
El Día Mundial de las Personas Refugiadas se celebra el 20 de junio de cada año para honrar y reconocer el valor, la resistencia y la determinación de las personas que se han visto obligadas a huir de sus hogares debido a conflictos, persecución y violaciones de los derechos humanos.Esta fecha fue establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2000 para destacar la difícil situación que enfrentan los refugiados en todo el mundo y para mostrar solidaridad con ellos. La celebración de este día busca crear conciencia sobre la situación de las personas refugiadas y promover la empatía y el apoyo hacia ellos.
Celebra la fuerza y el coraje de las personas que se han visto obligadas a huir de su país de origen para escapar del conflicto o la persecución. Este día es una ocasión para fomentar la empatía y la comprensión de su difícil situación, para reconocer su resiliencia en la reconstrucción de sus vidas y las diversas contribuciones que hacen a las comunidades y sociedades de acogida. Sin embargo, millones de personas continuaron enfrentándose a peligros inaceptables. Hace solo unos días, unas 78 personas en movimiento murieron cuando su embarcación naufragó en el mar Mediterráneo.
Cruz Roja advierte que el total mundial de personas refugiadas y desplazadas internas se mantienen en máximos históricos, impulsados por la persecución, las violaciones de los derechos humanos, los desastres, las emergencias climáticas, los conflictos nuevos y antiguos y otras crisis. Según cifras oficiales, sólo en España, las peticiones de asilo son un 82% más que en el año anterior, tras dejar atrás las restricciones fronterizas impuestas durante la pandemia, y pese a los obstáculos que están teniendo las personas para acceder al procedimiento de asilo.
Para muchas personas, la migración les ha permitido vivir vidas seguras y dignas y hacer contribuciones económicas, sociales y culturales tanto en sus países de origen como de destino. En este día, Cruz Roja quiere resaltar que, además, aportan mucho a nuestra sociedad, también como voluntarias que trabajan, crean o cuidan de las personas mayores, y suponen una gran ventaja para la comunidad en la que residen, su desarrollo social, cultural y económico. Promover el diálogo, la comprensión y la confianza entre las personas refugiadas y comunidades es fundamental para garantizar la cohesión social.
Cabe recordar que, en 2022, en el conjunto de la Unión Europea se registraron 963.067 solicitudes de protección internacional, frente a las 630.630 del año anterior. Los tres principales países donde solicitaron asilo fueron: Alemania, con 243.835; Francia, con 156.455; y España, con 118.842.A esto hay que sumar en España las más de 161.037 personas procedentes de Ucrania que obtuvieron protección temporal, desde la histórica activación de este mecanismo en marzo de 2022. La puesta en marcha de los Centros de Recepción, Atención y Derivación (CREADE) ha permitido aliviar el sistema de asilo y garantizar derechos fundamentales en tiempo récord. Entre el 1 de enero y el 31 de mayo de 2023 se han presentado 70.750 solicitudes de protección internacional, y hasta marzo, 3.696 de protección temporal de personas que huyen del conflicto de Ucrania.
Venezuela (45.748), Colombia (36.012), Perú (8.937), Marruecos (3.905) y Honduras (3.017) fueron las cinco principales nacionalidades de origen de las personas que solicitaron asilo. Por tanto, Latinoamérica sigue siendo la región con mayor número de personas buscando refugio en España.Por Comunidades Autónomas, el número de solicitudes de asilo fueron en Madrid 47.658, Andalucía 11.722, Catalunya 10.396, Comunidad Valenciana 7.258, Canarias 6.446, Galicia 5.124, Castilla y León 4.489, Región de Murcia 4.086, Euskadi 4.086, Aragón 3.170, Melilla 3.100, Castilla-La Mancha 2.726, Asturias 1.689, Illes Balears 1.236, Extremadura 1.153, Ceuta 1.080, Navarra 982, Cantabria 607, La Rioja 452.
Es importante destacar que el Día Mundial de las Personas Refugiadas no solo se centra en la conmemoración, sino también en la acción. Se insta a los gobiernos, las organizaciones internacionales y las comunidades a trabajar juntos para encontrar soluciones duraderas para los refugiados, brindarles protección, garantizar el respeto de sus derechos humanos y promover su integración y participación en las sociedades de acogida.
El trabajo de Cruz Roja Española en el ámbito de las migraciones se remonta a más de 30 años y, en coherencia con el cumplimiento de su principio inherente de Humanidad, se orienta hacia las personas y colectivos en situación de mayor vulnerabilidad. Así pues, las líneas del trabajo de la Organización en materia de migraciones abarcan la respuesta humanitaria, la protección, el apoyo y la integración y la defensa de las personas inmigrantes, refugiadas y desplazadas. Este programa de atención a personas refugiadas está financiado por la Secretaría de Estado de Migraciones, dependiente del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones del Gobierno de España y en colaboración con las administraciones públicas de ámbito estatal, regional y local.
Ningún ser humano es ilegal, y ningún ser humano debe sufrir la muerte, lesiones o malos tratos mientras busca seguridad o una vida más digna en un país o comunidad diferente. Salvar vidas, incluso a través de esfuerzos internacionales coordinados de búsqueda y rescate en rutas marítimas y terrestres, es una prioridad urgente. Las personas en movimiento se enfrentan a desafíos para acceder a servicios esenciales, riesgos de protección, hostilidad y exclusión. Muchas personas que han sido desplazadas por la fuerza sufren un desplazamiento prolongado y continuo y un futuro incierto en campamentos y entornos urbanos. Las refugiadas, las personas desplazadas y otras personas en movimiento también enfrentan un estigma, una xenofobia y una marginación crecientes, incluso a través de leyes, políticas y prácticas que tienen como objetivo excluirlos y privarlos de sus derechos en algunos países de destino.
La red internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (con 111 Sociedades Nacionales) tiene el imperativo humanitario de responder y la responsabilidad de hacer que estos viajes sean más seguros y dignos, para salvar vidas, reducir los riesgos y brindar acceso a los servicios esenciales con un enfoque basado en las necesidades, independientemente de su estatus, es decir, independientemente de si se les reconoce formalmente como "refugiados", "solicitantes de asilo" o cualquier otra situación legislativa. El voluntariado se encuentra en los cruces fronterizos, repartiendo alimentos y agua; está en los centros de llamadas, conectando a las personas con familiares perdidos; está en aeropuertos, paradas de autobús y estaciones de tren, brindando a las personas una comida caliente, un oído amable y un espacio seguro para descansar.
El apoyo brindado es tan individual como la historia y las experiencias de cada persona; entre la ayuda que Cruz Roja presta a las personas solicitantes de asilo o refugio, independientemente del estado de su solicitud, se encuentran:
Puesta en marcha de Centros de Recepción Atención y Derivación (CREADE). Para facilitar la atención a las personas desplazadas, el Ministerio de Inclusión, en colaboración con el Ministerio de Interior y las entidades que formamos parte del Sistema de Acogida ha puesto en marcha 4 centros en Madrid, Barcelona, Alicante y Málaga. Cruz Roja es la entidad de referencia para la orientación y atención social en los centros de Barcelona y Alicante.