Según estimaciones del Banco Mundial en 2050 el 85% de la población mundial vivirá en países con economías emergentes, por lo que atender estos mercados es esencial para poder posicionarse en los mercados del mañana al tiempo que permite a las empresas contribuir a dar respuesta a los retos en materia de desarrollo sostenible. Hay un dato vital: el 50% de estas oportunidades se encuentran en países con economías emergentes. Es por esto, que la Red Española del Pacto Mundial ha publicado 7 claves para la internacionalización empresarial bajo el prisma de la Agenda 2030.
La mitad de las oportunidades económicas de los ODS está en países emergentes

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible significan un gran potencial tanto para la economía mundial como para la nacional. Según estimaciones de la Comisión de Comercio y Desarrollo Sostenible, éstos podrían desbloquear 12 billones de dólares en todo el mundo y potencialmente el doble o el triple. Hay un dato muy importante y es que el 50% de estas oportunidades se encuentran en países con economías emergentes. Es por esto, que la internacionalización bajo el prisma de la Agenda 2030 resulta de vital importancia.

La apuesta por la internacionalización, representa mercados con potenciales consumidores valorados en 5 billones de dólares y la posibilidad de incluir al 70% de la población mundial como potenciales clientes, consumidores o proveedores. Ésta se debe hacer, por supuesto, bajo criterios de sostenibilidad que contemplen un doble enfoque: evitar impactos negativos en base a los Diez Principios del Pacto Mundial y potenciar impactos positivos sobre los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible. Para contribuir con esto, la Red Española del Pacto Mundial ha desarrollado publicado 7 claves para la internacionalización empresarial bajo el prisma de la Agenda 2030.

1. Las empresas deben priorizar las necesidades específicas de cada país y región a la hora de hacer negocios a nivel internacional. 

Para ello existen determinados recursos que permiten conocer las oportunidades y los riesgos a nivel internacional. Por ejemplo, se pueden utilizar los informes anuales de la iniciativa Human Rights Watch, que analizan los principales problemas en derechos humanos por país, o en los de SDG Index, que miden el grado de avance de cada país respecto a los 17 ODS. Otra fuente importante son los informes nacionales sobre la Agenda 2030 que se presentan en el Foro Político de Alto Nivel de la ONU, realizados actualmente por más de 140 países.

Todos estos recursos pueden ayudar a diseñar un perfil de cada uno de los países de operación de las empresas que considere tanto los riesgos en derechos humanos como aquellos ODS que requieren una especial contribución a nivel país.

2. Considerar las normativas y estrategias del país en cuestión para adaptarse a las mismas y no incurrir en riesgos legales y operacionales. Es de gran importancia tener en cuenta las normativas vigentes en el país en el que se opera, ya que estas condicionarán el desarrollo del negocio sobre ese terreno. Si bien es cierto que, el basar el negocio en criterios de sostenibilidad como los ODS, ayudará tanto a adelantarnos a futuras normativas en ciertos países, como adaptarnos mejor a las ya vigentes en otros. 

3. Las estrategias de negocio ligadas a los ODS a nivel internacional han de tener como ejes los nuevos modelos de negocio como la economía circular, los negocios inclusivos, la transición ecológica, las energías renovables o el comercio justo. Esto resulta clave precisamente porque,  la sostenibilidad es sinónimo de resiliencia y solo sobrevivirán aquellas empresas que asuman y respeten los principios del desarrollo sostenible. Además, los modelos de negocios derivados de la Agenda 2030 encierran grandes oportunidades. En este sentido, dejar atrás el modelo lineal en España y apostar por uno de economía circular podría generar 400.000 puestos de trabajo.

4. Atender los mercados internacionales precisa de un importante componente de innovación en productos/servicios y modelos de negocio, generando una oportunidad de impulsar procesos de innovación en la empresa.  Es necesario innovar con productos y servicios que contribuyan a los ODS, adaptados a las necesidades específicas de cada mercado. La innovación es precisamente una de las claves señaladas por el Secretario de Naciones Unidas, Antonio Guterres, para acelerar el ritmo de esta Década de Acción.

5. Es fundamental impulsar alianzas a nivel local, con productores, distribuidores, vendedores locales, etc. Éstas son fundamentales, ya que permiten fortalecer la cadena de valor global de la empresa dado su conocimiento del mercado local. Otro aspecto que podría ser relevante es colaborar con ONG locales para entender el contexto de la zona de operación. 

6. La formación a toda la cadena de valor en los ODS y los Diez Principios será importante para que todos los procesos y actividades de la empresa a nivel global estén alineados con los valores y directrices de la matriz principal.

7. Las finanzas sostenibles y su extensión a nivel internacional puede ser también una herramienta útil para impulsar el desarrollo a nivel local y cubrir ayudar a cubrir el déficit de financiación de la Agenda 2030. Según el Fondo Monetario Internacional se estima que se requieren inversiones de entre 2 y 4 billones de dólares más cada año hasta 2030 para alcanzar los ODS.

¡Comparte este contenido en redes!

Síguenos

Síguenos en Twitter Síguenos en Facebook
Top