Cinco claves para diseñar una estrategia corporativa de cero emisiones

La COP26 avivó un debate que hace años ya viene avanzando a paso lento: ¿cómo hacer realidad el acuerdo de París? Algo ha cambiado y es que los compromisos de cero emisiones han pasado de ser meras intenciones a ser la norma. Pero la demanda de soluciones y sistemas para cumplirlos supera la oferta. Luego de los acuerdos firmados en Glasgow, se espera una aceleración de la acción climática en toda la economía real: a nivel de sistema, en todas las industrias y dentro de las organizaciones. Para aportar a la reflexión acerca de cómo efectivamente hacer la tan esperada transición dentro de las empresas, la consultora internacional McKinsey publicó un breve informe en el cual propone cinco aspectos fundamentales sobre los cuales deberían centrarse los directivos para tener éxito.

1. Alcanzar las emisiones cero netas es ahora un principio organizativo para las empresas

El informe sostiene que el imperativo de cero emisiones ya no se cuestiona, sino que se ha convertido en un principio organizativo para las compañías y, por lo tanto, estas deben actuar en consecuencia. De este modo, afirman los expertos de la consultora, las empresas pueden sacar provecho de la conversión de sus compromisos en planes de reducción a cero.

En muchos casos, los compromisos de cero emisiones van por delante de los planes de las empresas para cumplirlos. Son relativamente pocas las empresas que han elaborado planes claros y detallados sobre cómo conseguirán el cero neto. Los inversores y los reguladores esperan que lo hagan. Por lo tanto, los líderes que pongan en marcha planes convincentes de reducción a cero pueden distinguir a sus empresas de las demás. Esos planes variarán en sus detalles, por supuesto, pero los que estén bien elaborados contarán con ciertos elementos que se enumeran en el informe:

  • Objetivos de emisiones para los alcances 1, 2 y 3 (los más difíciles de cumplir); estos deben incluir objetivos a largo plazo, así como objetivos a corto plazo para 2025 y 2030, todos ellos alineados con trayectorias de mitigación basadas en la ciencia o trayectorias específicas del sector de autoridades creíbles.
  • Una visión estratégica de los riesgos y oportunidades climáticos para cada parte de la cartera de la empresa, que abarque tanto la dinámica competitiva como las exposiciones medioambientales.
  • Una evaluación sobre el gasto de capital de transición que se requerirá para reducir las emisiones, especialmente de los activos existentes de uso intensivo de emisiones, junto con una postura creíble sobre el uso de créditos de carbono de alta calidad.
  • Un programa de creación de capacidades para supervisar las condiciones externas, tomar decisiones sobre cómo actualizar el plan de la empresa y aplicarlo.
  • Los planes tardan en prepararse, pero las condiciones empresariales cambian rápidamente, como explicamos a continuación. Las empresas no deben esperar para actuar. La mayoría puede tomar medidas sin arrepentirse, incluso mientras elaboran sus planes a largo plazo. Empiece con medidas sencillas que seguramente generen valor; la inversión en eficiencia energética, por ejemplo, suele hacerlo.

2.Se necesitan mercados e instituciones para financiar la transición

Las instituciones financieras han estado a la vanguardia del impulso hacia el cero neto, y continuaron liderando en la COP26. El reto consiste ahora en desplegar suficiente capital con la rapidez necesaria para alcanzar el nivel cero. A nivel de sistema, la investigación sostiene que es preciso centrarse en la ampliación de los mercados y las instituciones que pueden canalizar el dinero hacia la descarbonización y la adaptación. Esto implica la ampliación de los mercados voluntarios de carbono, la reestructuración de los bancos multilaterales de desarrollo, el desarrollo de plataformas nacionales y la creación de mercados de futuros para productos básicos verdes.

Por su parte, en el ámbito de las empresas, los líderes necesitarán capital para descarbonizar sus participaciones y crear negocios que sirvan a los crecientes mercados de bienes y servicios de cero emisiones. Las empresas que posean activos intensivos en carbono podrían trabajar con instituciones financieras que tengan objetivos de cero emisiones en la obtención de fondos para readaptar o retirar estos activos de forma responsable. Excepto cuando se trata de los activos más intensivos en carbono, este enfoque puede ofrecer mayores reducciones de emisiones que la desinversión de activos o su privatización.

3. Asegurar materiales verdes mitigará el riesgo en medio de la escasez y la volatilidad de los precios

La tercera de las claves que propone la investigación apunta a los recursos naturales. En este sentido, explica que el clima extremo no será la única amenaza para las cadenas de suministro en los próximos años. Hay una consecuencia que preocupa a muchos: a medida que aumenta la demanda de materiales con baja intensidad de emisiones, como el acero verde, la capacidad de producción puede no crecer lo suficientemente rápido para seguir el ritmo, al menos a corto plazo. Por ejemplo, para los fabricantes de acero, cemento y otros materiales, la creciente demanda de bienes de cero emisiones constituye una oportunidad, que sólo puede ser satisfecha si descarbonizan su base de activos instalados. Para ello se necesitará un capital importante, así como tecnología y tiempo. Hasta que estas empresas logren realmente el cero neto, podrían buscar otras formas de satisfacer la demanda de materiales ecológicos por parte de los clientes. Un enfoque provisional consiste en obtener créditos de carbono de alta integridad de proyectos basados en la naturaleza.

4. El uso de la tecnología digital para crear transparencia en los costes y los precios puede ser beneficioso

El informe afirma que las instituciones financieras y los gobiernos están pidiendo a las empresas que revelen más información sobre su exposición a los riesgos climáticos y sus planes de acción climática. Esto implicaría un seguimiento más estrecho de las cadenas de valor. La experiencia de las empresas líderes sugiere que la gestión de la sostenibilidad será la próxima frontera de la transformación digital.

Las tecnologías informáticas y de detección distribuidas se prestan bien a la gestión de la cadena de valor, y la reducción de las emisiones representa uno de los problemas más espinosos de la cadena de valor que hemos presenciado. En cada punto de la cadena de valor de una empresa, los costes podrían aumentar a medida que los proveedores y socios comerciales reduzcan sus emisiones. Los sistemas digitales de seguimiento y localización de mercancías podrían ayudar a revelar dónde se concentran las emisiones para que las empresas puedan tomar medidas para reducirlas.

5.Las inversiones verdes pueden proteger a las personas y a las empresas de los riesgos climáticos físicos

Las empresas también podrían sufrir interrupciones más frecuentes a medida que aumenten los riesgos físicos de los peligros climáticos. Sin embargo, si aumentan su capacidad de recuperación, pueden mejorar su capacidad para mantener la continuidad de su negocio, lo que puede ser una fuente de confianza, por no hablar de la ventaja competitiva.

El informe concluye que estas cinco claves pueden contribuir en gran medida para las empresas transiten el camino hacia la descarbonización con éxito. A pesar de cualquier debate sobre si la COP26 fue un éxito, resulta importante resaltar que el impulso ha cambiado hacia el cero neto ha aumentado, proporcionando a las empresas un nuevo principio de organización. La transición hacia el cero neto será complicada, no hay dudas, pero vamos por buen camino.    

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