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Con motivo del Día Mundial del Ozono, celebrado ayer 16 de septiembre, la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) ha publicado nuevos datos que revelan que, en 2022, la Unión Europea (UE) siguió avanzando positivamente hacia el objetivo pautados en el continente y el compromiso mundial de eliminar progresivamente el uso de sustancias que agotan la capa de ozono.
La UE avanza en la eliminación del uso de sustancias químicas que dañan la capa de ozono

Ayer, 16 de septiembre, se celebró el Día Mundial del Ozono, una fecha que conmemora la firma del Protocolo de Montreal firmado en 1987, un acuerdo internacional destinado a proteger la capa de ozono de la Tierra al reducir la producción y el consumo de sustancias que agotan el ozono estratosférico.

La capa de ozono es una capa de gas ozono (O3) que se encuentra en la estratosfera de la Tierra y desempeña un papel fundamental en la protección de la vida en la Tierra, ya que absorbe la mayor parte de la radiación ultravioleta dañina del sol. Sin la capa de ozono, esta radiación dañina alcanzaría la superficie de la Tierra y causaría daños graves a la vida, incluyendo un aumento en los casos de cáncer de piel, cataratas, daño al ADN y otros problemas de salud. El Protocolo de Montreal fue un importante acuerdo internacional que llevó a la eliminación gradual de muchas sustancias químicas dañinas para la capa de ozono, como los clorofluorocarbonos (CFC). Como resultado, la capa de ozono ha mostrado signos de recuperación lenta pero constante en las últimas décadas.

Con motivo de la efeméride, la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) ha publicado un nuevo informe que muestra que, en 2022, la Unión Europea (UE) siguió avanzando positivamente hacia el objetivo de la UE y el compromiso mundial de eliminar progresivamente el uso de sustancias que agotan la capa de ozono. Según los expertos, durante el pasado ejercicio, la producción y el uso de estas sustancias por parte de los Estados miembros de la UE fue inferior a las cantidades destruidas y exportadas.

El indicador de la AEMA sobre el consumo de sustancias que agotan la capa de ozono muestra que la UE sigue eliminando activamente el uso de estas sustancias químicas, de acuerdo con su compromiso en virtud del Protocolo de Montreal. Las sustancias que agotan la capa de ozono (SAO) se utilizan ampliamente en refrigerantes, polímeros, productos farmacéuticos y productos químicos agrícolas. En este sentido, los datos de 2022 muestran que el consumo de SAO en la UE fue negativo (-3.623 toneladas métricas). Un consumo negativo de SAO significa estadísticamente que se destruyeron o exportaron más sustancias de este tipo de las que se produjeron o importaron.

Sin dudas, detener el uso de sustancias que agotan la capa de ozono es crucial para proteger la capa de ozono de la atmósfera terrestre. La capa de ozono cumple una importante función, ya que absorbe los rayos ultravioleta del sol, que pueden suponer un peligro para el medio ambiente y la salud humana. Cabe destacar que diversas investigaciones afirman que la eliminación del uso de sustancias químicas que dañan la capa de ozono es de vital importancia por varias razones:

  1. Protección de la salud humana: El agotamiento de la capa de ozono permite que aumente la cantidad de radiación ultravioleta (UV) dañina que llega a la Tierra. La exposición a la radiación UV-B y UV-C se ha relacionado con problemas de salud como el cáncer de piel, cataratas, supresión del sistema inmunológico y daño al ADN. Al eliminar las sustancias que dañan la capa de ozono, se reduce el riesgo de estos problemas de salud en la población.
  2. Preservación de la vida marina y terrestre: La radiación UV perjudica a la vida marina y terrestre, incluyendo a los fitoplancton, que forman la base de la cadena alimentaria marina, y a los animales terrestres que pueden sufrir daños en su ADN y disminución de las poblaciones. Al proteger la capa de ozono, se contribuye a la conservación de la biodiversidad.
  3. Seguridad alimentaria y agrícola: Las plantas y los cultivos también pueden verse afectados por la radiación UV excesiva. Esto puede reducir la producción de alimentos y la calidad de los cultivos, lo que a su vez afecta la seguridad alimentaria y la economía agrícola.
  4. Protección de los ecosistemas terrestres y acuáticos: Los ecosistemas naturales son vulnerables a los efectos de la radiación UV. Al proteger la capa de ozono, se contribuye a mantener la salud de estos ecosistemas, lo que es fundamental para mantener un equilibrio en los ecosistemas y la sostenibilidad ambiental.
  5. Compromiso con acuerdos internacionales: La eliminación de sustancias que dañan la capa de ozono está en línea con acuerdos internacionales como el Protocolo de Montreal. El cumplimiento de estos acuerdos demuestra la capacidad de la comunidad internacional para abordar problemas ambientales globales y proteger el medio ambiente.
  6. Beneficios a largo plazo: La eliminación de sustancias químicas dañinas para la capa de ozono no solo beneficia a las generaciones actuales, sino que también tiene un impacto positivo a largo plazo, asegurando un planeta más seguro y saludable para las futuras generaciones.

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