Los 30 objetivos de Mapfre para proteger el medio ambiente

MAPFRE está comprometida en construir un mundo mejor, más justo, más igualitario, más próspero y más seguro. Sin duda, no es tarea fácil, pero la complejidad de estos desafíos es directamente proporcional al compromiso de la compañía. Así, han creado el concepto #LaParteQueNosToca, basado en acciones para proteger el planeta y construir un presente y un futuro para las personas. En este marco, la aseguradora ha fijado más de 30 metas con horizonte 2021 para luchar contra los retos globales, como la emergencia climática. Su plan de sostenibilidad incluye varios compromisos públicos realmente ambiciosos, como ser una empresa neutra en España y Portugal para 2021 y convertirse en referente en economía circular. 

El “Plan de Sostenibilidad 2019–2021”, una hoja de ruta transversal a todo el Grupo, busca como fin último lograr que MAPFRE se convierta en referente en transparencia, sostenibilidad y confianza y así llegar a que la sociedad la identifique como una empresa comprometida con el desarrollo sostenible. Para esto, se ha fijado más de 30 objetivos y líneas de acción específicas para avanzar en cuestiones tan importantes como la lucha contra el cambio climático, la economía circular, la inclusión, la transparencia, la educación financiera, la Agenda 2030, el voluntariado corporativo y la inversión socialmente responsable, entre otros.

En primer lugar, detener el cambio climático es el gran desafío, para lo cual reducir la huella de carbono de la compañía se vuelve crucial. En este sentido, MAPFRE aspira a ser una empresa neu­tra en emisiones de carbono a nivel internacional en 2030. Para ello, la compañía está poniendo en marcha una serie de acciones clave en materia medioambiental, con las que aspira a gestionar y reducir las emisiones de CO2. Concretamente, en nuestro país y en Portugal el objetivo de neutralidad se alcanzará a partir del año 2021, lo que se traduce técnicamente en la cancelación del 61% de las emisiones de gases de efecto invernadero del Grupo MAPFRE a nivel global.

Las medidas que se ha puesto en marcha para alcanzar esta ambiciosa meta son muchas y muy variadas. Desde la implementación de medidas de eco-eficiencia en sus edificios para ahorrar energía, agua y papel, celebrar eventos neutros, hasta la puesta en marcha de un proyecto de energía solar fotovoltaica en la sede de MAPFRE de Majadahonda, en Madrid, para reducir su consumo eléctrico. También está fomentando la movilidad sostenible con distintas acciones, algunas para empleados, poniendo a su disposición diversas alternativas al transporte privado, como puestos gratuitos de recarga eléctrica de automóviles, autobuses para el transporte colectivo de los empleados y una oferta de venta de vehículos híbridos y eléctricos; y otras para sus clientes, ofreciéndoles vehículos de sustitución ZERO emisiones y utilizando cada vez más  vehículos taller cien por cien eléctricos y grúas híbridas en caso de asistencia en carretera.

En línea con otra de las grandes preocupaciones mundiales, la aseguradora apuesta por acelerar la transición energética hacia una economía descarbonizada. Para dicha meta, la compañía está trabajando para reforzar sus modelos de análisis de riesgos ambientales, sociales y de gobernanza de forma integral, desde el negocio y como inversor. Aquí se enmarca el compromiso público de MAPFRE de no invertir en compañías en las que el 30% o más de sus ingresos provengan de energía producida a partir del carbón, y a no asegurar la construcción de nuevas plantas de generación de energía eléctrica que funcionen con carbón ni la explotación de nuevas minas.

Finalmente, la economía circular será una de las grandes protagonistas. Así, la compañía busca desarrollar un modelo que permita optimizar materiales y residuos, apostando por la reutilización, la reparación, la reducción y el reciclaje, todo ello con el objetivo de dotar a los materiales de una segunda vida. En su compromiso por la economía circular, MAPFRE se ha adherido recientemente al Pacto por una Economía Circular, una iniciativa que establece nueve compromisos para promover el ahorro energético de la compañía y reducir el impacto ambiental; medir el ahorro y la eficiencia en la empresa; potenciar productos y servicios con criterios ecológicos que ayuden a reducir la huella de carbono, e implicar a la sociedad para fomentar un modelo de consumo responsable y el reciclado de calidad, entre otros.

Para poder convertirse en referente en este modelo de producción y consumo, la compañía se ha comprometido a minimizar la generación de residuos (papel, plástico, cartón y equipos electrónicos, entre otros) en todo el Grupo y conseguir, el año que viene, la Certi­ficación Residuo Cero en el complejo de Majadahonda (Madrid). Destaca el proyecto MAPFRE Sin Plásticos, en el que en 2019 participó el 80% de los empleados en España y Portugal, y que ha logrado evitar el consumo de un millón y medio de botellas de plástico y de dos millones de vasos de un solo uso.

MAPFRE ha delineado un cuidadoso plan de acción transversal a toda la compañía, poniendo en el centro de las preocupaciones a las personas y el planeta. Sin embargo, cabe destacar que el camino que está transitando la aseguradora no es nuevo. Más bien todo lo contrario. La compañía, líder en el sector, ya tiene un importante recorrido en materia de sostenibilidad. Es por esto que ha sido clasificada recientemente en el ranking mundial de las 300 compañías que más han reducido las emisiones de gases de efecto invernadero entre 2014 y 2019. Esta lista ha sido elaborada por el diario británico, Financial Times, en colaboración con la compañía de investigación Statista. Asimismo, la OCU ha otorgado a MAPFRE hace unos días la etiqueta ASG/ESG, que reconoce a las entidades cotizadas con mayor impacto social y fortaleza financiera.

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