Así lo explica el primer Barómetro sobre el Propósito Empresarial elaborado por APD y Transcendent. Según la investigación, un 70% de las empresas en nuestro país cuenta con un Propósito definido. El 84% de ellas lo tiene escrito y compartido con los empleados. Asimismo, el estudio afirma que para 9 de cada 10 ejecutivos encuestados el Propósito aporta valor y contribuye a mejorar la rentabilidad de la empresa.
Las empresas españolas apuestan por tener un Propósito definido para aportar valor

El Propósito es cada vez más importante para las empresas. Para analizar en profundidad esta nueva tendencia, APD y Transcendent han elaborado el Primer Barómetro sobre el Propósito Empresarial en España. Este analiza los resultados de una encuesta realizada a casi 300 directivos para comprender las tendencias y desafíos en la definición, activación, medición y comprensión del valor que el Propósito genera para las empresas y para sus grupos de interés. En la encuesta han participado empresas de más de 20 sectores. 

Transcendent es una consultora estratégica especializada en Impacto Empresarial y gestión activa de parámetros ESG.  Por su parte, la Asociación para el Progreso de la Dirección es una asociación privada sin ánimo de lucro que tiene por finalidad promover y realizar el intercambio de conocimientos, experiencias y técnicas de las personas en las empresas privadas o entidades públicas, con funciones de alta dirección, gobierno o administración.

Los datos que se desprenden de la investigación son realmente reveladores y sirven para proyectar transformaciones y planificar el futuro de las empresas en el nuevo escenario post- pandemia. Cabe destacar que, según el informe, la relevancia del Propósito ha aumentado de manera significativa debido a la crisis del COVID y a los problemas medioambientales del planeta. El 53% de los encuestados están de acuerdo con esta afirmación.

El informe resulta especialmente revelador, en un contexto en el cual la cultura empresarial está cambiando. Obtener el máximo redito económico a cualquier coste, es una premisa que ha quedado obsoleta. Evidentemente, la atracción y retención del talento se está convirtiendo en uno de los aspectos que más está impulsando la incorporación y activación del Propósito en las empresas. Según el estudio, casi 8 de cada 10 ejecutivos señala que prefiere trabajar en una empresa con Propósito. ​De ellos, el 52% declara que se cambiaría de trabajo a una empresa con Propósito a igualdad de condiciones, y más de un cuarto (27%) estaría dispuesto a cambiarse incluso asumiendo una reducción salarial. El refuerzo de una cultura de empresa sólida (91%) y la construcción de una marca única y diferenciada (67%) son dos cuestiones que, según este estudio, también se ven favorecidas por la activación del Propósito.

Otra de las conclusiones que emerge del estudio es que, pese a que el Propósito está muy presente ya en las empresas, el grado de conocimiento es todavía confuso. Para el 39% de los encuestados el Propósito se confunde con los conceptos de visión y misión. Sin embargo, de lo que no hay muchas dudas es acerca de la percepción del Propósito como elemento de valor para la compañía. Al respecto se observa que el 76% de las y los encuestados asegura que en sus empresas el Propósito es percibido como un elemento que impacta en el negocio y que contribuye a mejorar su rentabilidad.

Empero, la percepción de que facilita el acceso a la financiación es todavía incipiente. Apenas un 16% de los encuestados vinculan el Propósito con una mejor financiación. Al respecto, Angel Pérez Agenjo, socio director de Transcendent, explica que: “Aún queda trabajo por hacer para que el Propósito permee en todos los niveles de la organización. Existe un gap de conocimiento de los Directivos y Mandos Intermedios frente a la categoría Resto de empleados siendo estos últimos los que tienen el conocimiento más bajo de la definición”.

Como en muchos ámbitos de la sostenibilidad en la empresa, el reto es la medición. El documento expone que el 84% de las empresas que cuentan con un Propósito lo tienen escrito, compartido y medido mientras un 16% de ellas no lo tiene formalizado. ​Asimismo, del 84% que sí lo tiene escrito, más de la mitad (63%) declara que el Propósito de su compañía está escrito y conocido por los empleados y un 49% que es conocido por agentes externos.

No obstante, aún queda camino por recorrer en cómo el Propósito se comunica internamente, se integra en la toma de decisiones y se mide. De hecho, poco más de un tercio de los encuestados (34%) declara que en su compañía se han definido indicadores para medirlo. ​De ellas, la mitad son empresas de más de 1.000 empleados. Una vez más, la medición y la comunicación emergen como pilares centrales para desplegar este tipo de estrategias en la empresa. Si bien es innegable el avance que se ha realizado en la materia, es preciso continuar desarrollando y mejorando estos mecanismos para el desarrollo sostenible de las compañías.

Por otra parte, en cuanto a la percepción que tienen los directivos acerca de quién tiene que liderar la gestión del Propósito, la conclusión es contundente. Según la investigación elaborada por apd y Trascendent, los responsables de la integración del Propósito en las empresas españolas son los Directivos. Un 72% de los encuestados destaca que, en su empresa, la Dirección es responsable de la integración del Propósito en la compañía, lo que indica que es un elemento estratégico. Esta pregunta pone de manifiesto cómo en las empresas españolas el Propósito se percibe como un elemento estratégico y transversal a toda la compañía, por lo que la responsabilidad de su integración recae en los Altos Directivos y no en otros departamentos.

Además, otra de las conclusiones a las que arriba el estudio es que, esta transversalidad también se demuestra por el hecho de que un 83% de las y los encuestados ha seleccionado más de un departamento responsable de la definición y puesta en práctica del Propósito en la empresa.​ Según un 65% de los encuestados, dentro del Comité de Dirección de su empresa, la consecución del Propósito es un objetivo estratégico y vertebral para todos y se tiene en cuenta en la toma de decisiones. ​

Por último, el estudio también indaga acerca de las principales barreras para el Propósito. Sobre este punto afirma que el 58% asegura que, en su empresa, la mayor dificultad para activar el Propósito es la urgencia de otros asuntos internos. No parece, por tanto, que la principal dificultad a la hora de definir y activar el Propósito sea la percepción de que el Propósito no es algo estratégico, necesario y transversal para la compañía, sino más bien una cuestión de priorización de los asuntos urgentes del día a día.  Casi la mitad (45%) asegura que la mayor dificultad reside en la falta de indicadores estandarizados. Un reto, sin duda, a resolver. Y apenas un 17% cree que se debe a una falta de visión.

 

¡Comparte este contenido en redes!

Síguenos

Síguenos en Twitter Síguenos en Facebook
Top