seriamente la legitimidad de las ONG”.

El programa incluyó más de 30 talleres orientados a mejorar la práctica diaria de las entidades. Desde campañas de alto impacto con personas refugiadas junto a Médicos del Mundo, hasta la gestión de la respuesta a emergencias climáticas como la DANA por parte de Cruz Roja Española. Otros espacios formativos abordaron nuevas narrativas en redes sociales, el potencial de TikTok para el activismo digital, y estrategias para convertir pequeños donantes en aliados estables a largo plazo.

Una de las novedades más valoradas por los asistentes fue el bloque dedicado a la inversión de impacto, que gana fuerza como herramienta clave para garantizar la sostenibilidad financiera de las ENL sin renunciar a sus valores. Fundación Anesvad, Fundación Pasqual Maragall, Educo y Save the Children compartieron experiencias concretas sobre cómo están canalizando fondos bajo criterios sociales, medioambientales y económicos.

Marta Femia, de Fundación Anesvad, explicó que el 40% de su cartera ya se invierte en fondos gestionados íntegramente por gestoras africanas, alineadas con su misión. Por su parte, Carolina Unzeta presentó la iniciativa internacional Save the Children Global Ventures, orientada a financiar proyectos de salud y educación en África con apoyo de capital público y privado.

La comunicación fue otro eje central. Expertas como Tábata Peregrín y Eulàlia Tort coincidieron en que, ante una sobrecarga de mensajes, resulta imprescindible trabajar tanto en el fondo como en la forma del relato. “Lo que no se comunica bien, no genera confianza ni moviliza”, señalaron. La clausura del evento corrió a cargo de Diana de Arias, fundadora del proyecto Decedario, que compartió su testimonio personal de superación tras un ictus y cómo ha transformado su experiencia en innovación social. Su intervención sirvió de cierre emotivo y ejemplo inspirador para todas las personas que trabajan en el Tercer Sector.

 

En un momento de gran incertidumbre global, el XXIII Congreso de Fundraising ha evidenciado que las entidades sociales están lejos de quedarse atrás. A través de la innovación, la inversión responsable y una comunicación más empática, el Tercer Sector se proyecta como un actor clave para avanzar hacia un modelo más justo, resiliente y alineado con los principios de sostenibilidad.

En este artículo se habla de:
NoticiasactualidadFundraising

¡Comparte este contenido en redes!

Este sitio utiliza cookies de terceros para medir y mejorar su experiencia.
Tu decides si las aceptas o rechazas:
Más información sobre Cookies