A mediados de octubre de este año CONCORD Europe presentó el Informe anual AidWatch 2020 en el cual se advierte que la Unión Europea estuvo lejos de lograr lo que se había propuesto como objetivos. Asimismo, España retrocedió ligeramente con respecto al año anterior. Los datos analizados corresponden al año 2020 y demuestran con claridad que la UE y sus Estados miembros incumplen sus compromisos con la cooperación de manera sistemática. El informe afirma que la negociación de los presupuestos y la reforma del sistema de cooperación hacia uno más sólido y comprometido deberían reforzar una política pública esencial en el contexto actual de crisis sistémica provocado por la pandemia.
Informe AidWatch 2020: Europa incumplió sus compromisos con la cooperación internacional

Mientras el mundo sigue lidiando con la pandemia mundial de COVID-19 y sus consecuencias, el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 se ha convertido en un desafío aún mayor. Si queremos tener éxito, la Unión Europea (UE), como mayor donante mundial de Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD), tiene un papel crucial que desempeñar. La semana pasado CONCORD Europe presentó su informe anual AidWatch. Este ofrece un análisis detallado de la cantidad y la calidad de la AOD de la UE a lo largo de 2020, evaluando si es "Suficiente", "Empleada correctamente", "Eficaz" y "Centrada en la igualdad". El informe también contiene una visión general del nuevo instrumento presupuestario Europa Global, que financiará la AOD de la UE de 2021 a 2027.

También se incluye una serie de páginas por países, con un análisis de la política de AOD de cada uno de los 25 Estados miembros de la UE, así como del Reino Unido y las instituciones de la UE. En un contexto mundial en el que 140 millones más de personas se verán empujadas a la pobreza extrema, la política de cooperación es determinante. No apostar por su erradicación significa eludir responsabilidades e incumplir los objetivos acordados internacionalmente.

Los datos muestran que, desde que este informe nació, en 2005, la Unión Europea ha incumplido los objetivos acordados internacionalmente siempre. En 2020, la AOD europea fue del 0,50% de la Renta Nacional Bruta. Esta cifra supuso un aumento del 0,42% con respecto a 2019. Este aumento, sin embargo, fue resultado de la contracción de la economía europea como resultado de la pandemia mundial.

Ciertamente, los resultados que arroja la investigación son preocupantes. La UE, a pesar de mantener su posición en 2020 como el mayor bloque de donantes de AOD, está muy lejos de cumplir su objetivo inicial. Además, es importante destacar que incluso debiera haber un aumento en un contexto de una economía que se contrae a causa de la pandemia de COVID-19.

Aunque en términos generales los resultados en su conjunto son desalentadores, cabe destacar que Los países donantes de la UE responden de manera desigual. A pesar de la presión para recortar los presupuestos destinados a cooperación, algunos Estados incrementaron la ayuda e incluso superaron el objetivo del 0,7%. En este escenario, España continuó a la cola de Europa y se quedó en un 0,22%, por detrás de países como Hungría, con un 0,27%. La propuesta de presupuestos generales del Estado para 2022, recién presentada, muestra una subida en los fondos, aunque aún no alcanza el necesario 0,35% como camino converger con Europa y alcanzar el 0,5% al que se ha comprometido el Gobierno para final de legislatura.

El estudio realizado por CONCORD recuerda que se necesitan mayores esfuerzos para responder a los enormes impactos sociales y económicos que la pandemia ha tenido en amplias regiones del planeta. Si bien es indiscutible que el número final que se done es determinante, más allá de la cantidad, es importante poner el foco en la calidad de la ayuda. El Informe AidWatch alerta sobre algunas tendencias que son preocupantes. Donantes como Francia y Alemania están optando por otorgar financiación mediante préstamos en lugar de subvenciones; se teme que otros países puedan hacer lo mismo y alimentar de esta forma la espiral de la deuda externa de países ya altamente endeudados.

Los procesos de contracción de deuda externa son complejos y muy perjudiciales en el mediano y largo plazo para los países con economías más débiles. Las condiciones, el aumento de las tasas de interés y la inflación hacen que luego el pago de dichas deudas se convierta en la pesadilla de las administraciones. Durante casi dos décadas, el informe AidWatch ha pedido a la UE y a sus estados aumenten los esfuerzos para cumplir sus propios objetivos de AOD; en los últimos años también ha demandado el cumplimiento de la Agenda 2030. La cooperación es una expresión esencial de solidaridad, pero también de responsabilidad ante problemas globales que nos afectan como humanidad. Se trata de garantizar derechos humanos, no de juegos políticos.

Otra de las preocupaciones que manifiesta el informe es que se teme que Team Europe, la respuesta de la UE a la pandemia en los países socios, se esté quedando corta en lo que respecta al compromiso europeo de hacer que la Ayuda Oficial al Desarrollo sea eficaz e inclusiva. El enfoque carece de transparencia, la sociedad civil ha sido en gran parte excluida del proceso y la apropiación de los países socios parece escasa. Esto es preocupante especialmente si tenemos en cuenta persecución de defensores y defensoras de derechos humanos, y la reducción del espacio cívico y democrático.

Europa no está a la altura de las circunstancias mundiales y nuestro país no es la excepción. El documento observa que España no sólo no ha alcanzado los objetivos que se había propuesto, sino que, además, ha retrocedido respecto al año anterior. Por lo tanto, las y los expertos de CONCORD realizan una serie de recomendaciones para el país. En primer lugar, poner en marcha una reforma ambiciosa y dialogada con todos los actores. Al tiempo que se asegure que la lucha contra la pobreza y las desigualdades, la agenda feminista y ecologista, los derechos humanos y la promoción del espacio cívico y democrático sean los objetivos centrales.

En segundo lugar, el informe insta a España a trazar una hoja de ruta para lograr el objetivo del 0,5% en 2023, como un paso hacia el objetivo del 0,7%. Asegurar que la lucha contra la pobreza y las desigualdades y la defensa de los derechos humanos, la sostenibilidad y la eficacia son el enfoque principal de la cooperación financiera. En tercer lugar, se marca la necesidad de generar un nuevo marco de relación con las ONGD, el cual debe tener en cuenta los diversos roles de la sociedad civil, aumentar el protagonismo y apoyo a las organizaciones de la sociedad civil en el Sur Global; y aliviar el exceso de burocracia.

Por último, el documento afirma que es urgente que España avance en el mecanismo de coherencia de políticas para el desarrollo sostenible en el marco de la Agenda 2030 que gestione los impactos globales y la adopción de medidas concretas: soluciones a la crisis de la deuda global, prohibición de venta de armas a países en conflicto, cumplimiento de los derechos humanos y respeto al medio ambiente por parte de las empresas, aumento de la ambición climática, adopción de cláusulas sociales y ambientales obligatorias en los acuerdos comerciales.

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