Según la tercera edición del Barómetro de Opinión de la Infancia y la Adolescencia realizado por UNICEF España en colaboración con la Universidad de Sevilla, la COVID-19, la guerra en Ucrania y la economía, son los temas que más preocupan a los niños, niñas y adolescentes en nuestro país. Además, el estudio advierte que se observa un descontento y desconfianza en el sistema político, que pone en riesgo el interés de los jóvenes en una participación política y social activa.
¿Cuáles son las preocupaciones de los jóvenes españoles?

Conocer en profundidad qué opinan las y los jóvenes es clave para desarrollar políticas públicas mejor orientadas. La tercera edición del Barómetro de Opinión de la Infancia y la Adolescencia ha sido fruto de una investigación realizada por un equipo de la Facultad de Psicología de la Universidad de Sevilla que, entre diciembre de 2021 y mayo de 2022, recogió las opiniones de 9.505 niños, niñas y adolescentes (de 11 a 18 años) de 208 centros educativos de toda España.El barómetro es una herramienta que, por una parte, promueve el derecho a la participación infantil al dar a niños, niñas y adolescentes la oportunidad de expresar sus opiniones y preocupaciones sobre temas sociales y políticos; y, por otra parte, quiere convertirse en un instrumento que permita, gracias a la información que aporta, diseñar y aplicar políticas eficaces que no dejen a ningún niño atrás.

Según este estudio, los efectos de la pandemia de COVID-19 (14,6%), junto con la guerra de Ucrania (12,8%), la economía (12,7%), y el cambio climático, el medio ambiente y la contaminación (7,8%), son las principales preocupaciones de los niños, niñas y adolescentes en nuestro país. Estas problemáticas son también, según los jóvenes encuestados, las que más preocupan a la sociedad en general, aunque en distinto orden: economía (26,2%), COVID-19 (respuesta del 22,4%, frente al 40% de la edición anterior) y guerra en Ucrania (9,8%).

Cuando se les preguntó acerca de un listado de determinadas cuestiones sociales en concreto, los abusos sexuales a la infancia destacan como algo que preocupa bastante o mucho a 9 de cada 10 encuestados. Tras esta problemática se sitúan la pobreza y el hambre en el mundo, el acoso y ciberacoso escolar o la salud mental de la infancia y la adolescencia, que preocupa bastante o mucho a 8 de cada 10. En este sentido, Clara (17 años, de Guadalajara), ha resaltado “el estrés que tenemos para los deberes. Nos enseñan a competir, te sientes menos que otra gente, y eso te genera un impacto negativo para la salud mental. Cada vez se habla más, pero sigue teniendo un gran impacto”. Destaca la disminución de la preocupación por la desigualdad de género, el machismo y la violencia machista, que en la primera edición del barómetro (2019-20) preocupaba al 89,1% y se situaba en primer lugar, en la segunda (2020-21) bajaba al octavo con un 80% y en esta tercera edición (2021-22) se sitúa en el decimotercer puesto con un 75,1%.

Además, 1 de cada 10 niños, niñas y adolescentes considera que la situación política y económica de España es buena o muy buena, y la percepción es más positiva a nivel municipal que estatal. Entre un listado de 21 profesiones que se les presentó, las más valoradas resultaron las de médico (8,6), policía (7,6), arquitecto y deportista (ambas con un 7,4). La menos valorada es la de político, con un 4,4. Por otra parte, los resultados del informe muestran también un aumento de la confianza en instituciones -especialmente científicas, centros educativos y ONG-, mientras que los partidos políticos y los políticos son los que obtienen una peor valoración. Asimismo, disminuye el interés de la infancia y la adolescencia en colaborar con organizaciones o en actuar en temas que les afectan.

En esta tercera edición del Barómetro se ha incluido un bloque complementario sobre estereotipos de género. En este sentido cabe destacar que, si bien prima la igualdad en todas las profesiones sobre las que se les preguntó, dos de ellas muestran los estereotipos de género más marcados: policía y el cuidado de niños: el 19,6% considera que policía es un trabajo que deberían hacer solo o sobre todo los hombres; y el 21% de la muestra considera que el trabajo de cuidar niños debería ser hecho solo o sobre todo por mujeres. Además, persiste también la idea de que hay actitudes más propias de un sexo que de otro. En torno a 1 de cada 10 participantes consideran que hay cuestiones más propias de hombres, como es ser dominantes o actuar como un líder, mientras que hay otras más frecuentes en mujeres, como expresar cariño abiertamente o querer lucir un buen aspecto.

En cuanto a su bienestar y satisfacción, el barómetro refleja que, en general, los niños, niñas y adolescentes valoran positivamente su vida y tienen un bienestar subjetivo elevado; sus amistades, familia, mascotas y hobbies son los elementos que más valoran y les hacen felices. Sin embargo, los porcentajes bajan en los niveles adquisitivos bajos y, por ejemplo, el 8,5% de los niños y niñas de nivel adquisitivo bajo se sienten siempre tristes, frente al 5,6% del nivel adquisitivo alto. En general el nivel de bienestar ha aumentado respecto a la anterior edición del barómetro, coincidiendo con los momentos más álgidos de la pandemia, aunque esta sigue siendo la mayor preocupación porque, como ha asegurado José Ángel (15 años, de Úbeda), “se ha pasado muy mal. Veo normal que sea una de nuestras preocupaciones. Yo he tenido mucho miedo, y todavía tengo”.

Finalmente, a partir del análisis de las respuestas, UNICEF realizó una serie de recomendaciones:

  • Consolidar un sistema de recogida de las opiniones de la infancia y la adolescencia, que permita analizar e incorporar los resultados a las políticas.
  • Incorporar la visión y participación activa de niños, niñas y adolescentes en todo el ciclo de desarrollo normativo, planes y legislación que les afecte directamente.
  • Fortalecer la participación infantil y adolescente en escala local, autonómica y estatal, incluyendo a los colectivos más vulnerables.
  • Acercar la actividad política a niños, niñas y adolescentes, generar espacios de intercambio de opiniones y de rendición de cuentas por parte de los responsables políticos.
  • Profundizar en las preocupaciones señaladas por los propios niños, niñas y adolescentes en el marco de este informe, para conocer los desafíos y las posibles actuaciones de mejora en dichas cuestiones.
  • Explorar las razones que llevan a los niños, niñas y adolescentes a mostrar descontento y desconfianza en el sistema político, para encontrar la manera de motivarles a implicarse y participar en la vida política.
  • Potenciar en los centros educativos la participación e implicación social, y fomentar una cultura escolar participativas.
  • Propiciar la participación de niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad, dando respuesta concreta a sus necesidades en las políticas públicas.

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