La séptima edición del programa Soy Frigo ha avanzado fuertemente con su apuesta por la formación continua, clave en el contexto actual, mediante talleres medioambientales y estudios en atención comercial, manipulación de alimentos o habilidades de negociación, entre otros. Además, la iniciativa cuenta con una app para llegar a más personas.
En 2021 el programa de inclusión laboral de Unilever formó a más de 1.000 personas

La crisis sistémica que se desató tras la llegada de la pandemia ha afectado fuertemente al mundo del trabajo. En un contexto de continuo cambio, la necesidad de formación continua se presenta como un requisito indispensable para la inserción laboral. Conscientes de esto, Unilever ha lanzado la séptima edición del programa Soy Frigo, a través del cual ya ha formado a más de 1.000 personas en lo que va del 2021 gracias a una serie de talleres medioambientales y de su app. La aplicación, impulsada en 2020, tiene como objetivo formar en atención comercial, en habilidades de negociación, autoconfianza y manipulación de alimentos, permitiendo a los candidatos ocupar un punto de venta Frigo en la red de colaboradores de Unilever. La aplicación se enmarca en el Plan Unilever para Vida Sostenible (USLP) y es clave en un contexto de cambio y en el que se observa una necesidad de formación continua.

Soy Frigo es una iniciativa de empleabilidad e inserción social en la que personas jóvenes o colectivos en riesgo de exclusión aprenden el oficio de la venta directa en kioscos, food trucks, carritos o bicicletas situados en distintos puntos de la geografía española, aportándoles una primera experiencia laboral para abrirse camino en este ámbito. Desde el año 2015, el programa ha contribuido a la obtención de empleo de más de 3.000 personas en España, 10.000 en Europa y 100.000 en todo el mundo.El programa ha empleado en esta edición a 120 nuevas personas en todo el territorio español, sobre todo en zonas turísticas como la costa andaluza, lo que supone un aumento de un 21% con respecto a 2020, en un contexto de recuperación económica tras la pandemia.

Un ejemplo reciente de los frutos que ha dado este programa es la elaboración y divulgación de materiales lúdicos de Soy Frigo con el apoyo del programa Bandera Azul de la Asociación De Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC), para recordar la necesidad de cuidar el medio ambiente a través de la correcta gestión de los residuos, así como las principales medidas de prevención en la situación actual provocada por la COVID-19.

Al margen de los jóvenes en riesgo de exclusión, el programa de inclusión laboral trabaja también con distintos colectivos vulnerables. Desde 2019, Soy Frigo se ha ampliado a otros colectivos como las mujeres víctimas de violencia de género. Todas las personas que participan en el proyecto Soy Frigo son seleccionadas a través de la Fundación Ana Bella, en alianza con Unilever, que actúa como punto intermedio entre la compañía y las distintas organizaciones que trabajan con colectivos en riesgo de exclusión social.

Cristina Nadal, responsable de Soy Frigo en España, expresó que: “La situación económica derivada del COVID ha provocado un mayor interés por la adaptación al mercado laboral y por fórmulas de formación continua. Desde Soy Frigo hemos logrado incrementar el número de personas formadas gracias a la formación continuada y a los distintos talleres”.  

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