A priori parecieran dos universos sin muchos puntos de conexión, sin embargo, la salud y el bienestar constituyen un eje fundamental de la sostenibilidad de las empresas. Así lo explica el Grupo de Acción de Salud y Sostenibilidad de Forética que ha publicado un informe a donde analiza en profundidad estas cuestiones. El impacto de la COVID-19 ha situado la agenda social en el centro del debate en torno a la sostenibilidad. La investigación explica que, ante futuras crisis de salud global se requiere un enfoque más holístico y proactivo de la salud organizacional para contar con las herramientas que permitan responder de forma efectiva y construir empresas más competitivas.
Salud y cambio climático: ¿por qué es relevante en el contexto empresarial?

La crisis sanitaria provocada por el coronavirus ha demostrado la vulnerabilidad de los sistemas ante el poder de la naturaleza y ha hecho tangible la explicación de las implicaciones de estos grandes riesgos globales. Aunque históricamente se ha pensado a la salud de las personas de manera aislada, la pandemia nos ha demostrado que es imprescindible abordarla de manera holística y es allí a donde las empresas juegan un rol importante.

Sin embargo, no todas las empresas comprenden la relevancia de la temática. Concretamente, una investigación llevada a cabo por el Grupo de Acción de Salud y Sostenibilidad de Forética revela que solo el 25% de las empresas del IBEX 35 analizadas en un estudio establece un vínculo directo entre la salud y el cambio climático, en este sentido, el documento sostiene que existe un amplio margen de mejora con numerosas oportunidades asociadas. Sin dudas, Las organizaciones se encuentran ante un reto doble al que se puede dar respuesta a través del desarrollo de la tecnología, la colaboración multistakeholder, las alianzas y el desarrollo de soluciones empresariales concretas que establezcan correctamente el vínculo salud - cambio climático.

Ante la pregunta de ¿por qué es relevante la salud en el contexto empresarial? Se abre un universo para indagar. La investigación de Forética cita el Informe de Riesgos Globales del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) del 2021, el cual afirma que cuatro de los cinco riesgos de mayor probabilidad son de carácter ambiental y están estrechamente relacionados con la naturaleza y el cambio climático. Estos son: los fenómenos climáticos extremos, el fracaso de la acción climática, los daños al medio ambiente por la acción humana y la pérdida de biodiversidad.

 Estos riesgos producen efectos múltiples en la salud de las personas y, además, afecta de manera directa a los sistemas socioeconómicos globales. El documento advierte que, según la OMS, se estima que el coste de los daños directos para la salud, sin tener en cuenta los sectores más relacionados con la salud como la agricultura, el agua o el saneamiento, se sitúa entre 2.000 y 4.000 millones de dólares de aquí a 2030. El estudio evidencia que, además de los riesgos directos, también existen riesgos indirectos para la salud y el bienestar provocados por el cambio climático como la crisis económica, la seguridad alimentaria, la salud mental o el bienestar social.

Una vez establecido el vínculo salud y cambio climático es necesario abordar de qué manera se debe dar respuesta desde el ecosistema empresarial teniendo siempre en cuenta la colaboración con stakeholders. Al respecto, la investigación sostiene que será necesario aumentar la ambición a través de acciones empresariales coordinadas para conseguir acuerdos concretos que logren el doble impacto esperado: frenar el cambio climático y mejorar la salud de las personas. Ante esto, las oportunidades que las empresas pueden aprovechar en este contexto son muchas y muy diversas. La investigación muestra que estas acciones llevadas a cabo para establecer este vínculo se centran en:

  • El alineamiento de las iniciativas relacionadas con cambio climático y el impacto que estas tienen sobre la salud
  • La divulgación de contenidos estableciendo y dando visibilidad a este binomio
  • La relación entre determinados riesgos climáticos y el impacto negativo en la salud en caso de materializarse
  • La clasificación bajo el mismo punto estratégico de los aspectos climáticos y de salud.

El estudio concluye que todas las empresas pueden emprender acciones que contribuyan a la resiliencia climática al mismo tiempo que benefician a la salud de las personas.

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